Europa dividida ante política bélica de EU
Bilbao, España- Una pancarta con el estribillo "Bakea behar dugu- Necesitamos Paz" domina la fachada del imponente palacio de la Delegación de Vizcaya en la Gran Vía de Bilbao. Además de ilustrar el rechazo de las autoridades del País Vasco a la sangrienta campaña terrorista de elementos separatistas locales, expresa un enfático repudio popular a las amenazas de guerra contra Irak que provienen del gobierno del presidente de Estados Unidos (EU), George W. Bush. Este sentimiento se está esparciendo por toda Europa, agudizado en reacción al lenguaje excesivo del combativo jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld. Este, no satisfecho de haber reaccionado a la oposición de Alemania y Francia a su política belicista con un despectivo "otra vez la vieja Europa", reveló su enojo comparando la política exterior del canciller alemán Gerhard Schroeder a la de Cuba y Libia. "Esto esta vez nos parece que se fue demasiado lejos," sentenció un asesor del gobierno vasco. "No vemos a Schroeder en uniforme de miliciano fumando habanos," declaró, aparentemente olvidando que Fidel Castro dejó de fumar y que el canciller alemán hace alarde de su preferencia por los puros cubanos.
En Munich, donde el fin de semana se celebró una conferencia sobre seguridad internacional a la que asistió Rumsfeld, éste, como es su costumbre, trató de ponerle un cariz gracioso a su denuncia de Alemania, ironizando que "yo tengo 70 años, así que también soy viejo y considero la palabra "viejo" como algo muy honorable". No obstante, Carlos Alonso Zaldivar, el destacado historiador y comentarista español, reaccionó con justificada ira al humor despectivo del secretario de Defensa. En un artículo titulado "Vieja sí, pero tonta no", publicado la semana pasada en El País de Madrid, el diplomático expresa: "La petit frase de Rumsfeld no es una frase cualquiera. Hace referencia a los primeros tiempos de la república estadounidense, una época en la que su política exterior se fundó en la convicción de que las constante guerras entre europeos eran el resultado de los cínicos métodos de actuación exterior que empleaban los gobiernos de la "vieja Euiropa". Eso pensaba George Washington cuando en su testamento advirtió a EU de que no debía enredarse en las vicisitudes de la vieja Europa. Siendo así, no es sorprendente que la invocación a la ´vieja Europa´ haya llevado a algunos europeos a recordar al secretario de Defensa Rumsfeld que fue él quien durante la guerra entre Irak e Irán se entrevistó con Sadam Hussein para ofrecerle armas y ayuda. ¿Qué le diría hoy George Washington a Donald Rumsfeld?"
En Berlín, en tanto, especulan que los ataques de Rumsfeld contra Schroeder obedecen a una decidida campaña del gobierno de EU, con el explícito apoyo de Bush, de descalificar el liderazgo de Schroeder, debilitado por las recientes pérdidas electorales de su partido Socialdemócrata, dejando la impresión de que Washington no sólo trata de forzar un "cambio de régimen a la militar" en Irak, sino también otro en Alemania, de manera más pacífica, colocándose directamente detrás de la CDU, el opositor partido Democratacristiano. Asimismo, declaraciones de Condolezza Rice, la asesora de Seguridad Nacional de Bush, sobre cómo podrían componerse las relaciones entre Berlín y Washington, declaró a boca de jarro, "mediante un cambio de gobierno". Richard Perle, asesor ultraconservador de la Casa Blanca, fue aún más lejos en su denuncia personal de Schroeder. Sin embargo, el gobierno alemán no ha sido el único vocero europeo en oponerse a la política belicista de Washington. Por ejemplo, aunque el gobierno de Madrid encabezado por Aznar es uno de los pocos que abiertamente apoya a EU, una encuesta demuestra que más del 69 % de los españoles se oponen a una solución militar.
