Insistencia
Hemos venido sosteniendo que, excepcionalmente, algunos prisioneros se escapan de nuestras cárceles sin la colaboración de alguno de sus custodios. Y hemos también considerado que una medida adecuada para combatir las constantes fugas de ellas, sería la de establecer legislación que contribuya a frenar tan corriente suceso.
Sugeríamos, y lo reiteramos ahora, que independientemente del tipo de participación de quienes resulten sindicados en la fuga de un preso, a cada uno de los colaboradores debiera condenársele a purgar la totalidad del resto de la pena que le faltaría al fugado por cumplir más una determinada pena adicional.
No importa cuán poderoso sea económicamente un detenido para ofrecerle a un custodio el tentador equivalente a dos o tres años de su sueldo, el cortejado o los cortejados custodios tendrían que meditarlo. Y desde luego, lo mismo sería aplicable a cada uno de los de afuera que resulten ligados al caso.
Y, para evitar tentaciones, sería conveniente que esta disposición de la ley se le hiciera conocer a cuantos aspiren a ingresar al cuerpo de nuestra policía mientras pasaran por el período de capacitación y que su texto se fijara en los corredores de las cárceles panameñas.