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¿Es legal el uso de la fuerza contra Irak?


Luego de ingentes esfuerzos infructuosos para la presentación de una resolución por parte del Consejo de Seguridad que autorizara el uso de la fuerza como parte de un preconcebido plan de hechos consumados por Estados Unidos respecto a Irak, los norteamericanos y los gobiernos inglés y español, en un giro de 180 grados, aparecen justificando la medida de fuerza ante la opinión pública mundial, en base a lo establecido en las resoluciones 678 del 29 de noviembre de 1990, 687 del 3 de abril de 1991 y 1441 del 8 de noviembre de 2002 adoptadas por dicho Consejo.
Es evidente que tal postura se adopta luego de los saldos positivos que hasta ese momento arrojaban los informes de la Comisión de Control, Verificación e Inspección de la ONU (UNMOVIC) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), dirigidos por Hans Blix y ElBaradei, ante lo cual se propuso una resolución, que en desarrollo de la 1441, resultó inviable por lo execrable de sus exigencias a Irak, como era la que debía reconocer de todas formas que poseía armas de destrucción masiva. Finalmente, cuando Francia hizo público su rechazo, al tan bien público contenido de la Resolución-ultimátum, en un último esfuerzo por sortear los escollos diplomáticos, tanto Inglaterra como Chile, presentaron proyectos de Resolución sobre Irak, los cuales aunque tuvieron el gran mérito de señalar puntualmente, por primera vez (durante todo el desarrollo del problema), que era lo que Estados Unidos (EU) entendía por desarme de Irak, la potencia americana "discrepa", aludiendo razones de tiempo.
Al lector menos precavido, le es difícil no entender esta injustificada postura de EU, si la desliga del razonamiento que indica que el rechazo norteamericano a las propuestas "inglesa" y "chilena" e incluso hasta de Francia (que por último también se acercó a la postura norteamericana cuando aceptó un plazo de tiempo tan corto para el desarme de Irak, que a la luz de las declaraciones de Blix, resultaría quiméricos); por los plazos propuestos, podían perjudicar la efectividad de la campaña militar por razones climáticas. Como sabemos, el resultado de toda esta comedia terminó confirmando lo que desde un principio estaba planeado: atacar a Irak, con o sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU.
En vista del debate que probablemente generará lo relativo a la justificación legal internacional del nefasto acto que Tony Blair denominó "patrón de la política internacional del siglo XXI", y de la necesidad de ilustrar a la opinión pública panameña; hemos creído pertinente cotejar los argumentos esgrimidos por EU y sus aliados para justificar la agresión, a la luz de los acuerdos de las Naciones Unidas adoptados al respecto.
En primer término, se alude que la Resolución 678 del 29 de noviembre de 1990, autoriza el uso de la fuerza contra Irak y, por tanto, a ella tales países se remiten, veamos: La citada norma legal, entre otros, autoriza el uso por los Estados miembros de la ONU "de todos los medios necesarios" para hacer valer y llevar a la práctica la Resolución 660 (1990) y todas las resoluciones pertinentes que siguieron para restablecer la paz y la seguridad internacionales en la región". Es decir, dicha resolución, efectivamente, autorizó el uso de la fuerza por parte del Consejo de Seguridad contra Irak, pero si este país no cumplía con la Resolución 660 del 2 de agosto de 1990. La pregunta obvia es qué decía la Resolución 660 (1990). Pues bien, la misma constituye una condena de la ONU por la invasión de Irak a Kuwait, y le pone como plazo de retiro de Kuwait, hasta el 15 de enero de 1991. Como es del conocimiento público, Irak no la aceptó y en consecuencia, se expuso al uso de "todos los medios necesarios" para hacerla valer, que la Resolución 678 del 29 de noviembre de 1990 establecía, léase, se expuso al uso de la fuerza por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, tal como en efecto ocurrió entre el 16 de enero y el 27 de febrero de 1991, en que se desarrolló la guerra entre Irak y la Fuerza Multinacional encabezada por EU, hasta que Irak anunció públicamente que acataba la Resolución 660 (1990), o sea, aceptaba retirarse de Kuwait.
Significa, entonces, que el nuevo eje anglosajón e hispano del siglo XXI, al aludir a la Resolución 678 (1990), está haciendo alusión a una resolución extemporánea, puesto que tal situación hoy día no existe; es decir, Irak no ocupa Kuwait, más bien lo reconoce como Estado independiente y por lo tanto, no cabe invocarla a la luz de la situación que actualmente se presenta.
En cuanto a la Resolución 687 del 3 de abril de 1991, que también invoca la nueva alianza militar, la misma consigna, por un lado, el restablecimiento de la soberanía, la independencia e integridad territorial e Kuwait y el regreso a ese país de su legítimo gobierno. Igualmente, pidió el despliegue de observadores de la ONU, tomó medidas sobre la indemnización por los daños causados por la guerra y decidió que las armas de destrucción masiva de Irak fueran eliminadas.
