Ignorancia y engaño en las esclusas
El tema y problema de las esclusas del Canal se caracteriza en la actualidad por las dosis de ignorancia y de engaños que lo están encubriendo. El motor principal de esta paradójica situación proviene del propio Gobierno de turno, que ya ha pasado por dos pruebas emponzoñadas de lo mismo: lo que llamaron la reforma tributaria y la Ley recientemente aprobada por la Asamblea Nacional sobre la Caja de Seguro, en la que actuó dictatorialmente la mayoría PRD y su apéndice del Partido Popular ex- - Democristiano.
No está demasiado seca la tinta negra con que se pupitraron ambas Leyes, es decir, la de los nuevos impuestos y la del Seguro. En ambas prevaleció el sistema legalizado de los úkases legislativos, aprobación con madrugonazos y con arbitrariedades en la ahora llamada Asamblea Nacional, al imponerse el capricho de cambiar el nombre parlamentario de Asamblea Legislativa a Asamblea Nacional, sin que tal cambio hubiera sido justificado, porque ocurrió lo que el pueblo define con un refrán fuertemente usado en Panamá: "lo mismo da Juana que Chana". Porque los nuevos Diputados se acoplaron a las prácticas de los "viejos" o reelectos, del madrugonazo, del debate por bloques de artículos y otras normas tan poco originales por antidemocráticas y engañadoras.
En la materia de las esclusas, y con respecto a la mayoría del país, está reinando la ignorancia mayoritaria (en la que me incluyo), de tema tan técnico, en la casi totalidad de sus aspectos, ya que en un santiamén no podemos convertirnos en técnicos canaleros. Pero esa importante circunstancia negativa ha venido abultando enormemente el hecho de que la Administración del Canal, la que hace meses anunció que los cien y pico estudios que había pagado, sobre las nuevas esclusas, serían dados a conocer públicamente, y sin más ni más se retractó de sus promesas, puesto que no ha habido tal ofrecimiento cumplido, sino lo contrario del secretismo o secreto, que son palabras sinónimas.
Fue también lo sucedido con la ya aprobada Ley de la Caja, en cuya Exposición de Motivos figuró este falso pronóstico (todavía era proyecto) de que "La Ley de reforma del Seguro Social no tiene vencedores ni vencidos, no tiene héroes ni mártires; tiene una sola y noble misión: tener una Caja de Seguro Social para siempre, que garantice la seguridad plena de todos los panameños y poder estar tranquilos después de una larga jornada de esfuerzos". El pueblo no se dejó engañar por la mentira demagógica; al menos se levantó en TODO el país, contra la Ley aprobada en dos madrugonazos y la calificó certeramente de "Ley de la muerte".
Aunque se diluye, en toda la propaganda de la Autoridad del Canal, para una aceptación ciega, del proyecto de nuevas esclusas, es difícil ocultar la relación del proyecto canalero en marcha, con la Ley del Seguro. Varios artículos de ésta, en su Título V ("De las Inversiones") son realmente escandalosos y se permite, por virtud de ellos la inversión de las reservas de la Caja, hasta en un 25%, en inversiones dentro del país, "canalizadas a través de instituciones bancarias autorizadas por la Superintendencia de Bancos" (artículo 89). También el Seguro podrá invertir los fondos disponibles "en Depósitos a plazo en bancos panameños o extranjeros autorizados, con licencia otorgada por la Superintendencia de Bancos de Panamá" (artículo 91). Basta la lectura de estos artículos para darse cuenta de las liberalidades financieras que se auto - prodigó el Estado panameño a sí mismo, con las posibilidades de invertir las reservas de la Caja en "instituciones autónomas nacionales" (Léase Canal de Panamá, y otras).
Esta "nueva" Ley del Seguro Social es una puerta ampliamente abierta para beneficiar a "favoritos", con el uso de recursos estatales (incluidas las "reservas de la Caja de Seguro Social"), en negocios que pueden significar malas o pésimas inversiones de entidades autónomas del Estado panameño, principalmente entre ellas, la Autoridad del Canal, según declaraciones conocidas, que emanan de altos funcionarios públicos. Lo peor de todo es que si fracasa la rentabilidad de las nuevas esclusas, esa quiebra arrastrará a la Caja de Seguro Social, con su millón de asegurados y jubilados. Por ello, los huelguistas y adversarios de la "nueva" Ley de Seguro ya han expresado que también adversarán las esclusas canaleras amarradas al financiamiento por la Caja de Seguro Social.
