Literatura. ¿Qué calidad de lectura es la que está recibiendo la sociedad panameña?
Pensamos erradamente que leer hace a la persona más inteligente y más culta. Se puede hacer esto, pero hay que considerar qué calidad de lectura sería.
En la ciudad de Panamá existen no más de 20 librerías, de las cuales las más conocidas son dos. Una tiene una sola sucursal y la otra un casi monopolio en todos los puntos extremos de la ciudad.
Es normal y común que uno acuda a una librería a buscar un libro pensando en el título que nos recomendó un familiar o amigo; pero al preguntar por el mismo, lo más seguro es que la respuesta del dependiente del local sea: "No hay", "Está en pedido", o "No está en el inventario". ¡Qué querrán decir con no hay! ¿Será que nunca estuvo, o no sabe de qué se le está hablando, o ¿qué? Está en pedido. Simplemente olvídelo, que ese libro no se vende aquí y valla a otro lugar; o, simplemente, no sabe cuál es el libro solicitado.
Por otra parte, muchos de los libros que llegan a Panamá son novelas "light", pues quienes los escriben lo hacen por inercia. Cada septiembre sacan uno nuevo y son el "boom" como, por ejemplo, Dan Brown, quien realizó una excelente investigación literaria, la cual recaudó millones de dólares en el mundo, pero la vuelve una historia ficticia; sin embargo, en este momento "la realidad puede superar la ficción".
Existe un excelente libro titulado "El Espía de Dios", en el que hay más realidad que ficción. Eso sí es para alguien con un criterio muy bien formado.
La lectura se puede utilizar para diversión o para ampliar nuestros conocimientos, eso depende únicamente de nosotros. En eso radica el libre albedrío que tanto se promulga por ahí. Usted decide qué leer. Además, uno no puede ceñir todas sus creencias en un solo libro. "El fanatismo es algo que va en contra de las religión…", según Amos Oz.
Otra de las tantas cosas que le puede pasar a la persona al leer un libro es que, al haber terminado de leerlo, quede con la sensación de que ha perdido el tiempo. Debo aclarar que nunca se malgasta el tiempo cuando se lee; pero hay libros en donde el autor divagaba al momento de describir los hechos, los tiempos y, por ende, el lector deja a un lado la lectura y no termina su libro.
Existen miles de millones de libros. No hace mucho fue la Feria Internacional de Frankfurt, Alemania. Allí el "boom" fue el libro del peruano Santiago Roncagliolo que tiene por tema la biografía del asesino y director del Sendero Luminoso, Manuel Rubén Abimael Guzmán Reynoso, Pero por el momento, esta novela, en nuestro país será difícil leerla porque "No Hay", "Ya está en pedido", o, aún mejor: "Anótese en la lista de espera que lo llamamos". Punto crítico.