El rechazo a la guerra también se hizo manifiesto en el primer congreso internacional sobre "Oportunidades y Retos para las regiones en la nueva Sociedad de la Información", realizada en las salas del moderno Congreso de esta ciudad. Las alusiones a la situación internacional fueron contundentes como numerosas, comenzando con el propio discurso de apertura de Juan José Ibarretxe, presidente (Lehendakari) del Gobierno Vasco, así como de varios participantes. "Queremos paz, demasiada experiencia ya ha tenido nuestra generación con la guerra, la violencia y el terrorismo", apuntaló Ibarretxe al expresar su esperanza que la nueva tecnología contribuya "a la mejor convivencia humana, la paz z el desarrollo, y que ayude a superar la desigualdad entre los pueblos".
El Dr. Claudio Naranjo, un destacado humanista chileno con cátedra en la Universidad de California, fue más directo al denunciar a "una potencia de enorme poder, imperialista y dedicada a difundir el materialismo por todo el mundo, sin detenerse en usar su enorme potencial de destrucción, siempre y cuando responda a sus intereses comerciales. Ignoran poderosamente la conciencia humana y el bienestar espiritual que tanto requieren nuestros pueblos".
Es evidente, entonces, que Europa sigue sin ofrecer un apoyo solidario y en bloque a la política de Washington. Las contradicciones entre los principales líderes europeos impiden que Bush pueda contar con ellos de manera incondicional, pero en una situación de crisis internacional, la Unión Europea muestra también debilidad, por no decir la inexistencia, de una política externa común. El Parlamento europeo aprobó una resolución contraria a cualquier acción militar unilateral en Irak, aunque 287 votos a favor, 209 en contra y las 26 abstenciones revelan la existencia de dos bloques.
En tanto, un destacado analista, Michael Walzer, profesor de Ciencias Sociales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, advirtió que defender el embargo, los vuelos de control y las inspecciones "es la manera correcta de oponerse a una guerra y evitarla" En un extenso artículo publicado en El País de Madrid, Walzer expresa: Es menester que los internacionalistas norteamericanos-que somos numerosos, aunque no suficientes- critiquen los arranques unilateralistas de la administración Bush y su rechazo a cooperar con los estados europeos (y otros) en numerosas cuestiones, desde el efecto invernadero al Tribunal Penal Internacional. Pero les resultaría más fácil defender esta causa si pudiera comprobarse con claridad que hay otros actores en la comunidad internacional capaces de actuar de forma independiente y enérgica y prestos a responder de su actuación en lugares como Bosnia, Ruanda o Irak. Al manifestarnos contra una segunda guerra del Golfo, deberíamos también manifestarnos a favor de este género de responsabilidad multilateral".
Explicó que no necesariamente por esa forma como funciona el sistema la cantidad de pacientes que atiende el hospital es menor porque se hace énfasis en la productividad y se programa el recurso humano de acuerdo al comportamiento de la demanda de pacientes.
Según el Dr. Pedro Contreras, las quejas de que el HISMA traslada pacientes a otros centros aún con problemas de salud, radica en el hecho de que éste funciona como un hospital regional o sea de segundo nivel .
Manifestó que cuando llega un paciente con problemas de salud, que en el HISMA no se pueda resolver, se traslada a un hospital de tercer nivel, que cuenta con mejor tecnología y un recurso humano más capacitado para salvarle la vida a la persona. "No podemos quedarnos con un paciente que no podemos ofrecerles, por ejemplo un cuidado intensivo que no tenemos", destacó el galeno.
En tanto, Luz Ortega, secretaria general del Sindicato de Trabajadores del HISMA, aseguró que esta agrupación gremial prefiere mantenerse al margen de los conflictos existentes con las empresas prestadoras de servicios, pues su misión es "velar por el bienestar de los empleados".
Es más, argumentó que el Patronato, de acuerdo con la Ley 28 de 1998 que lo rige, puede escoger por concurso o contratación directa". Esa es su decisión, incluso "a nosotros no nos invitan a esos eventos".
Aseguró que si en determinado momento esos conflictos llegasen a afectar atentar contra el bienestar de los empleados, si pudieran inmiscuirse en el mismo y hasta protestar.
