La tragedia del SAN 100
Podían ser las 2:10 p.m., y en sintonía del Programa Radial "Haciendo Radio" de Lucho Pimentel, sentado en el balcón de mi apartamento ubicado ente Ave. Ecuador y Ave. México; veo pasar muy cerca del edificio en construcción donde quedó el Boulevard Balboa y como a la mitad de la altura de esa estructura (¿30 metros?) un helicóptero del SAN.
Me llamó la atención la poca altura a la que volaba, pero pensé que estaba cerca al heliopuerto del Hospital Santo Tomás, y como por esta área del Barrio La Exposición es común ver esos aparatos que hacen aproximaciones para y desde el Hotel Miramar, no me preocupé, hasta que cinco minutos después y en la misma KW Continente oigo a mi amigo Joaquín Maizón reportando "una explosión en calidonia y luego el choque de un helicóptero".
Como lo que está imperando es el silencio norieguista, he tratado de imaginarme la ruta planteada por el Mayor Delgado Pinzón, piloto del helicóptero, que es un héroe porque hizo un esfuerzo para no estrellarse con el edificio del Machetazo.
No me imagino la magnitud de la tragedia si ese aparato se hubiese estrellado contra ese almacén, porque ya habían salido del trabajo los empleados públicos y debía estar lleno de personas comprando, pues era día de pago de quincena, y almorzando barato.
Esa maniobra evitó muchas, incalculables, víctimas.
Quiero expresar mis sentimientos de pesar a los familiares de todas las víctimas: Civiles panameños sin importancia para los norieguistas reencauchados, porque en la conferencia de prensa no mencionaron a ninguno, policías nacionales y militares extranjeros y esposas; especialmente a los familiares de mi amiga del Ministerio de Educación hace 30 años, María Angélica de Celis.