Eco a la realidad
Al año, la Conferencia Episcopal Panameña (CEP) se reúne dos veces, en enero y en el julio, así como en casos extraordinarios, también. Por el momento, la CEP funciona en un edificio en El Cangrejo. Y es el momento en que de todos los rincones del país, en donde ejercen su cargo de pastores, los señores Obispos traen las preocupaciones de la feligresía para una puesta en común y para reflexionar teológicamente, a fin de dar una orientación adecuada al momento a la comunidad creyente católica panameña.
Al final de las reuniones, emiten un comunicado al término de la Asamblea Plenaria Ordinaria.
El 9 de julio pasado, salió el último comunicado que viene a ser un "eco a la realidad "de lo que estamos viviendo en nuestra querida patria. Y tiene que ser así, ya que existe el aforismo gastado y mal intencionado frente a las realidades que vivimos sobre todo la difíciles, "Y la Iglesia qué dice", o ¿cuándo se va pronunciar la Iglesia? Que en último término es lo que la Iglesia llama "retos pastorales".
El comunicado contempla dos ámbitos: el eclesial y el nacional.
El ámbito eclesial hace referencia a la reciente Carta Pastoral sobre la Familia en Panamá, e invita a los feligreses a participar en las reflexiones sobre los valores trascendentales de la familia, célula vital de la Iglesia y de la sociedad, como en las campañas de solidaridad con su corresponsabilidad en la tarea de evangelizar. Expresa su gozo por el hecho de que dos nuevos miembros se suman a la Conferencia Episcopal Panameña, los dos Obispos Auxiliares, por quienes se ora y se ruega por un ministerio episcopal fructuoso.
El ámbito nacional contempla, primero, el cambio de gobierno; segundo, las reformas constitucionales; tercero, el Tratado de Libre Comercio; cuarto, las recientes medidas de "la mano dura" contra la delincuencia; quinto, la modernización del Canal; sexto, el clamor de los educadores, y los agradecimientos.
En cuanto al primer punto, sobre el cambio de gobierno, se les recuerda a los que entran en el gobierno aquellas sabias normas de León XIII "que la autoridad ha de ejercitarse para bien de los ciudadanos, pues los que gobiernan están en el poder únicamente para tutelar la utilidad publica, nunca para servir de provecho propio".
En cuanto a las reformas, se recuerda que una nueva Constitución o sus reformas no son per se la solución para los problemas concretos si no va acompañada de un cambio de los valores o antivalores actuales por actitudes ciudadanas perennes como por ejemplo, el rescate a la familia. Hay que escuchar todas las voces. Muchas propuestas valen la pena escucharlas, ya que van directamente a favor del bien común.
Respecto al TLC, el comunicado señala que es necesaria una adecuada información acerca de lo contenido en el Tratado y que exista el diálogo entre los sectores afectados. Un tratado como éste debe tener presente el respeto por la dignidad humana y auténtico desarrollo humano, especialmente para los pobres. La solidaridad humana debe acompañar la integración económica.
En torno a "Mano dura", se recuerda que la lucha contra la delincuencia no puede reducirse a operativos represivos. El recurso a la fuerza, algunas veces necesario, debe estar acompañado de un análisis de los motivos y planes preventivos , pedagógicos y de resocialización.
En relación con la pena de muerte, se recuerda que la vida es un don de Dios y que el ser humano es "imagen de Dios". Sólo Dios es dueño de a vida .
En cuanto a la modernización del Canal, se reconoce la necesidad de su modernización con urgencia, pero apoya la CEP el derecho de los campesinos de ser consultados sobre los planes que pudieran afecta la posesión de sus tierras.
En cuanto a los educadores, la Conferencia se pone del lado del clamor de éstos con sus dificultades y se espera que el pago de sus salarios sea cumplido. Su dedicación, su sacrifico y presencia en los lugares más lejanos les hacen parte sufrida de la patria. Su función constituye un verdadero apostolado a la vez del servicio que prestan a la sociedad.
