Habilitada la dictadura en Venezuela
El 31 de enero comenzó formalmente en Venezuela la primera dictadura que se instaura en el continente americano en el siglo XXI. El Parlamento venezolano, sin discusión o análisis de ningún tipo y por unanimidad, aprobó la Ley "madre" Habilitante solicitada por el presidente Hugo Chávez hace apenas 23 días. Con ello, el presidente tendrá poderes absolutos por 18 meses para legislar a su antojo sobre 11 ámbitos de acción, que van desde lo institucional, la participación popular, lo económico y social, así como la infraestructura, transporte, servicios, lo energético, la defensa y seguridad del Estado, hasta la ordenación territorial. Nada escapará del dedo legislador del presidente, quien quiere además tener una reelección infinita y ejercer "sin intermediación" el poder sobre las comunidades.
Mirando en retrospectiva, las leyes habilitantes otorgadas a otros presidentes de Venezuela, en su mayoría fueron invocadas en momentos cuando el país atravesaba evidentes crisis económicas y todas fueron aprobadas por brevísimo tiempo, cubriendo áreas muy específicas, generalmente circunscritas al ámbito económico.
Sin embargo, en 2001 el presidente Chávez rompió la regla y durante un año legisló con poderes especiales, creando unas 49 leyes, en su mayoría aprobadas apresuradamente a los once meses y 28 días de haber sido habilitado por el Poder Legislativo.
Analizando esos poderes habilitantes otorgados a lo largo de la historia del país, es claro que se hubiese servido mejor a la democracia y a la nación si las leyes aprobadas hubiesen sido discutidas, analizadas, mejoradas y aprobadas por el Poder Legislativo, en lugar de haber sido decretadas por el presidente de turno. Por ejemplo, los poderes especiales dados a Hugo Chávez en 2001 constituyeron una clara práctica antidemocrática. Pero aún más dictatoriales son los otorgados este 31 de enero de 2007.
Para tener una idea de lo grave de la situación basta recordar las palabras en la Asamblea Nacional del muy "democrático" Jorge Rodríguez, ex presidente Consejo Nacional Electoral y actual Vicepresidente Ejecutivo de Venezuela, al aseverar: "Claro que queremos instaurar una dictadura, la dictadura de la democracia verdadera, y la democracia es la dictadura de todos."
A pesar de la grave situación, esta vez el gobierno no podrá acusar a la prensa nacional de no ser "objetiva". Los titulares de los medios escritos reseñaron "cautelosamente" lo acontecido en Venezuela, sólo escapan de esta cautela informativa uno que otro editorial o columna de opinión. En los medios de la capital, por ejemplo, uno informó que "Chávez recibió poderes para legislar en 11 temas", como si de algo normal se tratara. Otro afirmó que "el gobierno empaquetará las leyes en dos tandas" y alguno ironizó y describió un "superchávez habilitado". El más atrevido sostuvo que "Asamblea Nacional delegó poderes en Chávez".
Como se ve, no fue publicado en Venezuela nada fuera de lo común, que pudiera alarmar al ciudadano, alertarlo e informarle que con esta sin igual "delegación de poderes" legislativos Venezuela ingresó a la camarilla de dictaduras que ha existido en América Latina en los últimos dos siglos.
(*) Bottome es director y Parra analista de VenEconomía.
www.aipenet.com
Agregó que el mayor usuario es el Cuerpo de Bomberos, por lo que ellos tienen la posibilidad de decidir, en última instancia, la ubicación y la cantidad de hidrantes que debe haber en una barriada.
"Si existieran muchos hidrantes dañados, los bomberos permanentes y voluntarios no pudieran realizar sus prácticas", indicó.
Según se ha podido conocer, muchos de estos aparatos tienen más de 30 años, por lo que presentan fugas y no regulan la presión del agua, mientras que otros están deteriorados en su base o han sido afectados por vehículos al accidentarse.
El costo de un hidrante es de B/.900, lo que agregado a la mano de obra y otros materiales utilizados, suma B/.1.881.25.
Aunque la norma exige que cada 150 metros exista un hidrante, no hay un registro de la cantidad de hidrantes en la ciudad de Panamá.
En una ocasión, el Cuerpo de Bomberos efectuó una inspección de 1, 600 hidrantes y 500 resultaron en buen estado, el resto estaban dañados o con baja presión de agua.
Aunque la planta potabilizadora de Chilibre envía 155 millones de galones de agua diariamente, la baja presión en los hidrantes es evidente. Pero, ¿a qué se debe él problema?
Según Andrés Robleto, del IDAAN, la situación se registra debido a la irresponsabilidad de las personas, por ejemplo, en corregimientos como Calidonia, Santa Ana, Curundú, San Felipe y El Chorrillo, donde han amanecido sin agua potable porque abren los hidrantes sin permiso.
Con la ampliación de la potabilizadora de Chilibre, alrededor de medio millón de personas que antes no tenía agua, están siendo beneficiadas las 24 horas del día.
No obstante, otro de los problemas de la baja presión en los hidrantes, también se debe a la rotura de tuberías, debido a que éstas tienen más de 30 años.
Sin embargo, Robleto explicó que el IDAAN se ha encargado de solucionar los problemas.
