El control de la Asamblea Legislativa
El tema en todos los restaurantes, cafeterías, reuniones, es el control de la Asamblea Legislativa por el oficialismo, unos a favor otros en contra, pero lo que más me extraña, es el nivel de preocupación que algunos le dan al tema. Estoy claro que debe existir separación o independencia entre los tres poderes, pero resulta que en nuestra inmadura democracia, esa independencia todavía está mal interpretada, pero de esto hablaremos en una próxima ocasión. Lo que me causa extrañeza es la inconsistencia sobre el tema. Siempre he oído decir en las campañas políticas que se debe tener buenos candidatos a legislador para que, de esta manera, se gane tanto la elección presidencial como se alcance la mayoría legislativa, para no tener problema de gobernar, o la expresión de moda, para que exista gobernabilidad. Aquí a nadie le he visto pregonar por la independencia de los órganos del Estado.
Cuando en el gobierno de Endara, éste no tuvo la capacidad de mantener la alianza gubernamental, todos lo criticaron porque él estaba perdiendo la mayoría parlamentaria. Nadie salió a defender que con esta acción se obtenía una independencia de estos dos órganos del Estado.
Cuando el gobierno de Pérez Balladares negoció con el partido Solidaridad, otorgándole importante participación en su gobierno para que de esta manera, sus cinco legisladores le diesen la mayoría parlamentaria, no escuché los clamores de preocupación que hoy existen.
En todos los países observo que el oficialismo busca la manera de tener un dominio en el Poder Legislativo, y pareciera ser que es la conducta “normal”, en los sistemas democráticos.
Con esto no se entienda que estoy de acuerdo con esa conducta, pero es una realidad que vivimos; estoy seguro que quienes lo critican hoy día, políticos o los mal llamados independientes, actuarían de la misma forma, al estar de ese lado.
Yo creo que en este proceso de maduración de nuestra incipiente democracia, la sociedad debe organizarse de manera que pueda presionar, cuando el Poder Ejecutivo tiene el control del Legislativo y desea presentar una ley que no es beneficiosa para el país. No me digan que esto no se puede, porque ya en varias ocasiones ha sucedido, y sólo para recordar una de ésta, fue cuando los empresarios de Zona Libre de Colón, se opusieron a una ley durante el gobierno anterior y consiguieron suspenderla y existen una serie de ejemplos como ese.
Este señalamiento lo hago porque lastimosamente la mayoría de las personas no son consistentes en sus posiciones y reaccionan según sus intereses particulares del momento. Además, para que nos demos cuenta del poder que tiene el ciudadano cuando se organiza y, con responsabilidad patriótica y honesta, lucha por causas comunes.
Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar. Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)
Cuando en el gobierno de Endara, éste no tuvo la capacidad de mantener la alianza gubernamental, todos lo criticaron porque él estaba perdiendo la mayoría parlamentaria. Nadie salió a defender que con esta acción se obtenía una independencia de estos dos órganos del Estado.
Cuando el gobierno de Pérez Balladares negoció con el partido Solidaridad, otorgándole importante participación en su gobierno para que de esta manera, sus cinco legisladores le diesen la mayoría parlamentaria, no escuché los clamores de preocupación que hoy existen.
En todos los países observo que el oficialismo busca la manera de tener un dominio en el Poder Legislativo, y pareciera ser que es la conducta “normal”, en los sistemas democráticos.
Con esto no se entienda que estoy de acuerdo con esa conducta, pero es una realidad que vivimos; estoy seguro que quienes lo critican hoy día, políticos o los mal llamados independientes, actuarían de la misma forma, al estar de ese lado.
Yo creo que en este proceso de maduración de nuestra incipiente democracia, la sociedad debe organizarse de manera que pueda presionar, cuando el Poder Ejecutivo tiene el control del Legislativo y desea presentar una ley que no es beneficiosa para el país. No me digan que esto no se puede, porque ya en varias ocasiones ha sucedido, y sólo para recordar una de ésta, fue cuando los empresarios de Zona Libre de Colón, se opusieron a una ley durante el gobierno anterior y consiguieron suspenderla y existen una serie de ejemplos como ese.
Este señalamiento lo hago porque lastimosamente la mayoría de las personas no son consistentes en sus posiciones y reaccionan según sus intereses particulares del momento. Además, para que nos demos cuenta del poder que tiene el ciudadano cuando se organiza y, con responsabilidad patriótica y honesta, lucha por causas comunes.
Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar. Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)