La derecha triunfa
En los últimos 55 años Italia ha tenido 36 jefes de gobierno. Su sistema político ha sufrido de inestabilidad y de tener decenas de partidos en su congreso plenipotenciario.
Ningún mandato ha llegado al quinquenio y el más largo fue el de Berlusconi (Junio 2001-Mayo 2006). Ahora él vuelve al poder encabezando el 62? gobierno que ha tenido dicho país en la post-guerra.
Las elecciones del pasado 13 y 14 de abril han marcado un giro. El otrora más masivo partido comunista de Occidente ha terminado por disgregarse: su derecha se ha disuelto con los social-liberales y sus alas zurdas casi se han desvanecido del parlamento. En los diputados sólo consiguieron presencia 6 de los 26 partidos que antes esta cámara tenía. Del súper multi-partidismo Italia pasa a un semi-binomio entre dos nuevos partidos: el de la Libertad (Berlusconi) y el Demócrata (más centro que izquierda).
Berlusconi debe gobernar con su derecha (los post-fascistas de AN y los autonomistas del norte de la Liga Lombarda, la fuerza que más ha crecido y que querrá federalizar Italia).
Berlusconi intentará hacer un gobierno duro y estable. Tiene la ventaja de no haber ganado tenuemente como su predecesor Prodi (quien por eso a la larga tuvo que dimitir) y contar con una amplia mayoría en las dos cámaras; pero su economía crece cero. Aplicará drásticas medidas monetaristas y contra los inmigrantes. Hará que Roma se acerque a Washington, Londres y París alejándose de Berlín, Madrid y Moscú críticos a Bush y a la guerra iraquí.