En el toldo estarán ubicadas fondas donde se venderán comidas típicas como el sao, ensalada de papas, arroz con pollo, empanadas y otras deliciosas viandas.
Lo recaudado en esta actividad será utilizado para los programas que tiene la Fundación Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer como son medicamentos, pasaje y hospedaje, los cuales han ayudado a evitar el abandono de los tratamientos.
No está demasiado seca la tinta negra con que se pupitraron ambas Leyes, es decir, la de los nuevos impuestos y la del Seguro. En ambas prevaleció el sistema legalizado de los úkases legislativos, aprobación con madrugonazos y con arbitrariedades en la ahora llamada Asamblea Nacional, al imponerse el capricho de cambiar el nombre parlamentario de Asamblea Legislativa a Asamblea Nacional, sin que tal cambio hubiera sido justificado, porque ocurrió lo que el pueblo define con un refrán fuertemente usado en Panamá: "lo mismo da Juana que Chana". Porque los nuevos Diputados se acoplaron a las prácticas de los "viejos" o reelectos, del madrugonazo, del debate por bloques de artículos y otras normas tan poco originales por antidemocráticas y engañadoras.
En la materia de las esclusas, y con respecto a la mayoría del país, está reinando la ignorancia mayoritaria (en la que me incluyo), de tema tan técnico, en la casi totalidad de sus aspectos, ya que en un santiamén no podemos convertirnos en técnicos canaleros. Pero esa importante circunstancia negativa ha venido abultando enormemente el hecho de que la Administración del Canal, la que hace meses anunció que los cien y pico estudios que había pagado, sobre las nuevas esclusas, serían dados a conocer públicamente, y sin más ni más se retractó de sus promesas, puesto que no ha habido tal ofrecimiento cumplido, sino lo contrario del secretismo o secreto, que son palabras sinónimas.
Fue también lo sucedido con la ya aprobada Ley de la Caja, en cuya Exposición de Motivos figuró este falso pronóstico (todavía era proyecto) de que "La Ley de reforma del Seguro Social no tiene vencedores ni vencidos, no tiene héroes ni mártires; tiene una sola y noble misión: tener una Caja de Seguro Social para siempre, que garantice la seguridad plena de todos los panameños y poder estar tranquilos después de una larga jornada de esfuerzos". El pueblo no se dejó engañar por la mentira demagógica; al menos se levantó en TODO el país, contra la Ley aprobada en dos madrugonazos y la calificó certeramente de "Ley de la muerte".
Aunque se diluye, en toda la propaganda de la Autoridad del Canal, para una aceptación ciega, del proyecto de nuevas esclusas, es difícil ocultar la relación del proyecto canalero en marcha, con la Ley del Seguro. Varios artículos de ésta, en su Título V ("De las Inversiones") son realmente escandalosos y se permite, por virtud de ellos la inversión de las reservas de la Caja, hasta en un 25%, en inversiones dentro del país, "canalizadas a través de instituciones bancarias autorizadas por la Superintendencia de Bancos" (artículo 89). También el Seguro podrá invertir los fondos disponibles "en Depósitos a plazo en bancos panameños o extranjeros autorizados, con licencia otorgada por la Superintendencia de Bancos de Panamá" (artículo 91). Basta la lectura de estos artículos para darse cuenta de las liberalidades financieras que se auto - prodigó el Estado panameño a sí mismo, con las posibilidades de invertir las reservas de la Caja en "instituciones autónomas nacionales" (Léase Canal de Panamá, y otras).
Esta "nueva" Ley del Seguro Social es una puerta ampliamente abierta para beneficiar a "favoritos", con el uso de recursos estatales (incluidas las "reservas de la Caja de Seguro Social"), en negocios que pueden significar malas o pésimas inversiones de entidades autónomas del Estado panameño, principalmente entre ellas, la Autoridad del Canal, según declaraciones conocidas, que emanan de altos funcionarios públicos. Lo peor de todo es que si fracasa la rentabilidad de las nuevas esclusas, esa quiebra arrastrará a la Caja de Seguro Social, con su millón de asegurados y jubilados. Por ello, los huelguistas y adversarios de la "nueva" Ley de Seguro ya han expresado que también adversarán las esclusas canaleras amarradas al financiamiento por la Caja de Seguro Social.
En el toldo estarán ubicadas fondas donde se venderán comidas típicas como el sao, ensalada de papas, arroz con pollo, empanadas y otras deliciosas viandas.
Lo recaudado en esta actividad será utilizado para los programas que tiene la Fundación Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer como son medicamentos, pasaje y hospedaje, los cuales han ayudado a evitar el abandono de los tratamientos.