La alimentación escolar en el marco de la política social
EL GOBIERNO Nacional, presidido por el excelentísimo señor Martín Torrijos Espino, ha determinado la orientación del gasto público con preferencia fundamentalmente hacia el 1,637,100 panameños y panameñas que conviven en los sectores más vulnerables del país, de los cuales 1,128,400, viven en pobreza, representando el 36.8%; de éstos 508,700 se encuentran en pobreza extrema (16.6%).
Cabe destacar que el 67% (datos aportados por la última encuesta de hogares aplicada por el Ministerio de Economía y Finanzas) de toda esta población habita en las áreas rurales, y quienes también son beneficiarios directos del programa de alimentación complementaria que ejecuta el Ministerio de Educación, a través de la Dirección Nacional de Nutrición y Salud Escolar. La acción central de este programa es la entrega de una merienda diaria a niños y niñas de la Educación Básica General. Este programa se desarrolla mediante la aplicación de tres modalidades de merienda: 1. Leche con galleta (en centros de áreas urbanas y periféricas); 2. Crema con galletas (en áreas indígenas y rurales pobres); 3. Crema (en áreas rurales muy apartadas).
El programa, además de mejorar el estado nutricional de nuestra población escolar en la educación básica general y su rendimiento escolar, también ha producido un impacto de gran trascendencia social, al transferir ingresos hacia las familias de los beneficiarios del programa al liberar a todos los hogares de las áreas de pobreza y pobreza extrema, y áreas urbanos marginales, del peso financiero de proveerle a sus hijos estos alimentos.
Por lo señalado, se ha determinado la inclusión de 3,863 centros escolares con una cobertura de 472,898 beneficiarios dentro del programa de alimentación complementaria durante el 2007, tomando en cuenta los centro familiar comunitario de educación inicial, los centros de atención comunitaria de Casa Esperanza, jardines de párvulos de la Iglesia Católica y centros de orientación infantil del MIDES.
La alimentación complementaria asegura a todos nuestros jóvenes en edad escolar de las áreas de extrema pobreza y urbanos marginales, una alimentación adecuada para garantizarles el mejor aprovechamiento de sus recursos físicos e intelectuales durante el desarrollo de su vida escolar y personal. Esta, ofrecida a los escolares, significa la vida misma para nuestra población marginada, porque el hambre sólo la siente quien la padece. Razón por la cual se han aportado grandes recursos económicos para dar respuesta a nuestros estudiantes en condiciones sociales y económicas menos privilegiadas de nuestro sistema educativo nacional; es decir, se dedican grandes esfuerzos para combatir el hambre y la miseria.
A la fecha, el total de inversión en programas de merienda y almuerzo escolar durante los años 2005, 2006, 2007, se eleva a la suma de B/.56, 193, 300.00, de la siguiente manera:
Merienda escolar MEDUCA: B/. 39,741,573.74
Almuerzo escolar FECE: B/. 9,512,074
Almuerzo escolar FIS: B/. 6,939,300.00
Queremos explicarle, de manera muy particular, a nuestra comunidad educativa de todo el país, cómo se desglosa esta inversión lograda en los tres años de la presente gestión gubernamental. Con el Fondo de Equidad y Calidad de la Educación se aportaron 3, 074,389.50;3, 196,407.00; 3,241.278.00; los aportes del Fondo de Inversión Social fueron en el orden 1,876,875.00; 2,087,777.00; 2,975.000.00; y los aportes por parte del Ministerio de Educación 13,907,933.14; 11,292,512.10; y 14,541.128.10, durante los años 2005, 2006, 2007, respectivamente.
Este programa ha enfrentado la realidad de nuestras escuelas, sobre todo, en las áreas rurales del país, donde los padres de familia, por razones fundamentalmente económicas, acostumbran enviar a sus hijos hasta tres semanas después de iniciado el año escolar. Esto crea el inconveniente de no contar con datos precisos acerca de la matrícula real en cada uno de los centros escolares incorporados al programa de alimentación complementaria. Producto de un análisis serio, riguroso y científico de la situación de cada área incorporada al programa, tomamos la decisión de enviar los alimentos unas semanas después de iniciado el año lectivo, para garantizar la entrega de acuerdo con la matrícula existente, lo que se constituye en garantía para que todo los estudiantes tengan su alimentación.
