La PTJ al tapete
El mismo día que la Ministra de Gobierno presentó ante la Asamblea el proyecto de ley que reforma la Policía Técnica Judicial (PTJ), reveló que el principal objetivo de la propuesta consiste en destituir al actual director de dicho organismo. ¿La razón? Como se recordará, el funcionario en cuestión fue viceministro de la Presidencia en el periodo anterior y fue (¿o es aún?) brazo derecho de la entonces presidenta Moscoso. Desde que asumió el nuevo gobierno, el jefe de la PTJ ha sido una presencia muy discreta, pero incómoda, en una entidad delicada en materia de seguridad y estremecida por las destituciones provocadas por actos de corrupción y hasta acusaciones de asesinato de uno de sus miembros.
El proyecto, que atraviesa los debates legislativos con una celeridad jamás vista, coloca en la manos de la jefatura del Ministerio Público la facultad de nombrar y remover libremente al director y subdirector de la PTJ. Actualmente, el mecanismo de remoción consiste en que la Procuraduría lo solicita al Pleno de la Corte y éste resuelve si procede o no la destitución solicitada.
Con este proyecto, el Ejecutivo muestra su apoyo directo a la gestión de la Procuradora, a quien nombró en el cargo hace escasamente dos años. Al aprobarse este proyecto de ley, la jefa del Ministerio Público podrá proceder a nombrar al frente de la entidad investigativa a una persona que se integre a su equipo de trabajo y que, por lo tanto, actúe de una manera más coordinada con los fiscales.
En este país de debates superficiales, o ausentes, no se ha discutido lo suficiente si lo más deseable es que la PTJ sea un mero brazo ejecutor del Ministerio Público, o si lo que realmente conviene al Estado de derecho es que la PTJ sea profesional, técnica y científica, y por ello, independiente de quien comanda el Ministerio Público, que es nombrado políticamente.
¿Nombrará la Procuradora a un independiente, a alguien de su entorno personal, o a alguien que responda directamente al Presidente de la República? ¿Cuál es el acuerdo político entre el Ejecutivo y la Procuraduría que subyace al proyecto de ley? ¿Es este un intento de apartar a la PTJ del vaivén político, o es más de lo mismo que ya hemos visto en esto 16 años de democracia, en donde los políticos no ocultan la desfachatez de su deseo por manipular la justicia desde el comienzo mismo de las investigaciones?