Frente nacional para el debate
El Ejecutivo lidera con un singular enfoque partidista el debate sobre la normativa de seguridad pública que se quiere imponer.
El Gobierno no puede pretender que un tema tan complejo quede reducido a un asunto coyuntural. Mucho menos que el debate sea conducido, con obvias intenciones excluyentes, por funcionarios de gobierno, en plena campaña electoral. Es precisamente ese tinte partidista el escenario menos propicio para emprender la tarea de atacar la crisis delictiva. Recordemos que es difícil inspirar confianza a un pueblo que aún no olvida las sombras militares del pasado reciente del PRD.
Los reclamos de la ciudadanía son justos, desea participar en el debate conjuntamente con los expertos, intelectuales, académicos, además de los representantes de la administración pública, policía, gobiernos municipales, el Legislativo y los órganos de justicia. El problema es grave y requiere con urgencia la mayor apertura posible.