En virtud de lo anterior, es necesario que la comunidad tenga un conocimiento preciso de nuestra estrategia de trabajo. De allí que estoy en capacidad de señalar que la merienda se entregará por 150 días; es decir, 40 días más que el año 2006 (esta decisión ofrece una ventaja mayor que el año fiscal anterior debido que, al llegar a octubre del 2006, la provisión de alimentos en los centros escolares se agotó, de acuerdo con la ejecución presupuestaria de ese año fiscal). Se aumentará la cobertura en 41, 101 estudiantes; se cubrirá con merienda mejorada al 50% de las áreas indígenas, adicionándole nuevos nutrientes, que resultarán en un mejor aporte nutricional. Esto conlleva a ofrecerle a esta población nutrientes necesarios e identificados como deficientes en su dieta diaria. Además, en la actualidad se benefician con alimentos para el almuerzo, por parte del FIS 1, 966 centros educativos de las áreas de mayor pobreza. Las administraciones anteriores focalizaron la acción en la etapa de primaria. En nuestra administración estamos incorporando la etapa de la premedia multigrado.
En las comarcas indígenas del país se ofrece 100% la merienda a los niños de primaria. El beneficio en estas comunidades está llegando a 586 escuelas, con una cobertura de 64,830 alumnos beneficiarios (todos indígenas). Además, en este año 2007 estamos incorporando cinco premedias multigrados (7, 8 y 9 grado) y 17 telebásicas de los distritos de mayor densidad de pobreza.
Nuestra aspiración es la de integrar otros componentes como: la capacitación del personal, referida a actualización de estrategias alimentarías y nutricionales, higiene y seguridad de los alimentos, consumo y derechos de nuestros estudiantes consumidores. Esta capacitación debe ser extensiva a docentes y equipos directivos escolares, así como a los propios estudiantes.
El MEDUCA ha asumido el mandato del señor Presidente de la República, cumpliendo con su responsabilidad de ofrecer un complemento alimentario de calidad a todos nuestros estudiantes, principalmente de las áreas marginales, con especial atención de aquellos con problemas nutricionales.
Manifiesta que la comunidad debe informar, ya que hay un problema estructural del recurso humano, no hay suficiente personal para inspeccionar todos los negocios.
"Yo no hago alianza con ningún empresario de apoyarlo en cosas indebidas y que alteren la paz y la tranquilidad del distrito", alega.
Mientras que el sociólogo Marcos Gandásegui asegura que las cantinas, bodegas y clubes nocturnos contribuyen a la corrupción.
"Mañana podrían cerrarse y el país mejoraría mucho", considera.
A su juicio, el distrito de San Miguelito está abandonado.
Opina que no hay presencia de una mano orientadora para que los niños y jóvenes tengan oportunidades de superación.
Gandásegui expresa que el Ministerio de Educación tiene un presupuesto de B/.600 millones y habría que ver qué hacen con los recursos.
Cabe destacar que el 67% (datos aportados por la última encuesta de hogares aplicada por el Ministerio de Economía y Finanzas) de toda esta población habita en las áreas rurales, y quienes también son beneficiarios directos del programa de alimentación complementaria que ejecuta el Ministerio de Educación, a través de la Dirección Nacional de Nutrición y Salud Escolar. La acción central de este programa es la entrega de una merienda diaria a niños y niñas de la Educación Básica General. Este programa se desarrolla mediante la aplicación de tres modalidades de merienda: 1. Leche con galleta (en centros de áreas urbanas y periféricas); 2. Crema con galletas (en áreas indígenas y rurales pobres); 3. Crema (en áreas rurales muy apartadas).
El programa, además de mejorar el estado nutricional de nuestra población escolar en la educación básica general y su rendimiento escolar, también ha producido un impacto de gran trascendencia social, al transferir ingresos hacia las familias de los beneficiarios del programa al liberar a todos los hogares de las áreas de pobreza y pobreza extrema, y áreas urbanos marginales, del peso financiero de proveerle a sus hijos estos alimentos.
Por lo señalado, se ha determinado la inclusión de 3,863 centros escolares con una cobertura de 472,898 beneficiarios dentro del programa de alimentación complementaria durante el 2007, tomando en cuenta los centro familiar comunitario de educación inicial, los centros de atención comunitaria de Casa Esperanza, jardines de párvulos de la Iglesia Católica y centros de orientación infantil del MIDES.
La alimentación complementaria asegura a todos nuestros jóvenes en edad escolar de las áreas de extrema pobreza y urbanos marginales, una alimentación adecuada para garantizarles el mejor aprovechamiento de sus recursos físicos e intelectuales durante el desarrollo de su vida escolar y personal. Esta, ofrecida a los escolares, significa la vida misma para nuestra población marginada, porque el hambre sólo la siente quien la padece. Razón por la cual se han aportado grandes recursos económicos para dar respuesta a nuestros estudiantes en condiciones sociales y económicas menos privilegiadas de nuestro sistema educativo nacional; es decir, se dedican grandes esfuerzos para combatir el hambre y la miseria.
