El terrorismo de Bin Laden
El daño del 11/S está hecho, pues han pasado los años y aún perdura el asombro mundial, especialmente entre los que padecieron directamente el terrorismo de Bin Laden contra objetivos estadounidenses y que sumió entonces en el dolor y el luto a las familias de tantas víctimas inocentes. Lo grave es que pese al tiempo transcurrido, la amplia red de fundamentalistas que evidentemente existe en el mundo, se muestra cada vez más hábil, extensa y eficiente. Entre las varias razones que nos permiten razonar así, está el desafío reciente con que Osama Bin Laden se mostraba a nivel internacional, a través de los videos que fueron dados a conocer precisamente esta semana.
No obstante, el daño al que hacíamos mención es que, tras los ataques del 11/S se han creado fracturas mucho más hondas entre civilizaciones, religiones y continentes, situaciones que se creían superadas en un mundo mucho más globalizado. Hay quienes incluso no dudan de hablar también de "choque de culturas". Y en particular por estas fechas, la preocupación por estos asuntos se acrecienta pues se mantiene la vigencia de cómo podrían evolucionar estas "fracturas" que se han creado y que están afectando las relaciones diplomáticas, económicas y políticas en el mundo.
Es el momento para reafirmar que estamos contra toda forma de violencia. Y aunque la historia, como ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, demostró que hubo que recurrir a más violencia para frenar la locura que el nazifascismo había sembrado en toda Europa en el siglo pasado, lo cierto es que lo ideal para la humanidad y la paz mundial hubiese sido que Hitler no la hubiera creado, y que no hubiese arrastrado a millones de seguidores hacia la atroz suerte que significó entonces aquella guerra.
No hay duda que la fecha de los hechos del 11/S, que el mundo ha recordado esta semana, debe servir para hacer un llamado a la razón y a la tolerancia y que ningún argumento seudo nacionalista, religioso o político debe ser empleado para permitir el surgimiento del terrorismo o cualquier forma de violencia que amenace la paz entre las naciones.