Los trabajos de ampliación terminaron el año pasado y se garantiza el suministro de agua potable hasta el año 2025 para las poblaciones de Panamá centro, San Miguelito y el sector Este.
Para la ampliación, fue necesaria la instalación de seis nuevas bombas que tienen un costo de cerca de B/. 300 mil cada una, lo que hace una inversión de unos B/. 2.4 millones.
Hasta el momento no han tenido problemas con el funcionamiento de la planta potabilizadora de Chilibre, señaló.
Mirando en retrospectiva, las leyes habilitantes otorgadas a otros presidentes de Venezuela, en su mayoría fueron invocadas en momentos cuando el país atravesaba evidentes crisis económicas y todas fueron aprobadas por brevísimo tiempo, cubriendo áreas muy específicas, generalmente circunscritas al ámbito económico.
Sin embargo, en 2001 el presidente Chávez rompió la regla y durante un año legisló con poderes especiales, creando unas 49 leyes, en su mayoría aprobadas apresuradamente a los once meses y 28 días de haber sido habilitado por el Poder Legislativo.
Analizando esos poderes habilitantes otorgados a lo largo de la historia del país, es claro que se hubiese servido mejor a la democracia y a la nación si las leyes aprobadas hubiesen sido discutidas, analizadas, mejoradas y aprobadas por el Poder Legislativo, en lugar de haber sido decretadas por el presidente de turno. Por ejemplo, los poderes especiales dados a Hugo Chávez en 2001 constituyeron una clara práctica antidemocrática. Pero aún más dictatoriales son los otorgados este 31 de enero de 2007.
Para tener una idea de lo grave de la situación basta recordar las palabras en la Asamblea Nacional del muy "democrático" Jorge Rodríguez, ex presidente Consejo Nacional Electoral y actual Vicepresidente Ejecutivo de Venezuela, al aseverar: "Claro que queremos instaurar una dictadura, la dictadura de la democracia verdadera, y la democracia es la dictadura de todos."
A pesar de la grave situación, esta vez el gobierno no podrá acusar a la prensa nacional de no ser "objetiva". Los titulares de los medios escritos reseñaron "cautelosamente" lo acontecido en Venezuela, sólo escapan de esta cautela informativa uno que otro editorial o columna de opinión. En los medios de la capital, por ejemplo, uno informó que "Chávez recibió poderes para legislar en 11 temas", como si de algo normal se tratara. Otro afirmó que "el gobierno empaquetará las leyes en dos tandas" y alguno ironizó y describió un "superchávez habilitado". El más atrevido sostuvo que "Asamblea Nacional delegó poderes en Chávez".
Como se ve, no fue publicado en Venezuela nada fuera de lo común, que pudiera alarmar al ciudadano, alertarlo e informarle que con esta sin igual "delegación de poderes" legislativos Venezuela ingresó a la camarilla de dictaduras que ha existido en América Latina en los últimos dos siglos.
(*) Bottome es director y Parra analista de VenEconomía.
www.aipenet.com
Agregó que el mayor usuario es el Cuerpo de Bomberos, por lo que ellos tienen la posibilidad de decidir, en última instancia, la ubicación y la cantidad de hidrantes que debe haber en una barriada.
"Si existieran muchos hidrantes dañados, los bomberos permanentes y voluntarios no pudieran realizar sus prácticas", indicó.
Según se ha podido conocer, muchos de estos aparatos tienen más de 30 años, por lo que presentan fugas y no regulan la presión del agua, mientras que otros están deteriorados en su base o han sido afectados por vehículos al accidentarse.
El costo de un hidrante es de B/.900, lo que agregado a la mano de obra y otros materiales utilizados, suma B/.1.881.25.
Aunque la norma exige que cada 150 metros exista un hidrante, no hay un registro de la cantidad de hidrantes en la ciudad de Panamá.
En una ocasión, el Cuerpo de Bomberos efectuó una inspección de 1, 600 hidrantes y 500 resultaron en buen estado, el resto estaban dañados o con baja presión de agua.
Aunque la planta potabilizadora de Chilibre envía 155 millones de galones de agua diariamente, la baja presión en los hidrantes es evidente. Pero, ¿a qué se debe él problema?
Según Andrés Robleto, del IDAAN, la situación se registra debido a la irresponsabilidad de las personas, por ejemplo, en corregimientos como Calidonia, Santa Ana, Curundú, San Felipe y El Chorrillo, donde han amanecido sin agua potable porque abren los hidrantes sin permiso.
Con la ampliación de la potabilizadora de Chilibre, alrededor de medio millón de personas que antes no tenía agua, están siendo beneficiadas las 24 horas del día.
No obstante, otro de los problemas de la baja presión en los hidrantes, también se debe a la rotura de tuberías, debido a que éstas tienen más de 30 años.
Sin embargo, Robleto explicó que el IDAAN se ha encargado de solucionar los problemas.
Los trabajos de ampliación terminaron el año pasado y se garantiza el suministro de agua potable hasta el año 2025 para las poblaciones de Panamá centro, San Miguelito y el sector Este.
Para la ampliación, fue necesaria la instalación de seis nuevas bombas que tienen un costo de cerca de B/. 300 mil cada una, lo que hace una inversión de unos B/. 2.4 millones.
Hasta el momento no han tenido problemas con el funcionamiento de la planta potabilizadora de Chilibre, señaló.