Kosovo: la última película de los tres chiflados
Washington/AIPE- Déjeme ver si lo entiendo bien. Un piloto de la OTAN, volando el más moderno y sofisticado avión de combate, lanza un misil guiado por tecnología de vanguardia, la más cara que el dinero puede comprar, le pega al blanco en el centro de Belgrado, seleccionado por un analista de inteligencia que usa un plano viejo de las calles de esa ciudad.
Esta es la realidad tras las declaraciones de "inteligencia defectuosa" dadas a la prensa para explicar la destrucción de la embajada de China en Belgrado, la cual provocó un incendio y la muerte de no menos de cuatro personas. Resulta que la CIA tenía la dirección equivocada de la embajada china en Belgrado.
Este último episodio nos hace suponer que encargaron a los tres chiflados de dirigir la guerra en Kosovo.
Pero si lo pensamos un poco concluiremos que los payasos han estado en realidad encargados desde el primer día.
Así fue como esta colección de bufones ha logrado disparar miles de bombas y misiles sobre Yugoslavia, en un alargado y hasta ahora fracasado esfuerzo de hacer arrodillar a Milosevic.
Lo que han logrado es hacer polvo una caravana de refugiados, trenes y autobuses llenos de civiles y ahora a la embajada de China, lo cual ha indignado a los chinos, quienes buscan formas de vengarse.
Todo esto hizo que el comandante de la OTAN, general Wesley Clark, apareciera en la televisión describiendo los blancos equivocados como una "anomalía".
¿Anomalía? En lenguaje militar es un UCSAP (una c sin arreglo posible) Clark insiste que está ganando la guerra en Kosovo y basa esa conclusión en los "informes de inteligencia".
Debemos comprender que esos informes son elaborados por las mismas agencias de inteligencia que usan antiguos planos y direcciones equivocadas para determinar los blancos de los bombardeos de la semana pasada.
Para tener una idea del desastre de esta operación militar, considere lo siguiente: los únicos "héroes" de la guerra hasta ahora son los tres soldados capturados y soltados por los serbios. Los agarraron porque habían olvidado llevar consigo el equipo GPS que supuestamente les indicaría dónde estaban todo el tiempo, se perdieron y cruzaron caminando la frontera yugoslava.
Esta es la realidad tras las declaraciones de "inteligencia defectuosa" dadas a la prensa para explicar la destrucción de la embajada de China en Belgrado, la cual provocó un incendio y la muerte de no menos de cuatro personas. Resulta que la CIA tenía la dirección equivocada de la embajada china en Belgrado.
Este último episodio nos hace suponer que encargaron a los tres chiflados de dirigir la guerra en Kosovo.
Pero si lo pensamos un poco concluiremos que los payasos han estado en realidad encargados desde el primer día.
Así fue como esta colección de bufones ha logrado disparar miles de bombas y misiles sobre Yugoslavia, en un alargado y hasta ahora fracasado esfuerzo de hacer arrodillar a Milosevic.
Lo que han logrado es hacer polvo una caravana de refugiados, trenes y autobuses llenos de civiles y ahora a la embajada de China, lo cual ha indignado a los chinos, quienes buscan formas de vengarse.
Todo esto hizo que el comandante de la OTAN, general Wesley Clark, apareciera en la televisión describiendo los blancos equivocados como una "anomalía".
¿Anomalía? En lenguaje militar es un UCSAP (una c sin arreglo posible) Clark insiste que está ganando la guerra en Kosovo y basa esa conclusión en los "informes de inteligencia".
Debemos comprender que esos informes son elaborados por las mismas agencias de inteligencia que usan antiguos planos y direcciones equivocadas para determinar los blancos de los bombardeos de la semana pasada.
Para tener una idea del desastre de esta operación militar, considere lo siguiente: los únicos "héroes" de la guerra hasta ahora son los tres soldados capturados y soltados por los serbios. Los agarraron porque habían olvidado llevar consigo el equipo GPS que supuestamente les indicaría dónde estaban todo el tiempo, se perdieron y cruzaron caminando la frontera yugoslava.