Terminan el comunicado agradeciendo a los que con sus luces ayudaron a iluminar algunos temas, y sobre todo, agradecen a presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas y seglares comprometidos en las distintas áreas pastorales. Ellos hacen posible el caminar de nuestra Iglesia.
Al final de las reuniones, emiten un comunicado al término de la Asamblea Plenaria Ordinaria.
El 9 de julio pasado, salió el último comunicado que viene a ser un "eco a la realidad "de lo que estamos viviendo en nuestra querida patria. Y tiene que ser así, ya que existe el aforismo gastado y mal intencionado frente a las realidades que vivimos sobre todo la difíciles, "Y la Iglesia qué dice", o ¿cuándo se va pronunciar la Iglesia? Que en último término es lo que la Iglesia llama "retos pastorales".
El comunicado contempla dos ámbitos: el eclesial y el nacional.
El ámbito eclesial hace referencia a la reciente Carta Pastoral sobre la Familia en Panamá, e invita a los feligreses a participar en las reflexiones sobre los valores trascendentales de la familia, célula vital de la Iglesia y de la sociedad, como en las campañas de solidaridad con su corresponsabilidad en la tarea de evangelizar. Expresa su gozo por el hecho de que dos nuevos miembros se suman a la Conferencia Episcopal Panameña, los dos Obispos Auxiliares, por quienes se ora y se ruega por un ministerio episcopal fructuoso.
El ámbito nacional contempla, primero, el cambio de gobierno; segundo, las reformas constitucionales; tercero, el Tratado de Libre Comercio; cuarto, las recientes medidas de "la mano dura" contra la delincuencia; quinto, la modernización del Canal; sexto, el clamor de los educadores, y los agradecimientos.
En cuanto al primer punto, sobre el cambio de gobierno, se les recuerda a los que entran en el gobierno aquellas sabias normas de León XIII "que la autoridad ha de ejercitarse para bien de los ciudadanos, pues los que gobiernan están en el poder únicamente para tutelar la utilidad publica, nunca para servir de provecho propio".
En cuanto a las reformas, se recuerda que una nueva Constitución o sus reformas no son per se la solución para los problemas concretos si no va acompañada de un cambio de los valores o antivalores actuales por actitudes ciudadanas perennes como por ejemplo, el rescate a la familia. Hay que escuchar todas las voces. Muchas propuestas valen la pena escucharlas, ya que van directamente a favor del bien común.
Respecto al TLC, el comunicado señala que es necesaria una adecuada información acerca de lo contenido en el Tratado y que exista el diálogo entre los sectores afectados. Un tratado como éste debe tener presente el respeto por la dignidad humana y auténtico desarrollo humano, especialmente para los pobres. La solidaridad humana debe acompañar la integración económica.
En torno a "Mano dura", se recuerda que la lucha contra la delincuencia no puede reducirse a operativos represivos. El recurso a la fuerza, algunas veces necesario, debe estar acompañado de un análisis de los motivos y planes preventivos , pedagógicos y de resocialización.
En relación con la pena de muerte, se recuerda que la vida es un don de Dios y que el ser humano es "imagen de Dios". Sólo Dios es dueño de a vida .
En cuanto a la modernización del Canal, se reconoce la necesidad de su modernización con urgencia, pero apoya la CEP el derecho de los campesinos de ser consultados sobre los planes que pudieran afecta la posesión de sus tierras.
En cuanto a los educadores, la Conferencia se pone del lado del clamor de éstos con sus dificultades y se espera que el pago de sus salarios sea cumplido. Su dedicación, su sacrifico y presencia en los lugares más lejanos les hacen parte sufrida de la patria. Su función constituye un verdadero apostolado a la vez del servicio que prestan a la sociedad.
Terminan el comunicado agradeciendo a los que con sus luces ayudaron a iluminar algunos temas, y sobre todo, agradecen a presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas y seglares comprometidos en las distintas áreas pastorales. Ellos hacen posible el caminar de nuestra Iglesia.