Por su parte, el cese oficial del fuego entre Irak y la Fuerza Multinacional encabezada por EU se condicionó a la par de lo anterior, a 34 exigencias concretas impuestas a Irak entre las que para el caso que nos ocupa se destacan las siguientes:
El requisito C-8, que exige a Irak aceptar incondicionalmente la destrucción, remoción o neutralización, bajo supervisión internacional de a) todas las armas químicas y biológicas, todas las existencias de agentes y de todos los subsistemas y componentes conexos y todas las instalaciones de investigación, desarrollo y fabricación; b) Todos los misiles balísticos con un alcance de más de 150 kilómetros y las principales partes conexas, así como las instalaciones de reparación y producción.
El requisito C-12, que estableció que Irak debería acceder incondicionalmente a no adquirir ni desarrollar armas nucleares ni material que pueda utilizarse para armas nucleares...
El H-32, que exige que Irak informe al Consejo de Seguridad que no contará ni apoyará ningún acto de terrorismo internacional ni permitirá que funcione en su territorio ninguna organización orientada hacia la realización de tales actos y que condene inequívocamente y renuncie a todos los actos métodos y prácticas propias del terrorismo. El H-34, que decide seguir considerando esta cuestión y adoptar medidas ulteriores para la aplicación de la presente resolución, y para garantizar la paz y seguridad en la región.
De lo hasta aquí expuesto se coligen dos conclusiones importantes. Una, que la Resolución 687 (1991) por ningún lado habla expresamente del uso de la fuerza. Dos, que si bien introduce 34 condiciones para el alto al fuego (que dicho sea de paso desde entonces se implementó) destaca como supra se señaló en su requisito H-34, que el Consejo de Seguridad seguirá considerando la cuestión y adoptará las medidas ulteriores que sean necesarias para la aplicación de esta resolución.
En la ruta hacia la implementación de tales medidas ulteriores para el fiel cumplimiento de la resolución, el Consejo estableció la Comisión Especial de las ONU (UNSCOM), que junto con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), descubrieron y obligaron a eliminar gran parte de los programas de armamentos proscritos a Irak, entre ellos el de armas químicas y biológicas.
Tales tareas siguieron desarrollándose hasta febrero de 1988, año en que Irak empezó a obstaculizar las labores de la UNSCOM y en octubre, terminó suspendiendo toda colaboración con este organismo, declarando que ya no había en el país armas prohibidas, aunque la UNSCOM no pudiera refrendar tal apreciación.
En contra de tal acción se pronunciaron EU e Inglaterra, que en respuesta iniciaron ataques aéreos contra Irak. Posteriormente, en 1999 el C de S. creó un nuevo sistema de vigilancia de armas denominado UNMOVIC, que hasta hace pocos días supervisó a Irak.
En resumen, la Resolución 678 (1991) por ningún lado autoriza el uso de la fuerza contra Irak, pero como quiera que se abrigaban dudas sobre su real desarme, por presiones de EU, el 8 de noviembre de 2002, el C. de S. de la ONU adoptó una nueva resolución, la 1441, que insta a desarmarse a Irak, so pena de afrontar "graves consecuencias".
Como hemos constatado, es precisamente por el hecho de que como las resoluciones 678 (1990), 687 (1991), y 1441 (2002) no autorizaban a la ONU el uso de la fuerza contra Irak, que de acuerdo al lenguaje diplomático se formula en términos de aplicar "todos los medios necesarios"; la razón real EU, Inglaterra y España hacían hasta hace poco, para adoptar una nueva resolución, la cual de paso, fue la que terminó recientemente abortada (y que incluso tampoco indicaba taxativamente la necesidad del recurso a la fuerza). Debemos concluir que a la luz de las resoluciones invocadas, las Naciones Unidas; es decir ninguno de sus miembros, están autorizados para ejercer la fuerza militar contra Irak.
Rodrigo Farrugia: "Sinceramente a todos nos preocupa, como padres de familia, lo que está ocurriendo, aunque me parece que en algunas ocasiones por el nerviosismo que mantienen los padres, se agrandan las cosas más de lo que es. A veces si alguien vuelve a ver al niño porque es muy simpático, ya creen que se lo quieren llevar. Creo que hay que tener un poquito más de responsabilidad en lo que se va a decir o a actuar. No quiero decir que no haya que tener la precaución y el miedo. En este centro a nosotros no es que no nos preocupa, pero aquí hay una seguridad bastante amplia y en tres años nunca he encontrado a un niño solo y no entra cualquier persona".
Roberto Pérez: "Sí, pero esto nos demuestra que hay que ser mucho más precavido con lo que está pasando. A mí me encanta este COI porque es muy seguro. Tiene su seguridad y aquí no entra nadie, a menos que sea un padre. Pero sí nos preocupa bastante lo que está sucediendo ahora mismo. Pienso que ni la misma Policía sabe lo que está pasando. Creo que estos son casos aislados".
Germán Centella: "Bueno, eso depende del lugar donde tengamos a nuestros hijos. Por ejemplo, aquí yo lo dejo con mucha tranquilidad porque sé que aquí lo cuidan, pero existe mucha incertidumbre entre la población por todas las denuncias".
Alfredo Bernacony: "Sí. A cualquiera de nosotros que somos padres nos preocupa esto que está pasando"

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