Hay que pensar en los necesitados
Todos los días, los medios de comunicación y sus colaboradores, señalan que el alto crecimiento económico del país no llega a la gran mayoría de la población; sin embargo, no proponen medidas para que exista una mejor distribución de la riqueza.
Como consecuencia del aumento de la cuota obrero-patronal, la edad y la cantidad de cuotas para jubilarse, en el Panamá de hoy existe el problema, que se profundizará en el futuro de los panameños mayores de 40 años que tienen enormes dificultades para conseguir trabajo y, por ende, les va a ser imposible lograr la cantidad de 240 cuotas, 62 años de edad los hombres, y 57 años las mujeres para tener derecho a una jubilación. Así, a pocos años vista estaremos en presencia de una cantidad considerable de ciudadanos de tercera edad indigentes, a merced del "sálvese quien pueda".
Con el ánimo de aportar posibles soluciones me refiero a iniciativas, tales como el PRODEC del gobierno de turno, a través del cual se ayuda a ciertos panameños en extrema pobreza con una mensualidad de B/ 35.00, cuyo costo al Estado es de aproximadamente B/ 16 millones anuales.
La medida es positiva, ya que condiciona la mensualidad a la entrada de la niñez excluida al sistema de salud y educación, aunque es muy cuestionada pues se reclama que va dirigida a inscribir simpatizantes del oficialista PRD.
Otra iniciativa es la del actual gobierno de Bolivia, que por medio de la Ley denominada Renta o Bono Dignidad, asigna 2,400 bolivianos (moneda de Bolivia) a los mayores de 60 años que no reciban una renta mensual y 1,800 bolivianos a aquellos que sí reciben una pensión. Será un pago vitalicio para todos los bolivianos mayores de 60 años que residan en el país, y se busca a través de este beneficio cumplir con una deuda social y reducir los índices de pobreza en el país.
La pregunta es, ¿qué hará nuestro próximo gobernante para enfrentar el problema de los panameños a quienes no se les ofrece trabajo por su avanzada edad y no logran jubilarse?
Propongo una renta vitalicia razonable a panameños de edad avanzada que no califican para una jubilación lo cual podría, en alguna medida, aliviar los índices de pobreza en el país y representaría distribución de la riqueza y la inclusión de más panameños necesitados. Esta mensualidad vitalicia no sería objeto de discriminación partidista, porque incluiría a todos los panameños, en todo el país, que cumplen con criterios específicos relacionados a edad avanzada, sin derecho a jubilación y sin otro tipo de renta.