Esperanzas futuras
Los panameños nos hemos acostumbrado a criticar y adversar todo lo que se diga o haga. No debe ser porque impiden la gobernabilidad. Dejemos que se desarrollen las situaciones y aprendamos a interpretar lo que se dice. El gobierno Martinelli es nuestra última esperanza en la democracia; dejemos que gobierne lo mejor que pueda, ya que de ello depende el futuro del país.
Tenemos que cambiar de mentalidad para llevar a Panamá al CAMBIO. Hace unos días tuve un incidente con un policía y me dijo: “Váyase a la M”. A ese policía, aunque le suban el salario, no cambiará y será manzana podrida.
En el equipo Martinelli está el futuro de la democracia; con un gobierno medianamente bueno que haga, podremos continuarla y demostrar que no todos las políticos son corruptos. No más PRD, queremos gente nueva que nos salve de llevarnos a la izquierda chavista por falta de comprensión y honestidad de los que gobiernan.
En nuestra mente está la esperanza así que dejemos tanta crítica ante la mínima declaración de un funcionario y pongamos de nuestra parte para coadyuvar a que los gobernantes hagan una labor positiva en bien de todos.
Señor Presidente: esté consciente de su responsabilidad y verá con satisfacción el resultado de su trabajo y lo agradeceremos los ciudadanos que queremos darle oportunidad de gobernar y no de los que quieren sobresalir en los medios de comunicación. Tiene nuestro apoyo, siga adelante y triunfe sobre el mal.
Educación, señor Presidente; eso es lo que necesitamos para enseñar a nuestros compatriotas la mejor manera de hacerlo. La educación es el centro del desarrollo y sin ella, la mentalidad continuará equivocada. Aprendamos a decir buenos días, permiso, gracias y de allí partiremos en cultura y educación para ser mejores ciudadanos en el complejo devenir del país.
Quisiera que las organizaciones que se oponen a todo supieran que no sólo defiendan a los que cometen crímenes sino también a las víctimas y sus familiares. No invoquen a los derechos humanos porque éstos les pertenecen tanto a unos como a otros. Si quieren defender a los maleantes, que se los manden a sus casas para que los eduquen pero no obstruyan las intenciones de las nuevas autoridades porque hoy en día no nos sentimos seguros ni en nuestras casas.
Adelante que la misión de ustedes la apoyamos todos los panameños conscientes.
Marisin.villalaz@gmail.com