default

El año escolar 2008


El Gobierno Nacional ha brindado estímulos a los educadores del país con el propósito de lograr un mejor rendimiento en el trabajo educativo, para que la educación sea un instrumento de cambio capaz de identificarse con los verdaderos problemas de la nación y ésta pueda alcanzar las transformaciones que estamos necesitando en la búsqueda de un progreso integral de la República.

Con un presupuesto de millones de balboas, no es posible que el sistema educativo panameño se encuentre sumido en una verdadera crisis, que un alto porcentaje de comunidades a lo largo de todo el territorio nacional no cuenten con escuelas que reúnan las mejores condiciones pedagógicas para el trabajo escolar; que la supervisión de tan importante labor sea escasa y, en algunos casos, inadecuada; que dentro del ramo de la administración de la educación ocurran situaciones en las cuales los fondos para mejorar la calidad de enseñanza de niños y jóvenes sean tomados, alegremente, para beneficio de funcionarios inescrupulosos a quienes debe caer todo el peso de la ley.

Todo parece indicar que estamos confrontando la falta de un ministro que sea un verdadero líder para que, con la ayuda de educadores, padres de familia y sociedad civil, encaminen esta, entidad del Estado por sendas de eficiencia, responsabilidad y superación.

Todo este lastre de deficiencias y falta de previsión está en manos del nuevo ministro, Belgis Castro, y es de urgencia que ponga en juego todos sus esfuerzos, jerarquía y experiencia con el propósito de que se vayan resolviendo los tantos problemas que están afectando la marcha de la educación nacional.

Muy pronto se iniciarán las actividades educativas en todas las escuelas y colegios del país, y se espera que el señor Ministro haya dado todos los pasos necesarios para asegurar que el proceso educativo responda a las exigencias de un pueblo que ha venido demandando, desde hace mucho tiempo, una educación inspirada en los verdaderos problemas de la patria.

Que este año escolar no sea el desastre que constituyó el del 2OO7 por una falta de previsión en cuanto acondicionamiento de escuelas y colegios, nombramientos tardíos; falta de material didáctico y de una supervisión oportuna y de calidad a en todo el territorio panameño.

Por otro lado, el grado de responsabilidad de los educadores debe ser mayor, al igual que su capacidad y formación profesional, porque ello determinará el mejoramiento de la enseñanza en las escuelas primarias y secundarias de la nación.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América