La designación de Rice
UNA DE LAS MÁS FÉRREAS defensoras de la guerra en Irak, tendrá que ver cómo se comporta ahora...
Las cancillerías ni los políticos europeos quedaron muy entusiasmados con el nombramiento de Condoleezza Rice al cargo de secretaria de Estado de EU.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con los analistas que vaticinan que con Rice llega el ala dura de la diplomacia estadounidense a asentar las pautas de la política exterior del presidente Bush. Lo que sí se perfila es que seguirá siendo una voz internacional e incondicional de Bush, que con seguridad seguirá al pie de la letra sus dictámenes.
Por otro lado, según algunos diplomáticos europeos que conocen a ambos, Rice tiene una "muy buena disposición" hacia Latinoamérica y especialmente México, prioritario para Bush.
Por otro lado, la funcionaria "desconfía" de los gobiernos social demócratas europeos, a pesar de venir de un estado liberal como California, donde fue decana de una de las más importantes universidades de Estados Unidos.
En algunos aspectos, Rice es vista en contraposición al saliente secretario de Estado, Colin Powell, que durante los cuatro años previos demostró poco interés en las relaciones hemisféricas aunque se convirtió en la voz disidente de la administración, promulgando el multilateralismo y la negociación, en oposición a la llamada "línea dura" compuesta por el vicepresidente Dick Cheney, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y la propia Rice.
Algunos, sin embargo, consideran su designación como negativa.
"No creo que se deba tener como secretario de Estado a alguien que ha permanecido los cuatro años previos al lado del Presidente en la Casa Blanca. Es necesaria cierta tensión entre el Consejo Nacional de Seguridad, el departamento de Estado y el de Defensa", dice Lawrence Eagleburger, que fue secretario de Estado durante la administración de George Bush padre y que llevó una política consciente de los intereses latinoamericanos, siendo asesorado por el experto Luigi Einaudi, actual Secretario General en funciones de la OEA.
De todos modos, Rice puede hacer historia al convertirse en la primera afroamericana en llegar a un cargo tan alto como la Secretaría de Estado de ese país. Sería, además, la segunda mujer en ocupar ese mismo cargo después de Madelaine Albright, quien estuvo al frente de la diplomacia de este país durante la segunda administración de Bill Clinton (1996).
De hecho "Condi", como la llaman, llegó a la política gracias al llamado que le hizo Bush en 1999 para que lo acompañara en su primera campaña electoral. Aunque había integrado brevemente el Consejo de Seguridad Nacional (CNS) de George Bush padre en 1989, su experiencia se limitaba a las aulas de la Universidad de Standford, de donde emergió como una de los voces más respetadas en el país sobre la Unión Soviética y la Guerra Fría.
Consumada pianista, fluida en cuatro idiomas y hasta patinadora artística, Rice fue nombrada por Bush como su Consejera de Seguridad Nacional tan pronto ganó las elecciones del 2000 y desde entonces se ha convertido en su asesora más cercana. Abiertamente conservadora y una de las más férreas defensoras de la guerra en Irak, habrá que ver cómo se comporta ahora, cuando asuma el máximo cargo diplomático del país en momentos en que EU intenta recomponer las relaciones con sus aliados. Los analistas, no obstante, opinan que significa un endurecimiento de la política exterior de EU. Por el momento, y para los republicanos de extrema, su nombramiento es una victoria pues siempre vieron en Powell una figura incómoda que mostraba fisuras en el mando. Pero no todos están de acuerdo..
Sergio Gomez Maseri, un experto observador del escenario político de Washington comenta el nombramiento de Rice en El Tiempo de Bogota: "El esfuerzo de Bush por mantener un estricto control sobre su gabinete también se refleja en algunos de los cambios que se han anunciado hasta el momento". Stephen J. Hadley, otro incondicional del Presidente y segundo de Rice en el CNS, será el nuevo Consejero de Seguridad Nacional, mientras que Alberto González, que está con Bush desde sus años como gobernador de Texas, se convirtió la semana pasada en el nuevo Fiscal General. El problema, dice Eagleburger, "es que ahora todos hablan el mismo lenguaje y eso no siempre es sano.
