default

Las imposiciones siempre serán rechazadas


Los seres humanos, por naturaleza, nunca han aceptado las imposiciones, y las evidencias de esto están registradas en la historia. Estas imposiciones podrán tener éxito en su inicio, pero al final del camino son rechazadas y, como se dice en buen panameño, "se le pasa factura a los impositores".
Hoy, los panameños estamos ante una imposición del gobierno, con las llamadas reformas fiscales. Las denomino imposiciones, porque todos los sectores, empresariales, obreros, profesionales, partidos políticos de oposición, aquellos que apoyaron la candidatura del actual presidente de la República, miembros de la sociedad civil, en fin, la mayoría de la población, han rechazado estas reformas. Mientras que el gobierno, completamente sordo, con una posición prepotente y sintiéndose fuerte por tener la mayoría en la Asamblea Nacional, hace caso omiso al clamor de todo un pueblo.
El silencio de su partido aliado se une de manera tácita a la protesta de la mayoría.
Plantear la tesis de que se está discutiendo dentro de la Asamblea Nacional, como el foro adecuado y democrático que le da legitimidad al debate, pierde todo valor, ya que el escenario son unas sesiones extraordinarias limitantes, porque tienen fecha de conclusión, aunque se puedan prolongar. Siendo los tiempos de exposición limitados, se termina más en un cuestionamiento de lo presentado que un debate profundo y amplio que es la metodología correcta y transparente.
Ese ha sido la exigencia máxima que todos hemos hecho, y que el gobierno, dando la espalda a la mayoría, ha negado su pedido.
Creo sinceramente, que el Ejecutivo ha confundido el acto de gobernar con el de imponer. Quien gobierna para el pueblo convence con argumentos, no impone.
Una de las mayores demostraciones que se han registrado en esta situación ha sido la cantidad de personas que han expresado, públicamente en los diferentes programas de opinión y en entrevistas radiales o de los medios escrito, su desacuerdo con estas reformas, aunque ellos hayan votado por el actual presidente.
Esas han sido, para mí, las posiciones de mayor valor, ya que han revelado su voto, su apoyo al actual gobierno; sin embargo, con argumentos de mucho peso, han demostrado el error que está cometiendo esta administración.
El valor de esas opiniones públicas parece que no han tenido la misma evaluación para los actuales gobernantes.
Todavía hay tiempo de recapacitar, porque errar es de humano y es de sabio rectificar.
Señor presidente, usted tiene la mayoría de los diputados y podrá imponer lo que crean que es conveniente para su gobierno, pero no para la Nación. Y entonces tendrá la mayoría de la población en contra. Las voces disidentes no lo han hecho como acto político ni de irresponsabilidad; por el contrario, todos los argumentos han sido bien sustentados.
Presidente, recapacite para que no le suceda lo de las reformas de 1995, que después de aprobadas, tuvieron que modificarlas porque estaban causando los males antes advertidos.
Presidente, las rectificaciones, no son derrotas políticas, ni un acto de salvar caras, sino buscar lo mejor para el país.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América