La proclama de Francisco Gómez M.
Don Francisco Gómez Miró, precursor del Grito de La Villa de Los Santos, el 10 de noviembre de 1821. El ilustre y meritorio ciudadano de la muy noble y leal población de Natá de Los Caballeros, con su famosa proclama que hizo circular a los pueblos en 1821, sirvió para alentar el primer grito de independencia del gobierno español. El fogoso orador, comandante de las milicias cívicas natariegas y representante de Penonomé, pregonaba sus ansias de libertad, y en la proclama a los pueblos de La Villa de Los Santos, Las Tablas, Santiago y Natá de Los Caballeros inicia el movimiento que culmina con el primer grito de independencia, el 10 de noviembre de 1821. En La Villa de Los Santos cuenta con el respaldo del coronel Segundo de Villarreal y otros meritorios santeños. Natá de Los Caballeros proclama su independencia el 15 de noviembre con don Francisco Gómez Miró, a la cabeza del movimiento.
Este hecho de gran trascendencia para la historia patria, debe ser estudiado con mayor análisis y atención, por las presentes y futuras generaciones. El historiador ya fallecido don Ernesto J. Nicolau (q.e.p.d.), en su libro El Grito de La Villa, da a conocer los pormenores de este suceso histórico. Nos relata que la "la monarquía española decide enviar a La Villa de Los Santos, a los tenientes coroneles José María Chiari y José de la Cruz Pérez, con el fin de instarlos a que volviesen a la subordinación española. Después de hablar los comisionados surge la voz valiente y decisiva del fogoso orador de Natá de Los Caballeros, don Francisco Gómez Miró, quien ante el silencio y la incertidumbre de los asistentes, expresa negar la obediencia al Rey de España y confirma la valiente y heroica resolución de los natariegos" de perder hasta la última gota de su sangre de sus venas antes que abandonar sus ideales independentistas. Enseguida se forma inmensa alegría y alborozo en las palabras del apóstol natariego, Francisco Gómez Miró, a quien el pueblo santeño levanta en hombros en esos momentos.
El coronel Segundo de Villarreal y don Francisco Gómez Miró deben ser para los interioranos, el estandarte de las reivindicaciones para que los pueblos istmeños fueran libres, según manifestara en una conferencia ofrecida en Natá de Los Caballeros por el historiador fallecido don Bonifacio Pereira Jiménez, gran apologista de la obra y acción del ilustre patriota natariego don Francisco Gómez Miró.
Este hecho de gran trascendencia para la historia patria, debe ser estudiado con mayor análisis y atención, por las presentes y futuras generaciones. El historiador ya fallecido don Ernesto J. Nicolau (q.e.p.d.), en su libro El Grito de La Villa, da a conocer los pormenores de este suceso histórico. Nos relata que la "la monarquía española decide enviar a La Villa de Los Santos, a los tenientes coroneles José María Chiari y José de la Cruz Pérez, con el fin de instarlos a que volviesen a la subordinación española. Después de hablar los comisionados surge la voz valiente y decisiva del fogoso orador de Natá de Los Caballeros, don Francisco Gómez Miró, quien ante el silencio y la incertidumbre de los asistentes, expresa negar la obediencia al Rey de España y confirma la valiente y heroica resolución de los natariegos" de perder hasta la última gota de su sangre de sus venas antes que abandonar sus ideales independentistas. Enseguida se forma inmensa alegría y alborozo en las palabras del apóstol natariego, Francisco Gómez Miró, a quien el pueblo santeño levanta en hombros en esos momentos.
El coronel Segundo de Villarreal y don Francisco Gómez Miró deben ser para los interioranos, el estandarte de las reivindicaciones para que los pueblos istmeños fueran libres, según manifestara en una conferencia ofrecida en Natá de Los Caballeros por el historiador fallecido don Bonifacio Pereira Jiménez, gran apologista de la obra y acción del ilustre patriota natariego don Francisco Gómez Miró.