A la fecha, el total de inversión en programas de merienda y almuerzo escolar durante los años 2005, 2006, 2007, se eleva a la suma de B/.56, 193, 300.00, de la siguiente manera:
Merienda escolar MEDUCA: B/. 39,741,573.74
Almuerzo escolar FECE: B/. 9,512,074
Almuerzo escolar FIS: B/. 6,939,300.00
Queremos explicarle, de manera muy particular, a nuestra comunidad educativa de todo el país, cómo se desglosa esta inversión lograda en los tres años de la presente gestión gubernamental. Con el Fondo de Equidad y Calidad de la Educación se aportaron 3, 074,389.50;3, 196,407.00; 3,241.278.00; los aportes del Fondo de Inversión Social fueron en el orden 1,876,875.00; 2,087,777.00; 2,975.000.00; y los aportes por parte del Ministerio de Educación 13,907,933.14; 11,292,512.10; y 14,541.128.10, durante los años 2005, 2006, 2007, respectivamente.
Este programa ha enfrentado la realidad de nuestras escuelas, sobre todo, en las áreas rurales del país, donde los padres de familia, por razones fundamentalmente económicas, acostumbran enviar a sus hijos hasta tres semanas después de iniciado el año escolar. Esto crea el inconveniente de no contar con datos precisos acerca de la matrícula real en cada uno de los centros escolares incorporados al programa de alimentación complementaria. Producto de un análisis serio, riguroso y científico de la situación de cada área incorporada al programa, tomamos la decisión de enviar los alimentos unas semanas después de iniciado el año lectivo, para garantizar la entrega de acuerdo con la matrícula existente, lo que se constituye en garantía para que todo los estudiantes tengan su alimentación.
En virtud de lo anterior, es necesario que la comunidad tenga un conocimiento preciso de nuestra estrategia de trabajo. De allí que estoy en capacidad de señalar que la merienda se entregará por 150 días; es decir, 40 días más que el año 2006 (esta decisión ofrece una ventaja mayor que el año fiscal anterior debido que, al llegar a octubre del 2006, la provisión de alimentos en los centros escolares se agotó, de acuerdo con la ejecución presupuestaria de ese año fiscal). Se aumentará la cobertura en 41, 101 estudiantes; se cubrirá con merienda mejorada al 50% de las áreas indígenas, adicionándole nuevos nutrientes, que resultarán en un mejor aporte nutricional. Esto conlleva a ofrecerle a esta población nutrientes necesarios e identificados como deficientes en su dieta diaria. Además, en la actualidad se benefician con alimentos para el almuerzo, por parte del FIS 1, 966 centros educativos de las áreas de mayor pobreza. Las administraciones anteriores focalizaron la acción en la etapa de primaria. En nuestra administración estamos incorporando la etapa de la premedia multigrado.
En las comarcas indígenas del país se ofrece 100% la merienda a los niños de primaria. El beneficio en estas comunidades está llegando a 586 escuelas, con una cobertura de 64,830 alumnos beneficiarios (todos indígenas). Además, en este año 2007 estamos incorporando cinco premedias multigrados (7, 8 y 9 grado) y 17 telebásicas de los distritos de mayor densidad de pobreza.
Nuestra aspiración es la de integrar otros componentes como: la capacitación del personal, referida a actualización de estrategias alimentarías y nutricionales, higiene y seguridad de los alimentos, consumo y derechos de nuestros estudiantes consumidores. Esta capacitación debe ser extensiva a docentes y equipos directivos escolares, así como a los propios estudiantes.
El MEDUCA ha asumido el mandato del señor Presidente de la República, cumpliendo con su responsabilidad de ofrecer un complemento alimentario de calidad a todos nuestros estudiantes, principalmente de las áreas marginales, con especial atención de aquellos con problemas nutricionales.
Manifiesta que la comunidad debe informar, ya que hay un problema estructural del recurso humano, no hay suficiente personal para inspeccionar todos los negocios.
"Yo no hago alianza con ningún empresario de apoyarlo en cosas indebidas y que alteren la paz y la tranquilidad del distrito", alega.
Mientras que el sociólogo Marcos Gandásegui asegura que las cantinas, bodegas y clubes nocturnos contribuyen a la corrupción.
"Mañana podrían cerrarse y el país mejoraría mucho", considera.
A su juicio, el distrito de San Miguelito está abandonado.
Opina que no hay presencia de una mano orientadora para que los niños y jóvenes tengan oportunidades de superación.
Gandásegui expresa que el Ministerio de Educación tiene un presupuesto de B/.600 millones y habría que ver qué hacen con los recursos.