La delincuencia: la enfrentamos o nos vence
Hace unos meses escribí sobre este tema, pero la ola de violencia que en los últimos meses ha estado sucediendo en la ciudad de Panamá, es alarmante; los asesinatos y asaltos son noticias diarias, y el escandaloso ataque perpetrado esta semana en el Hospital Santo Tomás, nos debe llevar a que tomemos acciones inmediatas, porque no podemos, de ninguna manera, permitir que el hampa organizada se tome la ciudad y nos afecte no sólo nuestra tranquilidad sino que la industria del turismo en la que tanto estamos invirtiendo, y que es una de las alternativas que tenemos para nuestro desarrollo, venga a ser perjudicada, perdiendo todos los panameños.
La policía es la entidad responsable de la seguridad de la población, y debe actuar con inteligencia, liderazgo y con mano muy fuerte. Mencionaba en mi artículo anterior que había que equipar a nuestros policías, y no sólo me refiero a las armas sino con medios de comunicación modernos y transporte adecuado. Nuestra ciudad es longitudinal y lo que facilita su vigilancia es preparar una estrategia para realizarla, que nos es tampoco un bicho de siete cabeza. Creo que aquí radica la base para combatir a la delincuencia.
El liderazgo y la autoestima del policía deben promoverse. Es verdad que la Policía sin el apoyo de la comunidad no puede realizar el trabajo con satisfacción, pero es la entidad que debe presentar cómo todos podemos ayudar. Por otra parte, debe iniciarse una campaña para levantar el autoestima del policía, y debe comenzar exaltando su valor y eliminando de la entidad las malas unidades que destruyen el principio de esa entidad. Mano fuerte: Este es otro elemento que debe accionarse inmediatamente.
1- Combatir los centros de drogas es esencial, ese es el origen de esta criminalidad. No es creíble que la policía no conozca estos centros, cuando seguido vemos cómo periodistas hacen reportajes y realizan entrevistan con personas que se dedican a esto y la policía dice desconocer. La solución no está en cierre de cantinas y bailes, sin querer defender la ingestión de bebidas alcohólicas, éstas no son las causas de esta ola de criminalidad y sí las drogas, como marihuana, cocaína, éxtasis y otras más.
2- Se tiene que combatir al hampa con armas, de la misma manera que el ministro Marcos Robles lo hizo. No se me mal interprete; no soy hombre de violencia, pero en estos momentos de actuar de manera diferente, los maleantes llevan la ventaja, se burlan de todos y ganan fuerza. Indudablemente debemos entrenar muy bien a nuestros policías y armarlos correctamente.
Todas estas medidas aplicadas en conjunto nos darán resultados en muy corto tiempo. Estoy claro que paralelamente se debe iniciar una campaña educativa, en los medios públicos masivos, las escuelas, fábricas y locales de trabajos, sobre el perjuicio de las drogas, como también educar a nuestra juventud sobre los perjuicios de la delincuencia. Creo que todavía estamos a tiempo para ganarle al hampa la guerra, pero debemos actuar de inmediato.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)
La policía es la entidad responsable de la seguridad de la población, y debe actuar con inteligencia, liderazgo y con mano muy fuerte. Mencionaba en mi artículo anterior que había que equipar a nuestros policías, y no sólo me refiero a las armas sino con medios de comunicación modernos y transporte adecuado. Nuestra ciudad es longitudinal y lo que facilita su vigilancia es preparar una estrategia para realizarla, que nos es tampoco un bicho de siete cabeza. Creo que aquí radica la base para combatir a la delincuencia.
El liderazgo y la autoestima del policía deben promoverse. Es verdad que la Policía sin el apoyo de la comunidad no puede realizar el trabajo con satisfacción, pero es la entidad que debe presentar cómo todos podemos ayudar. Por otra parte, debe iniciarse una campaña para levantar el autoestima del policía, y debe comenzar exaltando su valor y eliminando de la entidad las malas unidades que destruyen el principio de esa entidad. Mano fuerte: Este es otro elemento que debe accionarse inmediatamente.
1- Combatir los centros de drogas es esencial, ese es el origen de esta criminalidad. No es creíble que la policía no conozca estos centros, cuando seguido vemos cómo periodistas hacen reportajes y realizan entrevistan con personas que se dedican a esto y la policía dice desconocer. La solución no está en cierre de cantinas y bailes, sin querer defender la ingestión de bebidas alcohólicas, éstas no son las causas de esta ola de criminalidad y sí las drogas, como marihuana, cocaína, éxtasis y otras más.
2- Se tiene que combatir al hampa con armas, de la misma manera que el ministro Marcos Robles lo hizo. No se me mal interprete; no soy hombre de violencia, pero en estos momentos de actuar de manera diferente, los maleantes llevan la ventaja, se burlan de todos y ganan fuerza. Indudablemente debemos entrenar muy bien a nuestros policías y armarlos correctamente.
Todas estas medidas aplicadas en conjunto nos darán resultados en muy corto tiempo. Estoy claro que paralelamente se debe iniciar una campaña educativa, en los medios públicos masivos, las escuelas, fábricas y locales de trabajos, sobre el perjuicio de las drogas, como también educar a nuestra juventud sobre los perjuicios de la delincuencia. Creo que todavía estamos a tiempo para ganarle al hampa la guerra, pero debemos actuar de inmediato.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)