Idoneidad cosmetológica y los niveles de asepsia
En los últimos meses se ha podido observar en la ciudad de Panamá y sus periferias un fenómeno de carácter laboral y sociológico urbano: la cada vez más cantidad de salones de belleza, irrespetando la competencia leal y las estipulaciones municipales; aún peor, la nueva tendencia de buhonería ferial y la proliferación de improvisados talleres de mecánica de belleza en los pasillos de centros comerciales, aceras y almacenes que no cumplen con las estipulaciones de salubridad y los niveles idóneos de asepsia, poniendo en peligro la salud de una población que por falta de orientación y docencia se les obliga a creer que esta mala práctica no tiene ninguna repercusión a corto o a mediado plazo.
Salones de belleza y pseudocentros de estética que exhiben letreros y banners con la siguiente información: "Blower a seis dólares". El público, en primera instancia, logra creer que se trata de una oferta muy interesante, ¿pero qué habrá tras todo esto? Al principio mencionamos que se trata de un fenómeno que nos interesa investigar y proponer, así como analizar dicha propuesta de oferta y demanda en torno a esta actividad económica.
La cosmetología abarca todo en materia de cultura de belleza y el cuidado personal. Dígase hacerse un simple shampoo, pasando por un corte y tinturación de cabello, hasta llegar a un tratamiento estético corporal y cosmetología facial, siempre y cuando este procedimiento sea saludable.
En primer lugar, la relación de precios bajos de este tipo de servicio están inversamente relacionados con el alza constante y sin protocolo de los precios de la gasolina y el costo insospechado de la corriente eléctrica. Esto nos lleva a pensar en la injustificada relación de gastos, costos y ganancias del negocio que van en detrimento del cumplimiento de las normas rígidas de salubridad y asepsia pública. Quizá se asume, supuestamente, que con tan bajo precio se está evadiendo el pago de algunos impuestos de salubridad, la planilla laboral de la relación obrero-patronal; peor todavía, la contratación de personal extranjero no calificado con status migratorio de turista, que menoscaba no sólo sus derechos laborales y humanos sino que, lo más delicado, cada vez más se acrecienta el desplazamiento y desempleo del recurso humano panameño. Se llega a la conclusión que el socio capitalista y el personal no es idóneo.
La idoneidad o falta de ésta en la actividad de la barbería, cosmetología u otros oficios afines, se mide en varios aspectos. Uno de ellos es el mal manejo y desconocimiento de los precios acordes a una realidad socioeconómica, política y cultural de la actividad de la belleza, estética y la cosmetología en Panamá. Los precios generales acordes son realmente el doble. La idoneidad en el precio también dicta mucho en relación a la salubridad y la asepsia.
La idoneidad es la capacidad y la disposición de manejar conocimientos y habilidades para desempeñarse en una profesión o actividad económica. Muchas veces se tiene capacidad, mas no se tiene la disposición; peor aún, el operario tiene la disposición aparente (es muy amable y atento), sin embargo, no tiene la capacidad (conocimiento científico y técnico).
La asepsia consiste en impedir el acceso de gérmenes nocivos al organismo como medio preventivo contra muchas enfermedades. Se caracteriza por la ausencia de microbios. Un objeto es aséptico cuando no lo macula ningún microbio.
La antisepsia consiste en combatir o prevenir las infecciones ocasionadas por microbios, destruyéndolos mediante productos químicos.
Está comprobado que muchos de los trastornos del cabello son producidos por enfermedades de la piel y del cuero cabelludo que tiene origen bacteriano; por tanto, recuerde: Los niveles altos de salubridad y precios bajos no van casados. Lo barato sale caro y de usted depende adquirir enfermedades capilares como: alopecia, alopecia oleosa, alopecia seca o escamosa, seborrea, piritasis (enfermedades muy extendidas)) que provoca la caspa seca o grasa. No hay nada más desagradable que ver sobre los hombros esas pequeñas escamas., así como ácaros, piojos, hongos, huevecillos y levaduras u otras bacterias. Igualmente, los labonillos que son bultos superficiales provocados por la acumulación de grasa que se forma con lentitud en un sitio determinado del cuero cabelludo.
