Francia y Alemania financian las dictaduras
Recientemente, Libertad Digital -el principal diario español en internet- informó sobre un estudio elaborado por Iñigo Moré, director de la consultora Mercados Emergentes. La investigación, publicada por el Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, con sede en Madrid, reveló las fuentes de financiamiento, durante el primer trimestre de 2003, de las más sanguinarias dictaduras del mundo: Cuba, Irak, Corea del Norte, Irán, Libia y Siria. Su financiamiento proviene principalmente de bancos franceses y alemanes.
Según Michael González, subdirector editorial del Wall Street Journal Europe, "Francia no fue solamente la principal fuente de fondos para los baasitas de Irak. Los bancos franceses han financiado a otros execrables regímenes. Son los prestamistas N° 1 de Irán y Cuba y de enemigos anteriores y actuales de Estados Unidos, tales como Somalia, Sudán y Vietnam".
No es fácil comprender lo que buscan los franceses en Cuba, país donde se nacionalizó la banca privada en 1960 y al año siguiente, a partir del nombramiento de Ernesto Che Guevara como ministro de Industria y presidente del Banco Nacional de Cuba, se copiaron todo el fracasado sistema bancario soviético.
Según las estadísticas oficiales del Banco Internacional de Pagos (Bank for International Settlements), el Sr. Moré concluye que "al cierre del primer trimestre de 2003, los bancos franceses tenían concedidos créditos a entidades basadas en Irak por valor de 415 millones de dólares, de 549 millones de dólares a entidades basadas en Cuba y de 2,554 millones de dólares a Irán. Estas cantidades convertían a París en el principal origen de créditos privados internacionales de los ayatolás chiítas, Sadam Hussein y los compañeros cubanos".
Esto ayuda a comprender la posición del presidente francés Jacques Chirac en las Naciones Unidas, como también su rechazo frontal a Washington en todo lo relacionado con el Medio Oriente y, especialmente, en Irak. En el resumen de su informe, el Sr. Moré apunta: "Podría pensarse que los banqueros parisinos esperan a que EE.UU. tenga un tropiezo internacional para sacar su chequera...".
Pocos están conscientes que los préstamos de la banca privada internacional totalizan 13,831,521 millones de dólares, cantidad que equivale a más del doble de la inversión extranjera directa. Con frecuencia oímos airadas protestas cuando alguna multinacional anuncia la compra de una empresa local, pero pocos saben que las grandes empresas nacionales a menudo le deben hasta la manera de caminar a bancos extranjeros, de quienes dependen de manera no muy diferente a si la mayoría de sus accionistas vivieran en Nueva York, Londres o París.
Otra estadística impresionante del informe es que 52,5% de los créditos internacionales son a corto plazo, es decir, con vencimiento de menos de un año. Al respecto, el Sr. Moré afirma: "La principal fuerza de la economía internacional es el crédito bancario privado, cuyo stock supera al de inversiones en cartera, mientras sus flujos anuales superan al comercio global".
Esos miles de millones pueden, entonces, dirigirse a naciones libres y democráticas donde rige el imperio de la ley y la economía de mercado o a países bajo el puño de algún tirano con delirios de grandeza y un pueblo oprimido por la miseria.
Por su parte, los bancos alemanes son los mayores financistas de Libia, Siria y Corea del Norte, el otro país que actualmente representa una amenaza nuclear similar a la de Irán. No parece casualidad que Francia extienda financiamiento a 57 países donde los bancos de EE.UU. no participan y que para 23 de esas naciones Francia se haya convertido en su principal prestamista.
* Director de la agencia AIPE y académico asociado del Cato Institute.(c)
www.aipenet.com
Algunos candidatos expresan que no hay que ser negativos para mejorar, pero es que ante realidades que se palpan en cifras económicas, no se puede creer que los presidentes hacen milagros.
No hay que olvidarse de las empresas de servicios públicos (Electra Noreste, Unión Fenosa, Cable and Wireless); pese a que el Estado posee el 50% de algunas de ellas, pareciera que su mejor dividendo es quedarse con los brazos cruzados ante el estrangulamiento en sus cobros por servicios, donde su única respuestas es decir que el Ente Regulador debe de verificar y regular el cobro y la calidad de sus servicios. Y es que, el Informe Económico del Ministerio de Economía y Finanzas del primer semestre de 2003, refleja claramente que ETESA exportó 25,451 MWh de energía eléctrica, y el crecimiento de consumo local se incrementó un 6.6%. La pregunta es, ¿si Panamá es un exportador neto de energía eléctrica, cómo ésta sigue siendo cara aquí?
