Embarazos múltiples, una realidad difícil de afrontar
Según datos publicados por las grandes sociedades de Medicina Reproductiva de Europa y Estados Unidos, los embarazos múltiples representan el 3% de los nacidos vivos.
Esa cifra podría sonar baja; sin embargo, analizando a profundidad observamos que el incremento de los embarazos múltiples, y sobre todo los de gran orden (multifetales, 3 ó más) se ha hecho mayor en las últimas dos décadas debido -principalmente- a las técnicas de reproducción asistida.
Esa situación no ha pasado desapercibida por las grandes sociedades médicas regentes de esta especialidad, lo que ha supuesto unir esfuerzos entre profesionales y grandes instituciones para disminuir las cifras de embarazos múltiples a valores aceptados como normales. Este concepto toma relevancia cuando se escuchan noticias como la de la mujer californiana que tuvo como resultado la implantación de ocho embriones en el útero, algo visto por muchos especialistas como una iatrogenia (afección provocada por tratamientos médicos o medicamentos).
Las asociaciones médicas más reconocidas de todo el mundo recomiendan extremar las medidas para evitar los embarazos multifetales e, incluso, la misma Sociedad Americana de Medicina Reproductiva redactó recomendaciones específicas para minimizar este tipo de casos.
En un embarazo de tan alta magnitud se incrementan siete veces las complicaciones médicas asociadas al embarazo, como por ejemplo, la presión elevada en el embarazo, la diabetes y, por supuesto, el parto prematuro; situación casi inevitable en estos embarazos que ponen en peligro la vida de la mujer y, claro está, la vida de los bebés. En este último punto debemos destacar que es conocido que uno de cada cinco trillizos y uno de cada dos cuatrillizos tendrá una discapacidad mayor a largo plazo; además, es conocido que estos embarazos acarrean de cino a seis veces mayor riesgo de parálisis cerebral.
En nuestra opinión, creemos que lo más importante es informar los riesgos y las tasas de embarazos múltiples a las parejas, algo que muchas veces se menosprecia, se olvida o se pasa por alto.
Para el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), por ejemplo, el compromiso es no superar los dos embriones transferidos, y reducir esta tasa en la medida de lo posible a uno, para disminuir los riegos y colmar la ilusión de las parejas de tener un bebé.
repifanio@ivi.es