Entre pacientes y monopolios
Las compras de medicamentos por parte de la Caja de Seguro Social (CSS), el Ministerio de Salud, o cualquiera de los patronatos que administran los hospitales del Sistema Público, están secuestradas por un grupo de empresas privadas, locales e internacionales, al ser responsables, en gran medida, por el nivel de desabastecimiento de medicinas y el alto costo de adquisición para algunos medicamentos indispensables para los pacientes del sector salud.
Los distintos sistemas de compras de medicamentos, regulaciones de fármacos y disposiciones de registros sanitarios, oferentes y marcas que se han diseñado en estos últimos 20 años, no han podido detener las influencias, el control y los altos precios que mantienen algunas empresas privilegiadas sobre las compras de medicamentos, insumos, equipos médicos y servicios que se compran en el sistema de salud público.
Por otra parte, la falta de voluntad política-administrativa de quienes han tenido la responsabilidad de dirigir los distintos gobiernos nacionales, en estas últimas cuatro administraciones, es la responsable directa del desabastecimiento actual de medicamentos, insumos, equipos y servicios médicos que padecemos los pacientes del sistema.
La burocracia administrativa que existe en todo el proceso de compras en salud pública no es más que el reflejo del fracaso administrativo de médicos, administradores, directores, gerentes y ministros, que ha tenido nuestro sistema de salud en todos estos años. Ahora están sentados muchos de esos responsables en las distintas mesas y sub-mesas del diálogo por la concertación nacional diseñando la respuesta que, supuestamente, necesitamos los pacientes para recibir una mejor calidad de atención médica, en medio de un gobierno que no refleja la voluntad de solucionar una de las tantas crisis sociales que golpean a los panameños.
No puede ser aceptable para los pacientes que un reducido grupo de empresarios, médicos y funcionarios burócratas enquistados en el gobierno de turno, disponga cómo, cuándo y a cuánto venderá los medicamentos, insumos, equipos y servicios médicos en nuestro sistema de salud, ante la mirada de indiferencia de las autoridades gubernamentales que fueron electas, entre tantas cosas, para regular principalmente las relaciones sociales y equidad humana entre los ciudadanos que vivimos en este gran país, permitiendo con esta actitud que los usuarios del sistema de salud estemos padeciendo tantas dificultades para recibir lo que por derecho constitucional, humano y moral nos merecemos, como es la salud.
Señor presidente de la República, Martín Torrijos, que el Consejo de Gabinete autorice las compras necesarias directamente a precios justos y de buena calidad en las instituciones sanitaria públicas, para defender los intereses de la población. De esa manera, se reducirá el nivel de desabastecimientos, los pacientes sentirán que hay justicia social y se detendrá la pérdida de más vidas humanas en nuestros hospitales públicos.