Si nos referimos al mismo Informe, observaremos que Cable & Wireless, para el primer semestre, realizó una inversión de 700 millones de dólares y sólo en instalación de equipos supera los 200 millones de dólares. Esta empresa sigue creciendo con más y nuevos servicios, por lo que la pregunta que nos debemos hacer, ¿estamos los panameños conformes con el servicio de esta compañía y sus tarifas, y a dónde se destinan los recursos que obtiene el Estado al tener 50% de la empresa? Esperemos que los candidatos presidenciales se pronuncien sobre el tema.
Al tocar algunos sectores de la economía panameña, debemos preguntar qué planes y proyectos económicos tienen los candidatos presidenciales y que, al formularlos, sean coherentes y no demagógicos como varios han planteado. Recientemente, el rector del INCAE, Dr. Roberto Artavía Loría, expresó que para realizar un planteamiento económico serio de Panamá se debe visualizar que nuestro país es fuerte en ciertas áreas como en logística, en capital y relativamente en recursos humanos, reconociendo que aún debemos enfatizar en el mejoramiento de la educación, a la vez, de ser constantes para poder situarnos en un nivel competitivo a nivel mundial.
Otra de nuestras debilidades es en el área de información, pero cuando hablamos de Tecnología de la Información, señala el Rector Artavía, nos referimos al acceso que tiene un pequeño empresario para exportar la globalización, tanto en abastecimiento como en el mercadeo, sumado a que Panamá debe consolidar una seguridad jurídica a fin de que los inversionistas extranjeros realmente les sea atractivo invertir en el país. Al hablar de seguridad jurídica no podemos dejar de soslayar el tema de la corrupción (helicóptero HP-14, caso de los "durodólares", casa de playa en Punta Mala, PCC Consulting, nombramientos de los magistrados, nepotismo) por mencionar algunos, que hacen que cuando los candidatos presidenciales expresen: "Combatiremos la corrupción", el pueblo en vez de creerles, conteste entre voces, y cómo subsisten.
Panamá, a su cien años de República, puede ser el paraíso que muchos próceres visualizaron, sólo debemos cambiar de actitud, sacrificarnos todos juntos para que, con esfuerzo de gobernantes y gobernados, podamos encontrar esa patria próspera que anhelamos. Si enfrentamos los desafíos del mañana, con los métodos de ayer, tenemos los problemas de hoy, y para tener los resultados que nunca tuvimos, hay que hacer lo que nunca hemos hecho, esto significa gobernar para el beneficio del pueblo y no beneficiarse del pueblo para gobernar.
Según Michael González, subdirector editorial del Wall Street Journal Europe, "Francia no fue solamente la principal fuente de fondos para los baasitas de Irak. Los bancos franceses han financiado a otros execrables regímenes. Son los prestamistas N° 1 de Irán y Cuba y de enemigos anteriores y actuales de Estados Unidos, tales como Somalia, Sudán y Vietnam".
No es fácil comprender lo que buscan los franceses en Cuba, país donde se nacionalizó la banca privada en 1960 y al año siguiente, a partir del nombramiento de Ernesto Che Guevara como ministro de Industria y presidente del Banco Nacional de Cuba, se copiaron todo el fracasado sistema bancario soviético.
Según las estadísticas oficiales del Banco Internacional de Pagos (Bank for International Settlements), el Sr. Moré concluye que "al cierre del primer trimestre de 2003, los bancos franceses tenían concedidos créditos a entidades basadas en Irak por valor de 415 millones de dólares, de 549 millones de dólares a entidades basadas en Cuba y de 2,554 millones de dólares a Irán. Estas cantidades convertían a París en el principal origen de créditos privados internacionales de los ayatolás chiítas, Sadam Hussein y los compañeros cubanos".
Esto ayuda a comprender la posición del presidente francés Jacques Chirac en las Naciones Unidas, como también su rechazo frontal a Washington en todo lo relacionado con el Medio Oriente y, especialmente, en Irak. En el resumen de su informe, el Sr. Moré apunta: "Podría pensarse que los banqueros parisinos esperan a que EE.UU. tenga un tropiezo internacional para sacar su chequera...".
Pocos están conscientes que los préstamos de la banca privada internacional totalizan 13,831,521 millones de dólares, cantidad que equivale a más del doble de la inversión extranjera directa. Con frecuencia oímos airadas protestas cuando alguna multinacional anuncia la compra de una empresa local, pero pocos saben que las grandes empresas nacionales a menudo le deben hasta la manera de caminar a bancos extranjeros, de quienes dependen de manera no muy diferente a si la mayoría de sus accionistas vivieran en Nueva York, Londres o París.
