La visita de Bush
POR más que la visita del Presidente de los Estados Unidos sea prácticamente una escala en su retorno de la cumbre de Argentina, este es un hecho mucho mas importante y significativo de lo que el ciudadano común percibe. La confianza que esta visita (imagen) puede generar en la comunidad internacional es de un valor incalculable. Especialmente cuando estamos en un momento (timing) de mucha trascendencia para nuestro país; tenemos que tomar decisiones impostergables con temas como la ampliación del Canal, la conclusión del TLC y la instalación de un gasoducto desde Colombia a Colón y más adelante a Centroamérica.
No habrá mejor oportunidad que esta para darle confianza a los inversionistas extranjeros y proclamar a los cuatro vientos el peso que le da el Presidente del país mas poderoso de la tierra a su relación con este pequeño socio.
Espero que el gobierno nuestro entienda dicha importancia y no vaya a dejar la organización del programa en manos de quienes organizaron la Cumbre pasada, cuando dejaron entre otras cosas a los Presidentes esperando bajo el inclemente sol tropical.
Tampoco debe el Sr. Presidente ser tímido, por temor a la tendencia del partido, en manifestar antes durante y después de la visita del mandatario el regocijo que sentimos el 95% de los panameños por tener un invitado de esa categoría en nuestro país. Estoy seguro que el 5% que no está de acuerdo con dicha visita hará como siempre mucha bulla y parecerá que son mil veces más que los que no se manifiestan, de esto puede dar fe nuestra estimada Ministra de Vivienda.
Desde aquí insto a todos los gremios, empresas, asociaciones cívicas y grupos estudiantiles, que están a favor de esta oportuna visita, a que se manifiesten como puedan con comunicados en los medios, pancartas en los balcones, mensajes de Internet y presencia física. Tenemos que enviar un mensaje alto y claro de que a pesar de las diferencias que históricamente hemos tenido, los panameños somos agradecidos y reconocemos el apoyo de ese gran país para obtener entre otras cosas nuestra independencia de Colombia y la transferencia sin condiciones del Canal de Panamá.
He escuchado de altos funcionarios del gobierno hablar de los temas de interés mutuo que se van a tratar con el Presidente Bush, pero ninguno de ellos ha mencionado un tema que para mí tendría a muy corto plazo un efecto positivo para el país.
Durante mi misión en Washington, el gobierno de Moscoso hizo un esfuerzo diplomático y de fuerte cabildeo político para conseguir que Panamá fuera designado como "Puerto Distante" y así permitir que los cruceros de pasajeros que paran en nuestro puertos puedan dejar y tomar pasajeros. Esto equivaldría a convertirnos en un Hub de Cruceros como es el caso de Puerto Rico. Con este fin el Departamento de Comercio de ese país efectuó el año pasado un estudio cuyas conclusiones son económicamente favorables para nosotros.
El problema es que a veces las luces cortas de nuestros políticos no pasan de los cinco años del periodo presidencial, pero peor aún es cuando, por razones de incompetencia, no queremos aceptar algunas cosas buenas que se hicieron o quedaron inconclusas en los gobiernos anteriores. Personalmente antes de dejar la embajada puse en conocimiento de las autoridades de la Patria Nueva que dentro del compromiso que el mandatario estadounidense adquirió con la presidenta Moscoso, durante la visita de ésta a Washington, estaba el hacer todo lo que pudiera para lograr por la vía administrativa o sea por la dirección de aduanas (customs), el cambio de designación de Panamá a Puerto Distante.
Considero que revivir ese tema sería una de las soluciones más rápidas para disminuir el desempleo actual, especialmente ahora con las dificultades que hay para que los latinoamericanos obtengamos una visa de ese país. El movimiento turístico y las compras que se generarían tendrían un impacto económico en puertos, marinas, hoteles, transporte, restaurantes, tiendas, en fin en todas las actividades del país. Debemos ser creativos y aprovechar las oportunidades que nos brinda esta visita no para hacer más política criolla (de eso tenemos suficiente) sino para capitalizar las oportunidades y comprometer en proyectos específicos al mandatario de ese coloso del norte.
No habrá mejor oportunidad que esta para darle confianza a los inversionistas extranjeros y proclamar a los cuatro vientos el peso que le da el Presidente del país mas poderoso de la tierra a su relación con este pequeño socio.
Espero que el gobierno nuestro entienda dicha importancia y no vaya a dejar la organización del programa en manos de quienes organizaron la Cumbre pasada, cuando dejaron entre otras cosas a los Presidentes esperando bajo el inclemente sol tropical.
Tampoco debe el Sr. Presidente ser tímido, por temor a la tendencia del partido, en manifestar antes durante y después de la visita del mandatario el regocijo que sentimos el 95% de los panameños por tener un invitado de esa categoría en nuestro país. Estoy seguro que el 5% que no está de acuerdo con dicha visita hará como siempre mucha bulla y parecerá que son mil veces más que los que no se manifiestan, de esto puede dar fe nuestra estimada Ministra de Vivienda.
Desde aquí insto a todos los gremios, empresas, asociaciones cívicas y grupos estudiantiles, que están a favor de esta oportuna visita, a que se manifiesten como puedan con comunicados en los medios, pancartas en los balcones, mensajes de Internet y presencia física. Tenemos que enviar un mensaje alto y claro de que a pesar de las diferencias que históricamente hemos tenido, los panameños somos agradecidos y reconocemos el apoyo de ese gran país para obtener entre otras cosas nuestra independencia de Colombia y la transferencia sin condiciones del Canal de Panamá.
He escuchado de altos funcionarios del gobierno hablar de los temas de interés mutuo que se van a tratar con el Presidente Bush, pero ninguno de ellos ha mencionado un tema que para mí tendría a muy corto plazo un efecto positivo para el país.
Durante mi misión en Washington, el gobierno de Moscoso hizo un esfuerzo diplomático y de fuerte cabildeo político para conseguir que Panamá fuera designado como "Puerto Distante" y así permitir que los cruceros de pasajeros que paran en nuestro puertos puedan dejar y tomar pasajeros. Esto equivaldría a convertirnos en un Hub de Cruceros como es el caso de Puerto Rico. Con este fin el Departamento de Comercio de ese país efectuó el año pasado un estudio cuyas conclusiones son económicamente favorables para nosotros.
El problema es que a veces las luces cortas de nuestros políticos no pasan de los cinco años del periodo presidencial, pero peor aún es cuando, por razones de incompetencia, no queremos aceptar algunas cosas buenas que se hicieron o quedaron inconclusas en los gobiernos anteriores. Personalmente antes de dejar la embajada puse en conocimiento de las autoridades de la Patria Nueva que dentro del compromiso que el mandatario estadounidense adquirió con la presidenta Moscoso, durante la visita de ésta a Washington, estaba el hacer todo lo que pudiera para lograr por la vía administrativa o sea por la dirección de aduanas (customs), el cambio de designación de Panamá a Puerto Distante.
Considero que revivir ese tema sería una de las soluciones más rápidas para disminuir el desempleo actual, especialmente ahora con las dificultades que hay para que los latinoamericanos obtengamos una visa de ese país. El movimiento turístico y las compras que se generarían tendrían un impacto económico en puertos, marinas, hoteles, transporte, restaurantes, tiendas, en fin en todas las actividades del país. Debemos ser creativos y aprovechar las oportunidades que nos brinda esta visita no para hacer más política criolla (de eso tenemos suficiente) sino para capitalizar las oportunidades y comprometer en proyectos específicos al mandatario de ese coloso del norte.