Las cancillerías ni los políticos europeos quedaron muy entusiasmados con el nombramiento de Condoleezza Rice al cargo de secretaria de Estado de EU.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con los analistas que vaticinan que con Rice llega el ala dura de la diplomacia estadounidense a asentar las pautas de la política exterior del presidente Bush. Lo que sí se perfila es que seguirá siendo una voz internacional e incondicional de Bush, que con seguridad seguirá al pie de la letra sus dictámenes.
Por otro lado, según algunos diplomáticos europeos que conocen a ambos, Rice tiene una "muy buena disposición" hacia Latinoamérica y especialmente México, prioritario para Bush.
Por otro lado, la funcionaria "desconfía" de los gobiernos social demócratas europeos, a pesar de venir de un estado liberal como California, donde fue decana de una de las más importantes universidades de Estados Unidos.
En algunos aspectos, Rice es vista en contraposición al saliente secretario de Estado, Colin Powell, que durante los cuatro años previos demostró poco interés en las relaciones hemisféricas aunque se convirtió en la voz disidente de la administración, promulgando el multilateralismo y la negociación, en oposición a la llamada "línea dura" compuesta por el vicepresidente Dick Cheney, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y la propia Rice.
Algunos, sin embargo, consideran su designación como negativa.
"No creo que se deba tener como secretario de Estado a alguien que ha permanecido los cuatro años previos al lado del Presidente en la Casa Blanca. Es necesaria cierta tensión entre el Consejo Nacional de Seguridad, el departamento de Estado y el de Defensa", dice Lawrence Eagleburger, que fue secretario de Estado durante la administración de George Bush padre y que llevó una política consciente de los intereses latinoamericanos, siendo asesorado por el experto Luigi Einaudi, actual Secretario General en funciones de la OEA.
De todos modos, Rice puede hacer historia al convertirse en la primera afroamericana en llegar a un cargo tan alto como la Secretaría de Estado de ese país. Sería, además, la segunda mujer en ocupar ese mismo cargo después de Madelaine Albright, quien estuvo al frente de la diplomacia de este país durante la segunda administración de Bill Clinton (1996).
De hecho "Condi", como la llaman, llegó a la política gracias al llamado que le hizo Bush en 1999 para que lo acompañara en su primera campaña electoral. Aunque había integrado brevemente el Consejo de Seguridad Nacional (CNS) de George Bush padre en 1989, su experiencia se limitaba a las aulas de la Universidad de Standford, de donde emergió como una de los voces más respetadas en el país sobre la Unión Soviética y la Guerra Fría.
Consumada pianista, fluida en cuatro idiomas y hasta patinadora artística, Rice fue nombrada por Bush como su Consejera de Seguridad Nacional tan pronto ganó las elecciones del 2000 y desde entonces se ha convertido en su asesora más cercana. Abiertamente conservadora y una de las más férreas defensoras de la guerra en Irak, habrá que ver cómo se comporta ahora, cuando asuma el máximo cargo diplomático del país en momentos en que EU intenta recomponer las relaciones con sus aliados. Los analistas, no obstante, opinan que significa un endurecimiento de la política exterior de EU. Por el momento, y para los republicanos de extrema, su nombramiento es una victoria pues siempre vieron en Powell una figura incómoda que mostraba fisuras en el mando. Pero no todos están de acuerdo..
Sergio Gomez Maseri, un experto observador del escenario político de Washington comenta el nombramiento de Rice en El Tiempo de Bogota: "El esfuerzo de Bush por mantener un estricto control sobre su gabinete también se refleja en algunos de los cambios que se han anunciado hasta el momento". Stephen J. Hadley, otro incondicional del Presidente y segundo de Rice en el CNS, será el nuevo Consejero de Seguridad Nacional, mientras que Alberto González, que está con Bush desde sus años como gobernador de Texas, se convirtió la semana pasada en el nuevo Fiscal General. El problema, dice Eagleburger, "es que ahora todos hablan el mismo lenguaje y eso no siempre es sano.