Por su parte, Luis Murillo, también dirigente del sindicato, reconoció que aunque en la actualidad están desligados de esas negociaciones, si consideran importante que en un futuro puedan tener una intervención directa, mediante la participación de un representante de los trabajadores dentro del Patronato. Sin embargo, reconoce que esto no es fácil de conseguir, pues implica cumplir con una serie de requisitos, como contar con una central obrera y ser nombrado por medio del Consejo Nacional de Trabajadores (CoNATO).
Aclaró que esta actitud no implica que "respaldemos la administración", sino que están tratando de garantizar que todo lo que allí se hace, sea por el bien de los trabajadores y de la comunidad que utiliza los servicios.
En Munich, donde el fin de semana se celebró una conferencia sobre seguridad internacional a la que asistió Rumsfeld, éste, como es su costumbre, trató de ponerle un cariz gracioso a su denuncia de Alemania, ironizando que "yo tengo 70 años, así que también soy viejo y considero la palabra "viejo" como algo muy honorable". No obstante, Carlos Alonso Zaldivar, el destacado historiador y comentarista español, reaccionó con justificada ira al humor despectivo del secretario de Defensa. En un artículo titulado "Vieja sí, pero tonta no", publicado la semana pasada en El País de Madrid, el diplomático expresa: "La petit frase de Rumsfeld no es una frase cualquiera. Hace referencia a los primeros tiempos de la república estadounidense, una época en la que su política exterior se fundó en la convicción de que las constante guerras entre europeos eran el resultado de los cínicos métodos de actuación exterior que empleaban los gobiernos de la "vieja Euiropa". Eso pensaba George Washington cuando en su testamento advirtió a EU de que no debía enredarse en las vicisitudes de la vieja Europa. Siendo así, no es sorprendente que la invocación a la ´vieja Europa´ haya llevado a algunos europeos a recordar al secretario de Defensa Rumsfeld que fue él quien durante la guerra entre Irak e Irán se entrevistó con Sadam Hussein para ofrecerle armas y ayuda. ¿Qué le diría hoy George Washington a Donald Rumsfeld?"
En Berlín, en tanto, especulan que los ataques de Rumsfeld contra Schroeder obedecen a una decidida campaña del gobierno de EU, con el explícito apoyo de Bush, de descalificar el liderazgo de Schroeder, debilitado por las recientes pérdidas electorales de su partido Socialdemócrata, dejando la impresión de que Washington no sólo trata de forzar un "cambio de régimen a la militar" en Irak, sino también otro en Alemania, de manera más pacífica, colocándose directamente detrás de la CDU, el opositor partido Democratacristiano. Asimismo, declaraciones de Condolezza Rice, la asesora de Seguridad Nacional de Bush, sobre cómo podrían componerse las relaciones entre Berlín y Washington, declaró a boca de jarro, "mediante un cambio de gobierno". Richard Perle, asesor ultraconservador de la Casa Blanca, fue aún más lejos en su denuncia personal de Schroeder. Sin embargo, el gobierno alemán no ha sido el único vocero europeo en oponerse a la política belicista de Washington. Por ejemplo, aunque el gobierno de Madrid encabezado por Aznar es uno de los pocos que abiertamente apoya a EU, una encuesta demuestra que más del 69 % de los españoles se oponen a una solución militar.
El rechazo a la guerra también se hizo manifiesto en el primer congreso internacional sobre "Oportunidades y Retos para las regiones en la nueva Sociedad de la Información", realizada en las salas del moderno Congreso de esta ciudad. Las alusiones a la situación internacional fueron contundentes como numerosas, comenzando con el propio discurso de apertura de Juan José Ibarretxe, presidente (Lehendakari) del Gobierno Vasco, así como de varios participantes. "Queremos paz, demasiada experiencia ya ha tenido nuestra generación con la guerra, la violencia y el terrorismo", apuntaló Ibarretxe al expresar su esperanza que la nueva tecnología contribuya "a la mejor convivencia humana, la paz z el desarrollo, y que ayude a superar la desigualdad entre los pueblos".
