Derechos humanos sexuales
En la Reunión de Parlamentarios de Viña del Mar en 1998 y en el Simposium Interamericano sobre legislación sobre Salud Sexual de la Paz en 1998 se instó a incluir la Educación Sexual en los programas de gobierno y a considerar la Salud Sexual y Reproductiva como un Derecho Humano que debe formar parte de la agenda política de los parlamentarios con acciones puntuales en lo político legislativo, salud y educación; con medidas efectivas y reales para garantizar la calidad de vida de la mujer, de su hijo por nacer y para prevenir el aborto.
Además existen las convenciones: de 1949 contra el tráfico de mujeres y la prostitución, la de la OIT de 1951 por la igualdad de remuneración en el trabajo, la de 1979 que elimina la discriminación contra la mujer, y otras.
Sin embargo, en las esferas políticas aún no se concretan plenamente las acciones que se tienen que dar en las áreas sociales y económicas, y que repercuten en la Salud, la Educación y el Trabajo.
No se trata de conducir, ni de una imposición autoritaria, ni de represión, ni de coartar las emociones y sensaciones; no es tampoco sólo un depósito de conocimientos que no permitan la crítica ni la investigaciones; sino una educación que contribuya a buscar nuevos horizontes, a hacer camino al andar, a crear sus propias metas, emociones y realizaciones como auto - superación permanente de un ser universal histórico en un proceso de enriquecimiento y realizaciones, y no será un despliegue de descripciones fisiológicas, sino entrar en el sentimentalismo, el amor psico social, el placer, la satisfacción y el amor.
Tenemos que denunciar que en esta transición juvenil influyen muchas veces los conflictos intra familiares, los problemas socio económicos, la limitada educación formativa de los padres, el bombardeo de estímulos pornográficos, de violencia, consumismo, escenas escandalosas no edificantes de los medios de comunicación social y los espectáculos.
Bien orientado, el joven no tiene por qué acudir al prostíbulo, ni abusar de la diferencia de clases para seducir a las mujeres. Ni la joven debe ser condicionada a una anorgasmia 11 (frigidez) para mantener una virginidad como homenaje al machismo. Ni menos que la represión conduzca a la violencia, (violaciones) o salidas anti - naturales.
La preocupación por los excesos sexuales de padres con criterios conservadores debe considerar que la naturaleza humana sólo si se le deforma genera problemas.
La caricias efectivas deben darse dentro del cariño en vez de la represión, darse en el sano compañerismo, el deporte, la fiestas, el baile, los entretenimientos, la coquetería, que reemplacen la posibilidad coital inmediata, aún no decidida.
Comprender a los jóvenes, no intimidarlos, actuar con tolerancia y permisividad darán el acercamiento, la confianza y la orientación que es la fórmula de hacerse receptivo a los mensajes éticos humanos, de lo contrario habrá rechazo, frustración y no aceptación a las experiencias de la vida y a la prevención de los disfunciones y traumas sexuales. (Tomado de la Reunión de Guatemala, febrero de 1999)
Además existen las convenciones: de 1949 contra el tráfico de mujeres y la prostitución, la de la OIT de 1951 por la igualdad de remuneración en el trabajo, la de 1979 que elimina la discriminación contra la mujer, y otras.
Sin embargo, en las esferas políticas aún no se concretan plenamente las acciones que se tienen que dar en las áreas sociales y económicas, y que repercuten en la Salud, la Educación y el Trabajo.
No se trata de conducir, ni de una imposición autoritaria, ni de represión, ni de coartar las emociones y sensaciones; no es tampoco sólo un depósito de conocimientos que no permitan la crítica ni la investigaciones; sino una educación que contribuya a buscar nuevos horizontes, a hacer camino al andar, a crear sus propias metas, emociones y realizaciones como auto - superación permanente de un ser universal histórico en un proceso de enriquecimiento y realizaciones, y no será un despliegue de descripciones fisiológicas, sino entrar en el sentimentalismo, el amor psico social, el placer, la satisfacción y el amor.
Tenemos que denunciar que en esta transición juvenil influyen muchas veces los conflictos intra familiares, los problemas socio económicos, la limitada educación formativa de los padres, el bombardeo de estímulos pornográficos, de violencia, consumismo, escenas escandalosas no edificantes de los medios de comunicación social y los espectáculos.
Bien orientado, el joven no tiene por qué acudir al prostíbulo, ni abusar de la diferencia de clases para seducir a las mujeres. Ni la joven debe ser condicionada a una anorgasmia 11 (frigidez) para mantener una virginidad como homenaje al machismo. Ni menos que la represión conduzca a la violencia, (violaciones) o salidas anti - naturales.
La preocupación por los excesos sexuales de padres con criterios conservadores debe considerar que la naturaleza humana sólo si se le deforma genera problemas.
La caricias efectivas deben darse dentro del cariño en vez de la represión, darse en el sano compañerismo, el deporte, la fiestas, el baile, los entretenimientos, la coquetería, que reemplacen la posibilidad coital inmediata, aún no decidida.
Comprender a los jóvenes, no intimidarlos, actuar con tolerancia y permisividad darán el acercamiento, la confianza y la orientación que es la fórmula de hacerse receptivo a los mensajes éticos humanos, de lo contrario habrá rechazo, frustración y no aceptación a las experiencias de la vida y a la prevención de los disfunciones y traumas sexuales. (Tomado de la Reunión de Guatemala, febrero de 1999)