Ahora mencionaremos las enfermedades que puede ocasionar un mal blower (desconocimiento de las técnicas del adecuado cepillo y sus vueltas), recordando que el cepillo debe dar vueltas y nunca halar el cabello porque éste se puede romper y provocar tricoclasia y tricorrexia.
Es preferible hacerse un blower de precio idóneo que uno de seis o cinco dólares del cual se debe tener en cuenta el filtro o boquilla, la temperatura, el movimiento, la dirección y la distancia del secador, ya que influyen directamente en la salud del cabello. Es preferible invertir un poco más y evitar la tricoptilosis, que es una enfermedad conocida comúnmente como horquetillas (cuando las puntas de los cabellos están hendidas y separadas en dos).
Tricoclasia: Es el mismo problema de la tricoptilosis, pero agravado; es decir, las puntas de los cabellos están como una escoba.
Tricorrexia: También conocida como la enfermedad de la perla. Es un abultamiento del cabello en forma de bulbo a lo largo del mismo.
Y es de aquí donde detectamos el problema. El desconocimiento e incapacidad de las autoridades de la salubridad y de las de regulación de precios.
Para su conocimiento, el blower debe oscilar entre 10 a 12 dólares neto. Ahora hablaremos sobre los instrumentos metálicos para la manicura y la pedicura, la micropigmentación y el maquillaje permanente para el contorno de labios, contorno de ojos y cejas de B/. 42.50, cuando su precio original es de B/. 260.00. Pregúntese por qué. Los niveles de asepsia deben ser muy altos por el riego de VIH-1, sífilis, el herpes y la hepatitis C, y que de las barberías de B/. 1.50 cuando el precio idóneo por los niveles óptimos de asepsia es de B/. 5.00 mínimo. Los masajes relajantes de B/. 10.00 pueden ocasionar los trastornos linfáticos de fisiología y anatomía, capilares rotos, coágulos y hasta embolias y ataques al miocardio. Sólo un personal idóneo y certificado está en capacidad de realizar dichas manipulaciones.
A todo esto edúquese, asesórese, no se base en el "me dijeron". Cuide su salud y la de los suyos...y evite ser una cifra más de cualquier pandemia.
Salones de belleza y pseudocentros de estética que exhiben letreros y banners con la siguiente información: "Blower a seis dólares". El público, en primera instancia, logra creer que se trata de una oferta muy interesante, ¿pero qué habrá tras todo esto? Al principio mencionamos que se trata de un fenómeno que nos interesa investigar y proponer, así como analizar dicha propuesta de oferta y demanda en torno a esta actividad económica.
La cosmetología abarca todo en materia de cultura de belleza y el cuidado personal. Dígase hacerse un simple shampoo, pasando por un corte y tinturación de cabello, hasta llegar a un tratamiento estético corporal y cosmetología facial, siempre y cuando este procedimiento sea saludable.
En primer lugar, la relación de precios bajos de este tipo de servicio están inversamente relacionados con el alza constante y sin protocolo de los precios de la gasolina y el costo insospechado de la corriente eléctrica. Esto nos lleva a pensar en la injustificada relación de gastos, costos y ganancias del negocio que van en detrimento del cumplimiento de las normas rígidas de salubridad y asepsia pública. Quizá se asume, supuestamente, que con tan bajo precio se está evadiendo el pago de algunos impuestos de salubridad, la planilla laboral de la relación obrero-patronal; peor todavía, la contratación de personal extranjero no calificado con status migratorio de turista, que menoscaba no sólo sus derechos laborales y humanos sino que, lo más delicado, cada vez más se acrecienta el desplazamiento y desempleo del recurso humano panameño. Se llega a la conclusión que el socio capitalista y el personal no es idóneo.
