Globalización salvaje y mala distribución de la riqueza
En los últimos diez años, Panamá ha tenido que soportar los embates de la agresión globalizada, conocidos como los llamados planes de ajuste estructural, como parte de una herencia del capitalismo local dependiente de los poderes económicos de las transnacionales. Esta crisis económica social del mundo ha repercutido en el grupo de los países subdesarrollados, del cual Panamá forma parte.
"Luchar para sobrevivir", es el resto que le queda a las clases trabajadoras panameñas, ante la escalada progresiva de una globalización caníbal y deshumanizada, ya que se ha convertido en el principal enemigo del desarrollo laboral en Panamá.
Consideremos además, que "la globalización salvaje" ha violentado los derechos laborales del pueblo panameño, nuestra identidad nacional, con la complicidad y manipulación del capital empresarial.
Por otro lado, la globalización-neoliberal ha traído consigo efectos de inseguridad social y laboral, los cuales han sido una acción antinacional de los poderes políticos-económicos, perjudicando gravemente la mano de obra en el país, y que en la actualidad, no se vislumbra una solución al respecto.
Los panameños, especialmente la clase obrera, no está desprovista de elementos positivos con la globalización en la que padecen la mayoría de los pueblos marginados que viven en extrema pobreza que son las masas silenciosas penetradas y golpeadas por las clases "Políticas Demagogas" del país.
Somos de la opinión, que la globalización se viene ejerciendo en Panamá, por desacreditados gobiernos defensores y obcecados en la aplicación de un modelo que está destruyendo a la humanidad, que ha permitido facilitar a unos cuántos la acumulación y distribución de la riqueza económica, explotando a la clase obrera panameña.
Ante la escalada ascendente de la globalización, referente a la economía de la mano de obra panameña, recomendamos lo siguiente: - Para no seguir siendo víctimas de los efectos de la globalización, la clase laboral del país debe unirse con dinamismo, para así evitar ser esclavos del sector privilegiado del país.
El pueblo asalariado de la República de Panamá tiene que tomar conciencia frente a las falsas salidas a que conduce la globalización.
No se debe permitir que en Panamá se siga incrementando la inseguridad laboral que favorece al capital de trabajo con el silencio favorable de los gobernantes.
Se hace necesario capacitar, urgentemente, a los obreros panameños, con el fin de enfrentar los embates de "La globalización salvaje", que explota a los trabajadores panameños.
Con la capacitación, los obreros panameños pueden lograr condiciones laborales dignas, y así no estar expuestos a los vaivenes de la crisis externa en nuestro país, por este nuevo modelo agresor y represivo que empobrece al país de una manera deshumanizada. Entre todos podemos salir hacia adelante...
"Luchar para sobrevivir", es el resto que le queda a las clases trabajadoras panameñas, ante la escalada progresiva de una globalización caníbal y deshumanizada, ya que se ha convertido en el principal enemigo del desarrollo laboral en Panamá.
Consideremos además, que "la globalización salvaje" ha violentado los derechos laborales del pueblo panameño, nuestra identidad nacional, con la complicidad y manipulación del capital empresarial.
Por otro lado, la globalización-neoliberal ha traído consigo efectos de inseguridad social y laboral, los cuales han sido una acción antinacional de los poderes políticos-económicos, perjudicando gravemente la mano de obra en el país, y que en la actualidad, no se vislumbra una solución al respecto.
Los panameños, especialmente la clase obrera, no está desprovista de elementos positivos con la globalización en la que padecen la mayoría de los pueblos marginados que viven en extrema pobreza que son las masas silenciosas penetradas y golpeadas por las clases "Políticas Demagogas" del país.
Somos de la opinión, que la globalización se viene ejerciendo en Panamá, por desacreditados gobiernos defensores y obcecados en la aplicación de un modelo que está destruyendo a la humanidad, que ha permitido facilitar a unos cuántos la acumulación y distribución de la riqueza económica, explotando a la clase obrera panameña.
Ante la escalada ascendente de la globalización, referente a la economía de la mano de obra panameña, recomendamos lo siguiente: - Para no seguir siendo víctimas de los efectos de la globalización, la clase laboral del país debe unirse con dinamismo, para así evitar ser esclavos del sector privilegiado del país.
El pueblo asalariado de la República de Panamá tiene que tomar conciencia frente a las falsas salidas a que conduce la globalización.
No se debe permitir que en Panamá se siga incrementando la inseguridad laboral que favorece al capital de trabajo con el silencio favorable de los gobernantes.
Se hace necesario capacitar, urgentemente, a los obreros panameños, con el fin de enfrentar los embates de "La globalización salvaje", que explota a los trabajadores panameños.
Con la capacitación, los obreros panameños pueden lograr condiciones laborales dignas, y así no estar expuestos a los vaivenes de la crisis externa en nuestro país, por este nuevo modelo agresor y represivo que empobrece al país de una manera deshumanizada. Entre todos podemos salir hacia adelante...