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El valor de la amistad


Hoy quiero hablarte de algo muy importante en la vida de toda persona: el valor de la amistad. Los buenos amigos son escasos, pero existen. Cuando tu corazón perciba la simiente de una amistad, considérate afortunado. Procura cuidar amorosamente e inteligentemente este sentimiento para que florezca. Y, cuando ya tengas cultivada la amistad, frecuenta su presencia, comunícate, dialoga y conversa profundamente. Pero no cometas nunca el error de estar tan próximo a esta persona que puedas sofocarla, no estés "tan encima" que no la dejes ser ella misma. Esa flor, que es tu amigo, se pertenece a sí mismo y no tienes derecho a manipularlo, ni a absolverlo. No le impidas a esa persona realizarse en libertad, porque en el fondo lo que harías es acabar con la amistad. Poco a poco conocerás bien a tu amigo y en la medida en que conozcas su más honda esencia, podrás cultivar con él la estimación, el respeto, y el amor. "Conoce y amarás. Si no conoces, no podrás amar".
A ningún hombre sobre la tierra le ha negado el privilegio de tener un buen amigo. Mas, algunas veces, por la ceguera espiritual en que viven inmersos, muchos seres humanos cierran los ojos y no ven al amigo que hay frente a él. No saben captar que en cada persona que le rodea, existe la posibilidad de cultivar una honda y profunda amistad y pierden grandes oportunidades de hacer amigos.
¿Has encontrado ese buen amigo? Entonces debes tener un claro entendimiento de que: debes estar dispuesto a servirle; a tenerle paciencia en cuanto a sus defectos y a ser leal en esa amistad; debes saber entender; saber decir la verdad y corregir a tiempo. Los hombres de buena voluntad, son personas fieles, pacientes y saben servir. Y también debes ser una persona sensible ante el dolor del amigo; prudente y al mismo tiempo generoso. Si tu deseas ser un buen amigo debes comprender que cada persona tiene su propia psicología, y que hay una frontera que no podemos traspasar, y es la frontera que tiene cada persona en cuanto al derecho de ser él mismo.
¿Cómo conseguir un amigo que sea en verdad bueno? Tienes que pedirle mucho al Señor que te inspire y te ilumine. Y entonces saber estudiar en las personas sus cualidades y sus virtudes. Luego de un análisis profundo, tu tienes derecho a escoger tus amistades. Pero nunca escojas a alguien que te haga daño. Nunca escojas a alguien que te lleve a la ruina espiritual o moral. Un buen amigo debe ante todo saber escucharte, aceptarte y enriquecerse contigo y además enriquecerte a tí con su presencia. Debe saber elogiarte, pero no para adularte, sino para estimularte a que sigas adelante, para impulsarte y acrecentar tus virtudes. Además, un buen amigo debe saber guardar en su corazón tus secretos y comprender tus errores y al mismo tiempo hacértelo notar, impulsado por el sentimiento puro y noble del amor, para que puedas enmendarte. Un buen amigo, silenciosamente, te invita a seguir sus virtudes a través del buen ejemplo. Un buen amigo sabe vivir dentro del alma amiga, vivir el mundo interior del otro, comprender más al otro cada día, respertalo más. Un buen amigo se entrega a nosotros, como hace el agua al sediento, sin esperar nada a cambio. ¡Y un buen amigo nunca espera un pago a sus favores!
No olvides: ¡Un amigo no se compra, un amigo se conquista! Un buen amigo es luz, amor, refugio y fortaleza. Un buen amigo representa una de las manifestaciones más puras y limpias del amor en la tierra. ¡Si usted tiene un buen amigo, en verdad tiene un gran tesoro! Pídale al Señor que le permita abrirse a la verdadera amistad, la vida misma nos impulsa a vivir en amistad. Y recuerde que el mejor de los amigos es Jesucristo y quien lo tiene como amigo tiene un tesoro, porque ¡Con EL USTED ES INVENCIBLE!

101 años de Panamá América

 
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