El Día de la Madre
En la literatura de todos los idiomas se ha exaltado siempre con palabras impresionantes y sinceras, la grandeza y la sublimidad de la madre. En todos los rincones de la tierra, ante la realidad de la noble misión de la madre, todos los seres le rinden a ella, en una u otra forma, de acuerdo con la civilización y la cultura que prevalece en cada medio, los más cálidos homenajes de amor y de respeto, especialmente en los días que en los distintos países del orbe se han consagrado a la exaltación de sus méritos.
La fecha de hoy constituye una fiesta nacional, no sólo porque así lo establece un mandato oficial del Estado, sino porque toda la comunidad panameña siente palpitar en sus corazones el ansia infinita de rendir a la madre el tributo que ella se merece. Para las madres que están vivas se ofrecen flores rojas acompañadas del beso emocionado, y para las que ya se han ido para siempre se deshojan flores blancas en medio de plegarias impregnadas del más profundo sentido de amor y gratitud.
En la vida de la humanidad las fiestas consagradas a los grandes motivos del espíritu llenan una elevada misión, cual es darle a la existencia del individuo un amplio horizonte propicio para el éxtasis. Y en el caso del Día de la Madre, no sólo se recuerda su significación moral para nosotros, sino que también se piensa en lo que materialmente ella ha representado en la estructuración de nuestro ser.
"El Panamá América" saluda hoy a todas las madres de la Patria y se une al homenaje que ellas muy merecidamente reciben en este día por encarnar los más nobles sentimientos y por ser inagotable fuente del más puro amor que anida en el corazón humano.
La fecha de hoy constituye una fiesta nacional, no sólo porque así lo establece un mandato oficial del Estado, sino porque toda la comunidad panameña siente palpitar en sus corazones el ansia infinita de rendir a la madre el tributo que ella se merece. Para las madres que están vivas se ofrecen flores rojas acompañadas del beso emocionado, y para las que ya se han ido para siempre se deshojan flores blancas en medio de plegarias impregnadas del más profundo sentido de amor y gratitud.
En la vida de la humanidad las fiestas consagradas a los grandes motivos del espíritu llenan una elevada misión, cual es darle a la existencia del individuo un amplio horizonte propicio para el éxtasis. Y en el caso del Día de la Madre, no sólo se recuerda su significación moral para nosotros, sino que también se piensa en lo que materialmente ella ha representado en la estructuración de nuestro ser.
"El Panamá América" saluda hoy a todas las madres de la Patria y se une al homenaje que ellas muy merecidamente reciben en este día por encarnar los más nobles sentimientos y por ser inagotable fuente del más puro amor que anida en el corazón humano.