Otra estadística impresionante del informe es que 52,5% de los créditos internacionales son a corto plazo, es decir, con vencimiento de menos de un año. Al respecto, el Sr. Moré afirma: "La principal fuerza de la economía internacional es el crédito bancario privado, cuyo stock supera al de inversiones en cartera, mientras sus flujos anuales superan al comercio global".
Esos miles de millones pueden, entonces, dirigirse a naciones libres y democráticas donde rige el imperio de la ley y la economía de mercado o a países bajo el puño de algún tirano con delirios de grandeza y un pueblo oprimido por la miseria.
Por su parte, los bancos alemanes son los mayores financistas de Libia, Siria y Corea del Norte, el otro país que actualmente representa una amenaza nuclear similar a la de Irán. No parece casualidad que Francia extienda financiamiento a 57 países donde los bancos de EE.UU. no participan y que para 23 de esas naciones Francia se haya convertido en su principal prestamista.
* Director de la agencia AIPE y académico asociado del Cato Institute.(c)
www.aipenet.com
Algunos candidatos expresan que no hay que ser negativos para mejorar, pero es que ante realidades que se palpan en cifras económicas, no se puede creer que los presidentes hacen milagros.
No hay que olvidarse de las empresas de servicios públicos (Electra Noreste, Unión Fenosa, Cable and Wireless); pese a que el Estado posee el 50% de algunas de ellas, pareciera que su mejor dividendo es quedarse con los brazos cruzados ante el estrangulamiento en sus cobros por servicios, donde su única respuestas es decir que el Ente Regulador debe de verificar y regular el cobro y la calidad de sus servicios. Y es que, el Informe Económico del Ministerio de Economía y Finanzas del primer semestre de 2003, refleja claramente que ETESA exportó 25,451 MWh de energía eléctrica, y el crecimiento de consumo local se incrementó un 6.6%. La pregunta es, ¿si Panamá es un exportador neto de energía eléctrica, cómo ésta sigue siendo cara aquí?
Si nos referimos al mismo Informe, observaremos que Cable & Wireless, para el primer semestre, realizó una inversión de 700 millones de dólares y sólo en instalación de equipos supera los 200 millones de dólares. Esta empresa sigue creciendo con más y nuevos servicios, por lo que la pregunta que nos debemos hacer, ¿estamos los panameños conformes con el servicio de esta compañía y sus tarifas, y a dónde se destinan los recursos que obtiene el Estado al tener 50% de la empresa? Esperemos que los candidatos presidenciales se pronuncien sobre el tema.
Al tocar algunos sectores de la economía panameña, debemos preguntar qué planes y proyectos económicos tienen los candidatos presidenciales y que, al formularlos, sean coherentes y no demagógicos como varios han planteado. Recientemente, el rector del INCAE, Dr. Roberto Artavía Loría, expresó que para realizar un planteamiento económico serio de Panamá se debe visualizar que nuestro país es fuerte en ciertas áreas como en logística, en capital y relativamente en recursos humanos, reconociendo que aún debemos enfatizar en el mejoramiento de la educación, a la vez, de ser constantes para poder situarnos en un nivel competitivo a nivel mundial.
Otra de nuestras debilidades es en el área de información, pero cuando hablamos de Tecnología de la Información, señala el Rector Artavía, nos referimos al acceso que tiene un pequeño empresario para exportar la globalización, tanto en abastecimiento como en el mercadeo, sumado a que Panamá debe consolidar una seguridad jurídica a fin de que los inversionistas extranjeros realmente les sea atractivo invertir en el país. Al hablar de seguridad jurídica no podemos dejar de soslayar el tema de la corrupción (helicóptero HP-14, caso de los "durodólares", casa de playa en Punta Mala, PCC Consulting, nombramientos de los magistrados, nepotismo) por mencionar algunos, que hacen que cuando los candidatos presidenciales expresen: "Combatiremos la corrupción", el pueblo en vez de creerles, conteste entre voces, y cómo subsisten.
Panamá, a su cien años de República, puede ser el paraíso que muchos próceres visualizaron, sólo debemos cambiar de actitud, sacrificarnos todos juntos para que, con esfuerzo de gobernantes y gobernados, podamos encontrar esa patria próspera que anhelamos. Si enfrentamos los desafíos del mañana, con los métodos de ayer, tenemos los problemas de hoy, y para tener los resultados que nunca tuvimos, hay que hacer lo que nunca hemos hecho, esto significa gobernar para el beneficio del pueblo y no beneficiarse del pueblo para gobernar.