Importación ilegal II
Victoriano Rodríguez S. (diostesalvepanama@yahoo.com)
Qué preocupación más grande observo en la Asamblea Legislativa, en cuanto a la importación ilegal de carne. Si bien es cierto que se discute el proyecto de ley 139, por el cual se incrementan las multas y sanciones para los que importen carnes de forma ilegal, no es menos cierto que prácticamente se deja de lado la importación ilegal existente, que ha sido noticia en todo el país. La preocupación de "los padres de la Patria", no se deja esperar, aunque con bastante tardanza. Existe un viejo adagio que expresa: "justicia tardía no es justicia", pero aún están a tiempo de enmendar errores u omisiones. Quien trafica carne a través de contenedores no es el hijo de Juana, sino los grandes comerciantes que, interesándose muy poco, aún con sus propios hijos, importan carnes en forma fraudulenta, de países que tienen enfermedades como la fiebre aftosa.
En un diario local (22 de mayo), transcribe lo indicado por el legislador Freddy Torres, presidente de la Comisión de Asuntos Agropecuarios, cuando el periodista expone: ...Según Torres, "del 100% del contrabando que se maneja en contenedores, solamente un 10% es detectado". Dios te salve Panamá.
Todo parece indicar que quienes importan carne ilegal y comercializan con la salud y la vida humana, están protegidos. ¡Ellos son impolutos! Tanto es así que se prevé aumentar los incentivos al 25% de los inspectores aduaneros que detecten contrabando, y esto, debido a los bajos salarios (por lo menos se es consciente que los salarios de los empleados públicos y el consumo de alimentos pertenecen a clases sociales diferentes). Cualquier incentivo que se brinde a los funcionarios es poco cuando los inmaculados se mantienen sin castigo. ¿Acaso B/.100.000.00 es una suma lo suficientemente elevada para quien (parafraseando con lo citado), ha estado importando carne, infestada o no? ¿Qué rumbo tomó la carne detectada como de contrabando? ¿Qué tipo de investigación profunda, seria y objetiva se ha realizado a las empresas importadoras? ¿Cuál era el consumo local de carne de las empresas importadoras detectadas con carne ilegal? ¿Por qué no se hace una investigación exhaustiva de la cantidad de carne importada legalmente más la cantidad adquirida en el mercado local, contra la venta efectivamente realizada, empezando por quienes se les detectó importación fraudulenta? ¿Habrá quien se atreva a ordenar este tipo de investigación?
En una oportunidad un hombre de gran capacidad me dijo: Victoriano, confía en tu intuición, cuando tengas dudas de lo que ves, investiga, no importa si el costo de la investigación es mayor que el gasto que se pretende realizar. ¡Tienes dudas que deben ser aclaradas! Sin embargo, cuando confíes que puedes caminar sin peligro sobre una senda, no importa cuán espinosa o empedrada sea, tú sabes que saldrás adelante sin mayores consecuencias, entonces: ¡empina tus botas! Hoy, me resultan tan sabias estas palabras que me atrevo a brindárselas a quienes nos gobiernan desde los diferentes órganos del Estado. Si es conocido que sólo el 10% del contrabando de carne es detectado, entonces, ¿qué se está haciendo? En un artículo anterior (El Panamá América, 16 de mayo), hago algunas reflexiones que, estoy seguro, caerán en saco roto.
A quien poca importancia tiene para con la vida de sus semejantes, mal puede llamársele "ser humano". Aún los animales más feroces, en comunidad, aprenden a convivir y defienden a quienes le han criado o con quienes se entienden. No sé qué castigo le cabe a una persona que se le puede comprobar que ha puesto en peligro, ex profeso, la vida de miles de seres humanos, inclusive, sus hijos y amistades, pero lo cierto es que en el país que más tomamos como ejemplo, estoy seguro que estaría preso; en consecuencia señores legisladores, si la Ley que discuten no contempla la detención, en cárceles nacionales, de 5 a 20 años inconmutables, a quienes poco respeto tienen por la vida de este pueblo, ustedes también podrán ser juzgados por la sociedad que los ha elegido. Dios te salve Panamá.
