En sociedad
Además de comparar precios y calidad de los bienes y servicios, que los consumidores requieran en determinada ocasión, también deben leer bien e investigar toda la información que se brinde mediante panfletos, anuncios y otros medios publicitarios para evitar caer en una mala y apresurada decisión.
Es importante tener eso en cuenta, porque pueden existir anuncios que promuevan determinada oferta, pero en la práctica, la interpretación de lo anunciado es sugestiva por parte de la empresa. Un caso ejemplar, es de aquellas promociones de algunas aerolíneas que ofrecen paquetes con duración de hasta de tres días, con la mayoría de gastos pagos. Pero al indagar sobre las horas de salida y regreso del viaje, la promoción se reducía a sólo un día, y casi dos noches, pues el vuelo salía a las 11 de la noche del primer día y retornaba al tercer día a las 4 de la mañana.
No se puede negar que la publicidad cumple una función informativa importante, pues mantiene actualizado al consumidor de las diversas alternativas presentes en el mercado. No obstante, es importante tener una actitud crítica frente a ella para evitar caer en un error.
El comprador debe aprovechar de la publicidad lo que es beneficios y desechar lo que puede perjudicarle bajo la forma de incitación a la compra de artículos innecesarios o, simplemente, de aquellos otros de deficiente calidad y elevado precio; pero con un buen soporte publicitario.
Es importante reconocer si lo ofrecido es necesario, o si responde a sus deseos. Al decidirse a efectuar la compra, conviene verificar si éste producto o servicio reúne las propiedades o cualidades anunciadas, así como su calidad y su precio.