default

El Fondo Fiduciario y la Asamblea


En un ejercicio de pluralismo democrático, que reafirma la consolidación del sistema político panameño, se aprobó el uso del Fondo Fiduciario a través del Diálogo Nacional, tras siete meses de discusión y análisis con la participación de los órganos del Estado, partidos políticos, empresa privada, gremios de trabajadores y estamentos de la sociedad civil. Hay que resaltar que, a pesar que las relaciones entre el oficialismo y la oposición atravesaron una tensa etapa de denuncias y contradenuncias de corrupción, no se interrumpió el Diálogo Nacional y por el contrario continuó debatiéndose la agenda de financiamientos de obras puntuales cuya finalidad primordial es coadyuvar a la reactivación de la economía nacional. Quizás lo más loable del Diálogo Nacional es que se respetó la posición de los gremios de trabajadores sobre las amortizaciones de la deuda externa para salvaguardar, por encima de todo, el principio de aprobar todo por consenso.
Valga este preámbulo para contrastar la amplitud democrática de los partícipes en el Diálogo Nacional con las intenciones claramente reeleccionistas de ciertos legisladores que pretenden pellizcar el Fondo Fiduciario para que se efectúen obras públicas en sus circuitos. Como en el presupuesto general de 2003 ya no se incluirán partidas circuitales, estos legisladores andan a la pesca de partidas presupuestales a través del Fondo Fiduciario, contrariando el espíritu general que inspiró la selección de las obras públicas. Para impedir esta clase de manipulaciones presupuestales subalternas, es importante que la Asamblea respete escrupulosamente el consenso del Diálogo Nacional en cuanto al uso del Fondo Fiduciario y apruebe sin dilaciones los cambios legales consensuados por la tríada Estado-Empresa-Privada-Trabajadores.
Quienes pretenden ponerse a la sombra del resultado del Diálogo Nacional para ganar dividendos políticos están invirtiendo las premisas que sustentan constitucionalmente las funciones de los miembros del Organo Legislativo. El pueblo soberano, que es la fuente y la fuerza del Estado, ha expresado a través de sus representantes calificados cuál es el uso que ha consensuado para la aplicación de los recursos públicos ahorrados en el Fondo Fiduciario. Y los legisladores, en la medida que son representantes del pueblo, deben acatar la propuesta del gasto del Fondo Fiduciario. Es cierto que la Asamblea Legislativa es el órgano natural del debate nacional. Pero éste es un caso excepcional en el que la sociedad civil ha expresado su voluntad de uso del ahorro público debidamente regulado por condiciones del endeudamiento en relación con el PIB. Sería deplorable que, por apetitos reelecionistas o por un populismo personalizado, se empañe este ejemplo de democracia participativa que ha dado Panamá a su comunidad interna y al mundo.
Hoy día el IDAAN, viene implementando el "Plan agua para todos", en donde unos de sus principales componentes es la optimización de los sistemas de acueductos de Panamá, Chorrera, Arraiján y Colón, con la finalidad de recuperar 27 millones de galones de agua por día, que redundará en beneficio de la población. Es necesario, además, que se incluya dentro de este plan un programa destinado a los centros educativos a fin de incorporar en la enseñanza el valor del agua potable con énfasis en el desperdicio.
Pero, se hace necesaria la participación de toda la comunidad en general y de los medios de comunicación, para que este fenómeno de desperdiciar agua de manera inconsciente, se vaya controlando por bien de la actual y futuras generaciones, recordando siempre que el IDAAN no es fabricante de agua, sino que se necesita de una fuente (lagos, ríos, pozos, etc.), para procesarla.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América