Dos años de trabajo por los niños y ancianos
En una sociedad como la panameña con alto índice de pobreza, de niños desnutridos, de mujeres que también son padres, de jóvenes aturdidos por las drogas y de ancianos sin respaldo familiar, el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia está llamado a cubrir los vacíos incubados por las desigualdades económicas y sociales. Al arribar al segundo año de su creación, el ministerio sigue trabajando por articular respuestas positivas no sólo a los sectores que fundamentan su denominación sino también a grupos marginales como las etnias indígenas y las personas discapacitadas.
Con ese objetivo en la concepción de nuevos proyectos, la titular del despacho licenciada Alba Tejada de Rolla ha invitado a diversas empresas privadas para que apoyen programas sensitivos como los comedores populares , los hogares sustitutos para la niñez abandonada , los huertos familiares, asilos de ancianos, campañas de alfabetización y otros a través del grupo denominado Socios para el Cambio. Las limitaciones presupuestales para el sostenimiento, por ejemplo, de los hogares sustitutos, donde se cuida y educa a niños abandonados por sus padres, y de los comedores populares, donde se brinda alimentación gratuita, de albergues de ancianos, entre otros, que impulsa el ministerio, plantean la posibilidad de un apoyo privado permanente, bien con el aporte de insumos, bien con donativos de empresas y ciudadanos.
El ministerio está desarrollando campañas para concientizar a la comunidad panameña y obtener apoyos para programas que cubren las fases del desarrollo biológico e intelectual, niñez, juventud, madurez y ancianidad, al igual que el de personas discapacitadas que, más allá de sus limitaciones físicas, luchan por ganarse el sustento cotidiano. Los objetivos del ministerio se sustentan en los principios de filosofía social preconizados por Mireya Moscoso. Hay que reconocer que, antes que en una adhesión política, el apoyo se nutre en premisas humanitarias generales que nos mueven a ir en socorro de los panameños de todas las edades abandonados a su suerte.
Con ese objetivo en la concepción de nuevos proyectos, la titular del despacho licenciada Alba Tejada de Rolla ha invitado a diversas empresas privadas para que apoyen programas sensitivos como los comedores populares , los hogares sustitutos para la niñez abandonada , los huertos familiares, asilos de ancianos, campañas de alfabetización y otros a través del grupo denominado Socios para el Cambio. Las limitaciones presupuestales para el sostenimiento, por ejemplo, de los hogares sustitutos, donde se cuida y educa a niños abandonados por sus padres, y de los comedores populares, donde se brinda alimentación gratuita, de albergues de ancianos, entre otros, que impulsa el ministerio, plantean la posibilidad de un apoyo privado permanente, bien con el aporte de insumos, bien con donativos de empresas y ciudadanos.
El ministerio está desarrollando campañas para concientizar a la comunidad panameña y obtener apoyos para programas que cubren las fases del desarrollo biológico e intelectual, niñez, juventud, madurez y ancianidad, al igual que el de personas discapacitadas que, más allá de sus limitaciones físicas, luchan por ganarse el sustento cotidiano. Los objetivos del ministerio se sustentan en los principios de filosofía social preconizados por Mireya Moscoso. Hay que reconocer que, antes que en una adhesión política, el apoyo se nutre en premisas humanitarias generales que nos mueven a ir en socorro de los panameños de todas las edades abandonados a su suerte.