La idoneidad o falta de ésta en la actividad de la barbería, cosmetología u otros oficios afines, se mide en varios aspectos. Uno de ellos es el mal manejo y desconocimiento de los precios acordes a una realidad socioeconómica, política y cultural de la actividad de la belleza, estética y la cosmetología en Panamá. Los precios generales acordes son realmente el doble. La idoneidad en el precio también dicta mucho en relación a la salubridad y la asepsia.
La idoneidad es la capacidad y la disposición de manejar conocimientos y habilidades para desempeñarse en una profesión o actividad económica. Muchas veces se tiene capacidad, mas no se tiene la disposición; peor aún, el operario tiene la disposición aparente (es muy amable y atento), sin embargo, no tiene la capacidad (conocimiento científico y técnico).
La asepsia consiste en impedir el acceso de gérmenes nocivos al organismo como medio preventivo contra muchas enfermedades. Se caracteriza por la ausencia de microbios. Un objeto es aséptico cuando no lo macula ningún microbio.
La antisepsia consiste en combatir o prevenir las infecciones ocasionadas por microbios, destruyéndolos mediante productos químicos.
Está comprobado que muchos de los trastornos del cabello son producidos por enfermedades de la piel y del cuero cabelludo que tiene origen bacteriano; por tanto, recuerde: Los niveles altos de salubridad y precios bajos no van casados. Lo barato sale caro y de usted depende adquirir enfermedades capilares como: alopecia, alopecia oleosa, alopecia seca o escamosa, seborrea, piritasis (enfermedades muy extendidas)) que provoca la caspa seca o grasa. No hay nada más desagradable que ver sobre los hombros esas pequeñas escamas., así como ácaros, piojos, hongos, huevecillos y levaduras u otras bacterias. Igualmente, los labonillos que son bultos superficiales provocados por la acumulación de grasa que se forma con lentitud en un sitio determinado del cuero cabelludo.
Ahora mencionaremos las enfermedades que puede ocasionar un mal blower (desconocimiento de las técnicas del adecuado cepillo y sus vueltas), recordando que el cepillo debe dar vueltas y nunca halar el cabello porque éste se puede romper y provocar tricoclasia y tricorrexia.
Es preferible hacerse un blower de precio idóneo que uno de seis o cinco dólares del cual se debe tener en cuenta el filtro o boquilla, la temperatura, el movimiento, la dirección y la distancia del secador, ya que influyen directamente en la salud del cabello. Es preferible invertir un poco más y evitar la tricoptilosis, que es una enfermedad conocida comúnmente como horquetillas (cuando las puntas de los cabellos están hendidas y separadas en dos).
Tricoclasia: Es el mismo problema de la tricoptilosis, pero agravado; es decir, las puntas de los cabellos están como una escoba.
Tricorrexia: También conocida como la enfermedad de la perla. Es un abultamiento del cabello en forma de bulbo a lo largo del mismo.
Y es de aquí donde detectamos el problema. El desconocimiento e incapacidad de las autoridades de la salubridad y de las de regulación de precios.
Para su conocimiento, el blower debe oscilar entre 10 a 12 dólares neto. Ahora hablaremos sobre los instrumentos metálicos para la manicura y la pedicura, la micropigmentación y el maquillaje permanente para el contorno de labios, contorno de ojos y cejas de B/. 42.50, cuando su precio original es de B/. 260.00. Pregúntese por qué. Los niveles de asepsia deben ser muy altos por el riego de VIH-1, sífilis, el herpes y la hepatitis C, y que de las barberías de B/. 1.50 cuando el precio idóneo por los niveles óptimos de asepsia es de B/. 5.00 mínimo. Los masajes relajantes de B/. 10.00 pueden ocasionar los trastornos linfáticos de fisiología y anatomía, capilares rotos, coágulos y hasta embolias y ataques al miocardio. Sólo un personal idóneo y certificado está en capacidad de realizar dichas manipulaciones.
A todo esto edúquese, asesórese, no se base en el "me dijeron". Cuide su salud y la de los suyos...y evite ser una cifra más de cualquier pandemia.