Gilberto Guardia Fábrega
En días pasados un distinguido copartidario y muy apreciado amigo me consultó sobre la actitud que deberían asumir los diputados de Unión Patriótica sobre el nombramiento del Ing. Gilberto Guardia, propuesto por la Asamblea Nacional para ocupar el cargo de miembro de la Comisión Fiscalizadora de las Inversiones del Canal. Dicha comisión fue creada por el Organo Ejecutivo, atendiendo solicitud de algunos grupos oposicionistas a su gobierno preocupados por los gastos que se causarán en el proyecto del ensanche de la vía canalera. Mi respuesta al amigo fue clara, precisa y contundente: Gilberto Guardia para cualquier posición es garantía amplia de honestidad, seriedad y profesionalismo. La oposición debe hacer política -le dije-, pero jamás politiquería barata. No se quiénes eran o si habían otros candidatos para ocupar dicha posición. No es mi intención demeritar a nadie, pero insisto en que no hay mejor candidato para el cargo que el propuesto por la Asamblea Nacional.
Gilberto Guardia, "el Cholo", como lo conocen y lo llaman sus amigos es un ciudadano con grandes inquietudes cívicas. Siente en lo más profundo de su ser que debe aportarle, desinteresadamente, su talento y energía al país que le brindó la oportunidad de ser la persona que hoy merece el respeto ciudadano. Muchas pruebas de ese desprendimiento las ha dado. El es sinónimo de honestidad. Su larga vida pública y privada son la mejor prueba de las muchas cualidades que adornan su personalidad. Al margen del afecto que siento por él, estoy convencido y seguro que se destacaría en cualquier posición que llegara a ocupar y sería una garantía para toda la comunidad.
A pesar de ser un ingeniero civil, si por ejemplo le tocara ocupar, por supuesto que hipotéticamente, una magistratura de la Corte Suprema de Justicia, al poco tiempo se involucraría en los vericuetos de nuestros códigos y leyes y por su talento, disciplina, responsabilidad y capacidad se convertiría pronto en un gran magistrado. Gilberto Guardia ha sido por muchos años un exitoso profesional. Su última posición al servicio del país fue como Administrador de la entonces Comisión del Canal, siendo el primer administrador panameño de la vía interoceánica. Dicho cargo lo ocupó desde el 20 de septiembre de 1990 hasta el 17 de agosto de 1996 cuando renunció. Es decir, conoce a fondo, como muy pocos, todo lo concerniente a la administración del Canal de Panamá.
La Asamblea Nacional merece el aplauso colectivo al haber escogido al Ing. Gilberto Guardia para el puesto de miembro de la Comisión Fiscalizadora de las Inversiones del Canal. Ojalá en el futuro la Asamblea siga actuando con el mismo sentido de patria y deje atrás -gobiernistas y oposicionistas- tanto sectarismo político y ponga fin a los excesivos privilegios que le han traído gran desprestigio a la institución y a muchos de sus integrantes. Es oportuno sugerirle a la Comisión que pronto entrará en funciones el nombramiento de una firma reputada de auditoría que coadyuve en las tareas fiscalizadoras y facilite la labor de transparencia que estamos seguros todos los involucrados -Gobierno, ACP y comisionados- están empeñados.
Félix Armando Quiroz, ingeniero del Departamento de Aguas Servidas del IDAAN, manifestó que estos lugares son Chanis, Marbella, Juan Díaz, Ciudad Radial y Pedregal.
Explica que allí es necesario intervenir al menos cada dos semanas para limpiar las tuberías y prevenir que las aguas servidas salgan a flote.
En los lugares que no son considerados críticos se interviene cada mes y medio.
Quiroz señaló que las cuadrillas actúan muchas veces cuando se reciben los reportes de las personas al desbordarse las aguas servidas.
Pero, es evidente que no hay participación de la comunidad. En Chanis, por ejemplo, el agua no fluye correctamente por la obstrucción que provocan los desechos acumulados y las grasas de las tuberías que tapan las alcantarillas.
Personal de mantenimiento retiraba la basura.
Gilberto Guardia, "el Cholo", como lo conocen y lo llaman sus amigos es un ciudadano con grandes inquietudes cívicas. Siente en lo más profundo de su ser que debe aportarle, desinteresadamente, su talento y energía al país que le brindó la oportunidad de ser la persona que hoy merece el respeto ciudadano. Muchas pruebas de ese desprendimiento las ha dado. El es sinónimo de honestidad. Su larga vida pública y privada son la mejor prueba de las muchas cualidades que adornan su personalidad. Al margen del afecto que siento por él, estoy convencido y seguro que se destacaría en cualquier posición que llegara a ocupar y sería una garantía para toda la comunidad.
A pesar de ser un ingeniero civil, si por ejemplo le tocara ocupar, por supuesto que hipotéticamente, una magistratura de la Corte Suprema de Justicia, al poco tiempo se involucraría en los vericuetos de nuestros códigos y leyes y por su talento, disciplina, responsabilidad y capacidad se convertiría pronto en un gran magistrado. Gilberto Guardia ha sido por muchos años un exitoso profesional. Su última posición al servicio del país fue como Administrador de la entonces Comisión del Canal, siendo el primer administrador panameño de la vía interoceánica. Dicho cargo lo ocupó desde el 20 de septiembre de 1990 hasta el 17 de agosto de 1996 cuando renunció. Es decir, conoce a fondo, como muy pocos, todo lo concerniente a la administración del Canal de Panamá.
La Asamblea Nacional merece el aplauso colectivo al haber escogido al Ing. Gilberto Guardia para el puesto de miembro de la Comisión Fiscalizadora de las Inversiones del Canal. Ojalá en el futuro la Asamblea siga actuando con el mismo sentido de patria y deje atrás -gobiernistas y oposicionistas- tanto sectarismo político y ponga fin a los excesivos privilegios que le han traído gran desprestigio a la institución y a muchos de sus integrantes. Es oportuno sugerirle a la Comisión que pronto entrará en funciones el nombramiento de una firma reputada de auditoría que coadyuve en las tareas fiscalizadoras y facilite la labor de transparencia que estamos seguros todos los involucrados -Gobierno, ACP y comisionados- están empeñados.
Félix Armando Quiroz, ingeniero del Departamento de Aguas Servidas del IDAAN, manifestó que estos lugares son Chanis, Marbella, Juan Díaz, Ciudad Radial y Pedregal.
Explica que allí es necesario intervenir al menos cada dos semanas para limpiar las tuberías y prevenir que las aguas servidas salgan a flote.
En los lugares que no son considerados críticos se interviene cada mes y medio.
Quiroz señaló que las cuadrillas actúan muchas veces cuando se reciben los reportes de las personas al desbordarse las aguas servidas.
Pero, es evidente que no hay participación de la comunidad. En Chanis, por ejemplo, el agua no fluye correctamente por la obstrucción que provocan los desechos acumulados y las grasas de las tuberías que tapan las alcantarillas.
Personal de mantenimiento retiraba la basura.