Enmascarados
Esperamos que el señor ministro de Gobierno y Justicia, así como el jefe de la Policía Nacional si por sus muchas ocupaciones no tienen tiempo para leer la prensa local, que al menos cuenten con amigos que les informen lo que en ella se dice sobre nuestro orden público.
En editoriales y escritos de nuestros columnistas hemos hecho varias referencias a la necesidad urgente de perseguir a los enmascarados que se agitan en nuestra vida cotidiana.
Hemos venido sosteniendo que ellos son delincuentes de alta peligrosidad. Se cubren el rostro para que no se les identifique porque no están dispuestos a abandonar el escenario antes de haber logrado ejecutar sus criminales propósitos.
Antes del viernes 3 de este mes, escribimos que ellos deben ser perseguidos, prioritariamente, donde quiera que aparezcan y donde quiera que corran a refugiarse, a fin de capturarlos y que se les castigue con el mayor rigor posible. En la marcha del 3 de junio, abundaron los enmascarados, quienes parecen ser intocables.
Hace escasos días, enmascarados vandalizaron un automóvil del IDAAN. Hace apenas tres días en una marcha y cierre de calles en Chitré, enmascarados arengaban y formulaban amenazas. A finales de la semana pasada, hubo en la ciudad de Panamá un asalto a mano armada por enmascarados. La prensa local acaba de informar que sujetos enmascarados asesinaron al jefe de policía en la ciudad de Santiago en República Dominicana. ¿Seguiremos esperando hasta que en nuestro país ocurra lo mismo?
¡Parece mentira que ante tanto peligro, nuestras autoridades se mantengan tan espantosamente ciegas y sordas e impasibles!
En editoriales y escritos de nuestros columnistas hemos hecho varias referencias a la necesidad urgente de perseguir a los enmascarados que se agitan en nuestra vida cotidiana.
Hemos venido sosteniendo que ellos son delincuentes de alta peligrosidad. Se cubren el rostro para que no se les identifique porque no están dispuestos a abandonar el escenario antes de haber logrado ejecutar sus criminales propósitos.
Antes del viernes 3 de este mes, escribimos que ellos deben ser perseguidos, prioritariamente, donde quiera que aparezcan y donde quiera que corran a refugiarse, a fin de capturarlos y que se les castigue con el mayor rigor posible. En la marcha del 3 de junio, abundaron los enmascarados, quienes parecen ser intocables.
Hace escasos días, enmascarados vandalizaron un automóvil del IDAAN. Hace apenas tres días en una marcha y cierre de calles en Chitré, enmascarados arengaban y formulaban amenazas. A finales de la semana pasada, hubo en la ciudad de Panamá un asalto a mano armada por enmascarados. La prensa local acaba de informar que sujetos enmascarados asesinaron al jefe de policía en la ciudad de Santiago en República Dominicana. ¿Seguiremos esperando hasta que en nuestro país ocurra lo mismo?
¡Parece mentira que ante tanto peligro, nuestras autoridades se mantengan tan espantosamente ciegas y sordas e impasibles!