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La autopista Arraiján-La Chorrera por desaparecer


Cada vez que los políticos meten la cuchara, hacen estupideces que perjudican a nuestro pueblo. En esta ocasión, un grupo de perredistas han presentado un proyecto de ley para abolir el peaje que se cobra a los vehículos que utilizan la autopista Arraiján-La Chorrera. Si le seguimos la lógica a estos políticos, entonces las naves que utilizan el Canal de Panamá deben transitar gratuitamente, porque han pasado más de 30 años desde que dicho canal se pagó.
Los políticos pretenden abolir el peaje para ganar votos, utilizando como argumento que el peaje ya ha pagado el costo de la construcción y por lo tanto, los más necesitados de dicho sector merecen un alivio económico.
En realidad no son los colindantes de la autopista que han pasado por el uso ésta, sino los transeúntes que utilizan la vía para ir al interior. Se estima que sólo un 10% de los chorreranos utilizan dicha vía para llegar a Panamá, así que tenemos que 90% del peaje se debe a los que no viven por esos lados. Además, no se le está cobrando el peaje a los que utilizan la autopista entre Arraiján y la salida de Vacamonte, y menos a los que se les ha permitido accesos privados a sus propiedades antes de llegar a la Estación de Peaje de La Chorrera.
Nuestra Constitución prohíbe los monopolios y el favoritismo de un grupo en perjuicio de otros. Cuando el Ministro de Obras Públicas le concedió los accesos privados adyacentes a la autopista a ciertos ciudadanos privilegiados, metió la pata hasta la guacha, porque ahora tendrá que darle acceso a todos los colindantes de dicha vía.
Si se elimina el peaje, la vía dejará de ser autopista y pronto se llenará con entradas privadas en ambos lados, luego urbanizaciones, comercios, etc. En menos de dos años tendría el Tránsito que bajar la velocidad máxima de 100 a 60 kph, porque la vía se convertiría en una similar a la interamericana vieja. En vez de tomarnos 15 minutos para transitar, nos tomaría 45 minutos.
En la actualidad, el Estado cobra más de un millón de dólares anuales en concepto de peajes por el uso de la autopista. Lamentablemente los fondos van a dar a la Caja común del Estado y no se revierten en el mantenimiento debido de dicha vía. Debido a esta situación, está permanentemente llena de huecos, la cerca de protección contra animales de ambos lados de la carretera completamente destruida desde hace 10 años y la hierba de ambos lados no se corta para esconder al pueblo el hecho de que la autopista "no cuenta con cerca de protección".
Los residentes de Panamá Oeste, por razones económicas, no pueden pagar el peaje de la autopista y utilizan la carretera vieja interamericana, la cual está en muy malas condiciones, debido a la incompetencia de los gobiernos políticos. Han dejado que dicha vía se deteriore a tal estado, que se han desaparecido los hombros de ambos lados de la misma, poniendo en peligro la vida de los cientos de miles de panameños que a diario pasan por allí. No existen aceras para que los peatones puedan caminar y el vehículo que se sale de la vía corre peligro de volcarse por la gran cantidad de huecos que allí se encuentran. La falta de gobierno es notoria en todos los ministerios, pero el Ministerio de Obras Públicas (MOP) se lleva "la tapa del frasco".
Por toda la Autopista y la Vía Interamericana se encuentran las defensas en el suelo destruidas por accidentes de tránsito. El Gobierno, por falta de autoridad, no las repone porque le faltan los pantalones para obligar a los culpables a reponer los daños que ocasionan a estas defensas que se instalan para cuidar la vida de uno.
Tenemos una autopista que cobra más de un millón de dólares anuales, pero no se le puede dar mantenimiento porque los fondos que produce se destinan para otro uso. Tenemos una carretera vieja Interamericana que está vuelta leña, porque los arnulfistas han mostrado una gran incompetencia para administrar los bienes del Estado.
Para darle solución a estos problemas, le recomiendo a nuestro gobierno encontrar la forma legal para que los fondos procedentes del peaje de la Autopista Arraiján-La Chorrera se destinen a un patrimonio cuyo fin exclusivo sería de darle el mantenimiento debido y sufragar los gastos de mejoras y operación que requiere dicha vía.
El patrimonio tendría la responsabilidad del mantenimiento de la vía y la construcción de una nueva cerca. Debería instalar una nueva Estación de Peajes entre Arraiján y el Puente Cáceres para cobrar la mitad del peaje al comienzo y la otra mitad al final. Las ganancias que produce el patrimonio se podrían destinar al mantenimiento de la vía vieja entre Arraiján y La Chorrera, que tiene ya más de 58 años de existencia desde que la construyeron los norteamericanos en 1943.
El Ministerio de Obras Públicas debería incluir dentro de su presupuesto el costo de ampliar esa vía de dos a cuatro paños. Viven más de 300,000 personas entre Arraiján y La Chorrera y merecen una nueva carretera. Nuestra presidenta debería prohibir los accesos privados en la Autopista y vetar cualquiera ley que pretenda eliminar el peaje actual.
Si los arnulfistas quieren ganar votos favorables, escuchen estos consejos sanos, de lo contrario seguirán hundiéndose en el abismo y recibirán raya a tutiplén en las próximas elecciones.

101 años de Panamá América

 
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