El caos en las calles
Nunca las autoridades han reconocido la importancia de los estacionamientos en la política de modernización de la gestión del tránsito. Por lo menos no se han tomado las medidas que eviten el caos actual en la lucha por encontrar un espacio donde estacionar el vehículo, que generalmente termina obstruyendo el flujo vehicular, impidiendo el paso por las aceras, o deteriorando las áreas verdes. Todo comienza por una mala planificación sobre las facilidades disponibles para atender la demanda de parte del Ministerio de Vivienda, del que depende la aprobación de planos de construcción de acuerdo a clasificación de uso del suelo y zonificaciones establecidas. En Panamá, toda familia aspira a tener un vehículo por las deficiencias del transporte público, y esta situación ha provocado el aumento desproporcionado de la flota vehicular sin el debido equilibrio con normas que permitan aprovechar los espacios de estacionamiento disponibles. Se hace necesario promover áreas de estacionamiento fuera de la vía pública, eliminar la asignación de permisos para estacionar vehículos dentro de la servidumbre, aumentar las penas de multa por estacionamiento irregular en aceras y áreas verdes, obligar a los dueños de locales comerciales que instalan universidades, centros de diversión, y otros negocios que atraen mucho público, a garantizar que existen las áreas de estacionamiento requeridas para acoger los vehículos. De no hacerlo, continuaremos deteriorando la calidad de vida de los panameños, añadiendo una preocupación adicional por la búsqueda infructuosa de un lugar donde dejar el auto o por el esfuerzo para evadir los obstáculos creados en la vía por los mal estacionados.