Qué preocupación más grande observo en la Asamblea Legislativa, en cuanto a la importación ilegal de carne. Si bien es cierto que se discute el proyecto de ley 139, por el cual se incrementan las multas y sanciones para los que importen carnes de forma ilegal, no es menos cierto que prácticamente se deja de lado la importación ilegal existente, que ha sido noticia en todo el país. La preocupación de "los padres de la Patria", no se deja esperar, aunque con bastante tardanza. Existe un viejo adagio que expresa: "justicia tardía no es justicia", pero aún están a tiempo de enmendar errores u omisiones. Quien trafica carne a través de contenedores no es el hijo de Juana, sino los grandes comerciantes que, interesándose muy poco, aún con sus propios hijos, importan carnes en forma fraudulenta, de países que tienen enfermedades como la fiebre aftosa.
En un diario local (22 de mayo), transcribe lo indicado por el legislador Freddy Torres, presidente de la Comisión de Asuntos Agropecuarios, cuando el periodista expone: ...Según Torres, "del 100% del contrabando que se maneja en contenedores, solamente un 10% es detectado". Dios te salve Panamá.
Todo parece indicar que quienes importan carne ilegal y comercializan con la salud y la vida humana, están protegidos. ¡Ellos son impolutos! Tanto es así que se prevé aumentar los incentivos al 25% de los inspectores aduaneros que detecten contrabando, y esto, debido a los bajos salarios (por lo menos se es consciente que los salarios de los empleados públicos y el consumo de alimentos pertenecen a clases sociales diferentes). Cualquier incentivo que se brinde a los funcionarios es poco cuando los inmaculados se mantienen sin castigo. ¿Acaso B/.100.000.00 es una suma lo suficientemente elevada para quien (parafraseando con lo citado), ha estado importando carne, infestada o no? ¿Qué rumbo tomó la carne detectada como de contrabando? ¿Qué tipo de investigación profunda, seria y objetiva se ha realizado a las empresas importadoras? ¿Cuál era el consumo local de carne de las empresas importadoras detectadas con carne ilegal? ¿Por qué no se hace una investigación exhaustiva de la cantidad de carne importada legalmente más la cantidad adquirida en el mercado local, contra la venta efectivamente realizada, empezando por quienes se les detectó importación fraudulenta? ¿Habrá quien se atreva a ordenar este tipo de investigación?
En una oportunidad un hombre de gran capacidad me dijo: Victoriano, confía en tu intuición, cuando tengas dudas de lo que ves, investiga, no importa si el costo de la investigación es mayor que el gasto que se pretende realizar. ¡Tienes dudas que deben ser aclaradas! Sin embargo, cuando confíes que puedes caminar sin peligro sobre una senda, no importa cuán espinosa o empedrada sea, tú sabes que saldrás adelante sin mayores consecuencias, entonces: ¡empina tus botas! Hoy, me resultan tan sabias estas palabras que me atrevo a brindárselas a quienes nos gobiernan desde los diferentes órganos del Estado. Si es conocido que sólo el 10% del contrabando de carne es detectado, entonces, ¿qué se está haciendo? En un artículo anterior (El Panamá América, 16 de mayo), hago algunas reflexiones que, estoy seguro, caerán en saco roto.
A quien poca importancia tiene para con la vida de sus semejantes, mal puede llamársele "ser humano". Aún los animales más feroces, en comunidad, aprenden a convivir y defienden a quienes le han criado o con quienes se entienden. No sé qué castigo le cabe a una persona que se le puede comprobar que ha puesto en peligro, ex profeso, la vida de miles de seres humanos, inclusive, sus hijos y amistades, pero lo cierto es que en el país que más tomamos como ejemplo, estoy seguro que estaría preso; en consecuencia señores legisladores, si la Ley que discuten no contempla la detención, en cárceles nacionales, de 5 a 20 años inconmutables, a quienes poco respeto tienen por la vida de este pueblo, ustedes también podrán ser juzgados por la sociedad que los ha elegido. Dios te salve Panamá.