La Peatonal oportunidades para el desempleado
La creación de la Peatonal, a mediados de los años noventa, representó para muchos una oportunidad de oro, sobre todo por la difícil situación económica que para la época atravesaba el país y por la falta de empleos.
Quienes se dedicaban a la economía informal supieron sacarle provecho a la gran afluencia de peatones y optaron por colocarse en este tramo, en aras de ofrecer diferentes productos.
La instalación de los buhoneros implica la obtención de un permiso municipal y cumplir requisitos del Ministerio de Salud, en caso de que se vayan a manipular alimentos.
Sin embargo, muchas de estas personas, que en su mayoría son de estratos humildes, no cumplen con las exigencias para instalarse en este lugar.
En la Peatonal se pueden encontrar desde frutas, juguetes, hasta sahumerios y productos para la buena suerte. En caso de celebraciones especiales como día del Padre, de la Madre y fiestas de fin de año, hay quienes se dedican a forrar regalos y a vender artículos de fin de año.
Tan sólo en diciembre del año pasado, el alcalde Juan Carlos Navarro otorgó 500 permisos temporales para darle la oportunidad a cientos de panameños humildes del distrito capital de ejercer la buhonería o economía informal en La Peatonal de la avenida Central y en el área de Calidonia.
Carlos Crespo, quien se dedica a la venta de chorizos y carnes asadas detalló que las ventas se han venido al suelo, a tal punto que hay días en que se tiene que retirar a casa hasta con B/. 2.00, porque la gente no tiene dinero para comer en la calle como ocurría anteriormente.
En otros tiempos, uno vendía entre siete y 10 balboas, como promedio, pero en la actualidad eso ya no ocurre, a menos que sea una época de fiesta donde se vende hasta B/. 20.00.
El peatón Rafael Argüelles manifestó que uno de los grandes problemas de la Peatonal es la falta de seguridad que debe ofrecer la Policía Nacional. "Sólo se ven a agentes municipales, los que en cierta medida están imposibilitados al actuar contra los delincuentes", dijo.
Aseguró que frecuentemente observa robos en este lugar, contra los turistas y las personas mayores.
A juicio de Argüelles, la actividad comercial en la Peatonal ha bajado debido a que se han construido varios centros comerciales en las afueras de la ciudad, entre éstos destacan: Los Pueblos, Plaza Carolina y Los Andes. Sin embargo, advirtió que con la inauguración oficial del nuevo centro comercial Los Pueblos Albrook, los comercios de la Peatonal y de Calidonia se verán muy afectados, pues estos comercio acapararán a los compradores del sector Oeste de la provincia y del interior de la república.
El pequeño comerciante Jorge Ruiz, manifestó que el problema principal de la Peatonal es que hay una gran cantidad de extranjeros, sobre todo dominicanos y colombianos, que se han apoderado de los puestos, con el consentimiento de algunas autoridades.
"Sin embargo, a los panameños, que somos los protegidos por la ley, tratan de ver cómo nos sacan de nuestros lugares de venta", agregó.
Por su parte, Félix Corrella, quien también se dedica a la economía informal, indicó que mantiene su nivel de ingresos.
"Sólo esperamos la llegada de la época navideña que es cuando se registran más ventas y tanto la actividad comercial como los ingresos, aumentan"; precisó.
Mientras que para el buhonero Filadelfio González, las ventas han bajado en un gran porcentaje. "Por una parte porque la mayoría atraviesa una difícil situación económica y por otro lado hay mucha competencia, pues en cada esquina se encuentra uno con personas extranjeras vendiendo y en muchos casos sin los permisos correspondientes", reiteró.
La Peatonal es uno de los puntos más concurridos de la ciudad capital, donde convergen personas de todas las edades y se ha convertido en el lugar perfecto de muchos ancianos para pasar las tardes.
Quienes se dedicaban a la economía informal supieron sacarle provecho a la gran afluencia de peatones y optaron por colocarse en este tramo, en aras de ofrecer diferentes productos.
La instalación de los buhoneros implica la obtención de un permiso municipal y cumplir requisitos del Ministerio de Salud, en caso de que se vayan a manipular alimentos.
Sin embargo, muchas de estas personas, que en su mayoría son de estratos humildes, no cumplen con las exigencias para instalarse en este lugar.
En la Peatonal se pueden encontrar desde frutas, juguetes, hasta sahumerios y productos para la buena suerte. En caso de celebraciones especiales como día del Padre, de la Madre y fiestas de fin de año, hay quienes se dedican a forrar regalos y a vender artículos de fin de año.
Tan sólo en diciembre del año pasado, el alcalde Juan Carlos Navarro otorgó 500 permisos temporales para darle la oportunidad a cientos de panameños humildes del distrito capital de ejercer la buhonería o economía informal en La Peatonal de la avenida Central y en el área de Calidonia.
Carlos Crespo, quien se dedica a la venta de chorizos y carnes asadas detalló que las ventas se han venido al suelo, a tal punto que hay días en que se tiene que retirar a casa hasta con B/. 2.00, porque la gente no tiene dinero para comer en la calle como ocurría anteriormente.
En otros tiempos, uno vendía entre siete y 10 balboas, como promedio, pero en la actualidad eso ya no ocurre, a menos que sea una época de fiesta donde se vende hasta B/. 20.00.
El peatón Rafael Argüelles manifestó que uno de los grandes problemas de la Peatonal es la falta de seguridad que debe ofrecer la Policía Nacional. "Sólo se ven a agentes municipales, los que en cierta medida están imposibilitados al actuar contra los delincuentes", dijo.
Aseguró que frecuentemente observa robos en este lugar, contra los turistas y las personas mayores.
A juicio de Argüelles, la actividad comercial en la Peatonal ha bajado debido a que se han construido varios centros comerciales en las afueras de la ciudad, entre éstos destacan: Los Pueblos, Plaza Carolina y Los Andes. Sin embargo, advirtió que con la inauguración oficial del nuevo centro comercial Los Pueblos Albrook, los comercios de la Peatonal y de Calidonia se verán muy afectados, pues estos comercio acapararán a los compradores del sector Oeste de la provincia y del interior de la república.
El pequeño comerciante Jorge Ruiz, manifestó que el problema principal de la Peatonal es que hay una gran cantidad de extranjeros, sobre todo dominicanos y colombianos, que se han apoderado de los puestos, con el consentimiento de algunas autoridades.
"Sin embargo, a los panameños, que somos los protegidos por la ley, tratan de ver cómo nos sacan de nuestros lugares de venta", agregó.
Por su parte, Félix Corrella, quien también se dedica a la economía informal, indicó que mantiene su nivel de ingresos.
"Sólo esperamos la llegada de la época navideña que es cuando se registran más ventas y tanto la actividad comercial como los ingresos, aumentan"; precisó.
Mientras que para el buhonero Filadelfio González, las ventas han bajado en un gran porcentaje. "Por una parte porque la mayoría atraviesa una difícil situación económica y por otro lado hay mucha competencia, pues en cada esquina se encuentra uno con personas extranjeras vendiendo y en muchos casos sin los permisos correspondientes", reiteró.
La Peatonal es uno de los puntos más concurridos de la ciudad capital, donde convergen personas de todas las edades y se ha convertido en el lugar perfecto de muchos ancianos para pasar las tardes.