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El trabajo decente y patriótico, no mata dignifica al hombre y a la patria


En Panamá hay que empezar a concienciar a la población de que el trabajo no mata, más bien dignifica al hombre, según el Evangelio de Cristo. Baso nuestro concepto en la gran cantidad de días feriados, asuetos y fiestas nacionales establecidas según nuestras leyes y tradiciones que en vez de contribuir al desarrollo y en la economía de la patria lo que hacen es estancar la actividad, aparte del escape económico y moral que el cuesta al Estado. Los gobiernos de turno con esta práctica, le han formado al empleado público el inmoral hábito que entre menos trabajan, es mejor para ellos, creando a la vez un careo con los de la empresa privada. La gran cantidad de días feriados y asueto que cuenta el calendario de trabajo en Panamá le viene haciendo un enorme daño moral y económico a la nación en su producción aparte de la confianza entre los inversionistas nacionales e internacionales. No es el hecho de querer ganar gracias ante los servidores público con los abundantes días de asueto, y qué decirles también con respeto patriótico que la Patria necesita del trabajo para su desarrollo económico y para la buena imagen internacional. En nuestro país hemos llegado al extremo que entre más días feriados otorga el gobierno, más popular se hace entre las masas, sin llevar en cuenta el daño moral y económico que le vienen haciendo a la nación. Como una conducta irónica el panameño en esos días de asueto, en vez de usarlos en el ordenamiento y limpieza de sus hogares junto a su familia, lo que hace es irse de parrandas callejeras libando licor, afectando su salud, su economía y la estabilidad de la familia, contribuyendo en los accidentes vehiculares en las carreteras del país.
La economía que generan esos días de asueto la acapara los expendedores de licores y vicios callejeros, mientras al gobierno le toca la atención a los que acuden a los hospitales y centros en busca de atenciones médicas. Con ello no quiero decir que me opongo a los días feriados y asueto, porque ellos son parte de nuestras tradiciones, pero sí que se reglamente en tal forma, que no se perjudique el desarrollo del país, que cuando un día feriado caiga un domingo no sea transferible el lunes para que a la Patria le quede algo a su favor y no se pongan condiciones. Se hace necesario y conveniente que el gobierno empiece a concienciar al panameño de todos los sectores, diciéndoles con sentido patriótico que la Patria necesita del trabajo para su desarrollo económico y para la buena imagen internacional, "que el trabajo dignifica al hombre y a la Patria que quien no trabaja no prospera lo suficiente". Para ello, debemos tomar de ejemplo esa próspera nación de Japón, que después de haber quedado en ruinas moral, económica y físicamente a raíz de la segunda guerra mundial supo a base del trabajo patriótico, levantarse como el ave Fénix para estar hoy compitiendo económicamente con las grandes potencias del mundo moderno.

101 años de Panamá América

 
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