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Hay o no liderazgo


En 1984, bajo la presidencia del Dr. Nicolás Ardito Barletta, se presentó a la Asamblea la Ley 46, de corte neoliberalista, parecida a la actual ley fiscal, aunque ésta es aumentada y corregida. Cuando los gremios médicos y magisteriales nos enteramos de esto, nos reunimos para rechazarla y solicitar al presidente que la retirara de discusión. Yo era presidenta de la Asociación Médica Nacional y me correspondió dirigir el movimiento CO.CI.NA. al cual se unió la empresa privada. Si bien es cierto que en un principio el presidente de CoNEP pretendió traicionar el movimiento, gracias a un grupo de empresarios jóvenes se logró que nos mantuviéramos unidos. Fueron muchos los gremios que se unieron individualmente al movimiento; se efectuaron marchas, concentraciones y manifestaciones. Luego de 15 días de paro, logramos que la ley fuera retirada de la Asamblea, logrando un triunfo para Panamá.
Hoy estamos en peores condiciones que antes, a pesar de que en el 84 era la dictadura de Noriega y ahora se supone que estamos en democracia. Sin embargo, en las circunstancias de entonces nos enfrentamos al monstruo, y triunfamos. No comprendo la insistencia y la premura por aprobar esta ley que ha puesto a todo un pueblo en contra de la misma y que ha unido nuevamente a las fuerzas vivas del país. Tal vez el Sr. Presidente no se percate de ello, pero más le valdría que así lo hiciera para el bien del país. No hay peor sordo que el que no quiere oír ni ciego que el que no quiere ver y esto le sucede al Presidente y la "garrulilla" que lo rodea y que luego lo dejarán solo. No veo cuál es el apuro cuando mejor sería esperar a una mejor consulta con todos los sectores; pero, eso sí: escuchar de veras y tomar en cuenta las posiciones de las partes.
No quisiera ver a Panamá envuelta en un movimiento de paro y protestas que sólo atrasan la economía y trastornan el desarrollo del gobierno. Pero, el gobierno se lo está buscando y, tarde o temprano, lo encontrará. ¿Para qué esperar a que aparezca y tener que recular cuando pudiera ganarse un poroto haciéndolo ahora?
Hace unos días escuché al presidente del CoNEP decir que la empresa privada no era para confrontaciones sino para dar ideas. Me pareció un poco pusilánime la posición porque ellos son quienes deben llevar el liderazgo en este movimiento de oposición a la ley y luchar para que el gobierno comprenda la necesidad de conversar sin fuerzas. Así como en aquella época gremios, empresarios y pueblo en general nos unimos, ahora también deben hacerlo porque si se presiona correctamente, se verán obligados a retirarla. Pero, deben hacerlo pronto, antes tengamos el país que no queremos y más pobreza.
Si todos ponemos un granito de arena, si de nuevo no hay traición, si la fortaleza que tiene el sector económico fuerte se pone en marcha y presiona de veras; si son valientes y nos vamos de frente contra lo que está pasando, lo lograremos.
Sr. Presidente, esto es una democracia no una dictadura en la que usted y sus ministros buscan imponer y no convencer como si estuviéramos en los años 70. A usted sólo le quedan dos caminos: o gana ante la faz del país o pierde hasta debilitar su gobierno y su partido y eso no es lo que queremos los panameños. Lo eligieron (no voté por usted) para gobernar como estadista y un estadista no sube impuestos ni castiga a su pueblo como pretende hacerlo sin meditar ni sopesar sus actuaciones. ¿Busca dinero? Encuéntrelo en otra forma, pero no acabe con la economía endeble que tenemos por empecinamiento. Los panameños le agradeceremos su serenidad, su ecuanimidad y su posición de gran gobernante si logra salvar este escollo y escucha a su pueblo. En la medida en que mire primero los intereses de su pueblo antes que la necesidad de dinero prestado que le vendrá con esa ley, usted podrá gobernar con la frente alta el resto de su período. Los panameños no soportamos más un gobierno debilitado y sumido en intereses particulares. Panamá necesita de personas que piensen, analicen y actúen como verdaderos gobernantes en democracia. De lo contrario, su pueblo lo juzgará negativamente.

101 años de Panamá América

 
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