El Dr. Claudio Naranjo, un destacado humanista chileno con cátedra en la Universidad de California, fue más directo al denunciar a "una potencia de enorme poder, imperialista y dedicada a difundir el materialismo por todo el mundo, sin detenerse en usar su enorme potencial de destrucción, siempre y cuando responda a sus intereses comerciales. Ignoran poderosamente la conciencia humana y el bienestar espiritual que tanto requieren nuestros pueblos".
Es evidente, entonces, que Europa sigue sin ofrecer un apoyo solidario y en bloque a la política de Washington. Las contradicciones entre los principales líderes europeos impiden que Bush pueda contar con ellos de manera incondicional, pero en una situación de crisis internacional, la Unión Europea muestra también debilidad, por no decir la inexistencia, de una política externa común. El Parlamento europeo aprobó una resolución contraria a cualquier acción militar unilateral en Irak, aunque 287 votos a favor, 209 en contra y las 26 abstenciones revelan la existencia de dos bloques.
En tanto, un destacado analista, Michael Walzer, profesor de Ciencias Sociales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, advirtió que defender el embargo, los vuelos de control y las inspecciones "es la manera correcta de oponerse a una guerra y evitarla" En un extenso artículo publicado en El País de Madrid, Walzer expresa: Es menester que los internacionalistas norteamericanos-que somos numerosos, aunque no suficientes- critiquen los arranques unilateralistas de la administración Bush y su rechazo a cooperar con los estados europeos (y otros) en numerosas cuestiones, desde el efecto invernadero al Tribunal Penal Internacional. Pero les resultaría más fácil defender esta causa si pudiera comprobarse con claridad que hay otros actores en la comunidad internacional capaces de actuar de forma independiente y enérgica y prestos a responder de su actuación en lugares como Bosnia, Ruanda o Irak. Al manifestarnos contra una segunda guerra del Golfo, deberíamos también manifestarnos a favor de este género de responsabilidad multilateral".
Explicó que no necesariamente por esa forma como funciona el sistema la cantidad de pacientes que atiende el hospital es menor porque se hace énfasis en la productividad y se programa el recurso humano de acuerdo al comportamiento de la demanda de pacientes.
Según el Dr. Pedro Contreras, las quejas de que el HISMA traslada pacientes a otros centros aún con problemas de salud, radica en el hecho de que éste funciona como un hospital regional o sea de segundo nivel .
Manifestó que cuando llega un paciente con problemas de salud, que en el HISMA no se pueda resolver, se traslada a un hospital de tercer nivel, que cuenta con mejor tecnología y un recurso humano más capacitado para salvarle la vida a la persona. "No podemos quedarnos con un paciente que no podemos ofrecerles, por ejemplo un cuidado intensivo que no tenemos", destacó el galeno.
En tanto, Luz Ortega, secretaria general del Sindicato de Trabajadores del HISMA, aseguró que esta agrupación gremial prefiere mantenerse al margen de los conflictos existentes con las empresas prestadoras de servicios, pues su misión es "velar por el bienestar de los empleados".
Es más, argumentó que el Patronato, de acuerdo con la Ley 28 de 1998 que lo rige, puede escoger por concurso o contratación directa". Esa es su decisión, incluso "a nosotros no nos invitan a esos eventos".
Aseguró que si en determinado momento esos conflictos llegasen a afectar atentar contra el bienestar de los empleados, si pudieran inmiscuirse en el mismo y hasta protestar.
Por su parte, Luis Murillo, también dirigente del sindicato, reconoció que aunque en la actualidad están desligados de esas negociaciones, si consideran importante que en un futuro puedan tener una intervención directa, mediante la participación de un representante de los trabajadores dentro del Patronato. Sin embargo, reconoce que esto no es fácil de conseguir, pues implica cumplir con una serie de requisitos, como contar con una central obrera y ser nombrado por medio del Consejo Nacional de Trabajadores (CoNATO).
Aclaró que esta actitud no implica que "respaldemos la administración", sino que están tratando de garantizar que todo lo que allí se hace, sea por el bien de los trabajadores y de la comunidad que utiliza los servicios.