Licor, herbazales y ruido en Villa de las Acacias
Residentes de la comunidad de Villa Las Acacias, en el corregimiento de Juan Díaz, se encuentran preocupados por la falta de respuestas a los problemas que desde hace años vienen denunciando.
En la comunidad tenemos problemas de lotes repletos de enormes herbazales de hasta dos metros de alto, exceso de autobuses, que terminarán deteriorando las calles del lugar, y la proliferación de sitios de expendio de bebidas alcohólicas.
Lo anterior fue planteado por la señora, Gloria Castillo, quien aseguró que han acudido al Municipio de Panamá, Ministerio de Salud, Ingeniería Municipal, al representante y la corregidora del área, y no han logrado conseguir una solución satisfactoria a sus peticiones.
Castillo sostuvo que a pesar que los residentes le han facilitado gran parte del trabajo, mediante investigaciones que confirman irregularidades en ciertas actividades, lastimosamente pareciera que no hay coordinación entre las instancias antes señaladas.
Puso como ejemplo el hecho que en la barriada hace un año se abrió un minisuper donde además se venden bebidas alcohólicas cerradas y que según la Alcaldía de Panamá contaba con las aprobaciones propias del caso para operar. Luego de investigaciones efectuadas por los residentes se comprobó que es falso que hayan cumplido con los requisitos exigidos.
Detalló que el minisuper en cuestión se encuentra a uno 150 metros de una iglesia y a menos de 250 metros de una escuela, lo que viola este renglón, pues normas alcaldicias establecen que deben operar a más de 500 metros de estos lugares.
"Ante todo esto estamos en el trámite de conversar con el alcalde Juan Carlos Navarro, en aras de revisar la documentación de este negocio, para demostrarle que no cuentan con los papeles en regla", dijo.
Indicó que otro de los problemas que confrontan es que desde hace un tiempo en la barriada estacionan varios buses de lujo de la ruta Don Bosco, vehículos de gran dimensión y tonelaje los que terminarán por destruir las calles de la comunidad.
Los residentes se reunieron y se apersonaron al lugar para hablar con el propietario de los vehículos y solicitarle que por favor no estacionara los buses allí por las consecuencias que esta acción acarrea, pero fue en vano.
"El criterio por ley es que estos buses no pueden ni deben estar en la barriada", precisó.
Acotó que ahora tiene que vivir con estos autobuses a toda hora, pues desde las tres de la mañana se les escucha pasar por todas las calles del lugar y como si fuera poco, se escuchan todo tipo de vulgaridades, obviando que molestan a quienes viven en el lugar.
Destacó que otro de los problemas son los enormes herbazales que caracterizan los lotes privados, pues los dueños no le dan el debido mantenimiento.
"Esto trae como consecuencia la proliferación de alimañas, sobre todo, culebras que con frecuencia se introducen en las casas", expresó.
Ante todo esto, la moradora dijo que han citado a una asamblea en la comunidad de cara a analizar que medidas adoptarían ante la falta de solución de los diferentes gobiernos, puesto que vienen en esta lucha desde antes de 1985.
"No descartamos efectuar acciones concretas, desde piqueteos hasta cierres de calles de ser necesario y para ello de antemano pedimos comprensión a la ciudadanía, ya que ante la falta de respuestas a nuestras demandas y a la notable inoperancia de las entidades antes mencionadas para resolver el problema, no nos queda otra alternativa", puntualizó la afectada.
Le hacen un llamado al alcalde del distrito capital para que atienda el dilema que les aqueja y que se le busque pronta solución.
Sobre este particular, la corregidora de Juan Díaz, Priscilla de Irving manifestó que son conscientes del problema de los herbazales en lotes privados y que próximamente estarán realizando una jornada de reconocimiento de los propietarios de éstos para sancionarlos debidamente, a fin de acabar con esta anomalía.
En la comunidad tenemos problemas de lotes repletos de enormes herbazales de hasta dos metros de alto, exceso de autobuses, que terminarán deteriorando las calles del lugar, y la proliferación de sitios de expendio de bebidas alcohólicas.
Lo anterior fue planteado por la señora, Gloria Castillo, quien aseguró que han acudido al Municipio de Panamá, Ministerio de Salud, Ingeniería Municipal, al representante y la corregidora del área, y no han logrado conseguir una solución satisfactoria a sus peticiones.
Castillo sostuvo que a pesar que los residentes le han facilitado gran parte del trabajo, mediante investigaciones que confirman irregularidades en ciertas actividades, lastimosamente pareciera que no hay coordinación entre las instancias antes señaladas.
Puso como ejemplo el hecho que en la barriada hace un año se abrió un minisuper donde además se venden bebidas alcohólicas cerradas y que según la Alcaldía de Panamá contaba con las aprobaciones propias del caso para operar. Luego de investigaciones efectuadas por los residentes se comprobó que es falso que hayan cumplido con los requisitos exigidos.
Detalló que el minisuper en cuestión se encuentra a uno 150 metros de una iglesia y a menos de 250 metros de una escuela, lo que viola este renglón, pues normas alcaldicias establecen que deben operar a más de 500 metros de estos lugares.
"Ante todo esto estamos en el trámite de conversar con el alcalde Juan Carlos Navarro, en aras de revisar la documentación de este negocio, para demostrarle que no cuentan con los papeles en regla", dijo.
Indicó que otro de los problemas que confrontan es que desde hace un tiempo en la barriada estacionan varios buses de lujo de la ruta Don Bosco, vehículos de gran dimensión y tonelaje los que terminarán por destruir las calles de la comunidad.
Los residentes se reunieron y se apersonaron al lugar para hablar con el propietario de los vehículos y solicitarle que por favor no estacionara los buses allí por las consecuencias que esta acción acarrea, pero fue en vano.
"El criterio por ley es que estos buses no pueden ni deben estar en la barriada", precisó.
Acotó que ahora tiene que vivir con estos autobuses a toda hora, pues desde las tres de la mañana se les escucha pasar por todas las calles del lugar y como si fuera poco, se escuchan todo tipo de vulgaridades, obviando que molestan a quienes viven en el lugar.
Destacó que otro de los problemas son los enormes herbazales que caracterizan los lotes privados, pues los dueños no le dan el debido mantenimiento.
"Esto trae como consecuencia la proliferación de alimañas, sobre todo, culebras que con frecuencia se introducen en las casas", expresó.
Ante todo esto, la moradora dijo que han citado a una asamblea en la comunidad de cara a analizar que medidas adoptarían ante la falta de solución de los diferentes gobiernos, puesto que vienen en esta lucha desde antes de 1985.
"No descartamos efectuar acciones concretas, desde piqueteos hasta cierres de calles de ser necesario y para ello de antemano pedimos comprensión a la ciudadanía, ya que ante la falta de respuestas a nuestras demandas y a la notable inoperancia de las entidades antes mencionadas para resolver el problema, no nos queda otra alternativa", puntualizó la afectada.
Le hacen un llamado al alcalde del distrito capital para que atienda el dilema que les aqueja y que se le busque pronta solución.
Sobre este particular, la corregidora de Juan Díaz, Priscilla de Irving manifestó que son conscientes del problema de los herbazales en lotes privados y que próximamente estarán realizando una jornada de reconocimiento de los propietarios de éstos para sancionarlos debidamente, a fin de acabar con esta anomalía.