Los camisas rojas
Hace ciento 21 años, en fecha histórica, nace el Cuerpo de Bomberos de Panamá. Sus primeros años fueron difíciles. El istmo vivía una situación precaria y de abandono por parte de las autoridades colombianas, y luego fue sacudido por la guerra civil de los Mil Días, lo que provocó su disolución; pero, a pesar de los contratiempos, la institución siguió a flote y se reorganizó en mayo de 1903.
Su función principal es velar por la protección civil de todos en casos de incendio, principalmente, u otras eventuales catástrofes. Su lema "Disciplina, Honor y Abnegación", significa que todo bombero deber mantener una observancia de la ley y orden en su profesión; tener la cualidad de cumplir con su deber de servir y ayudar al prójimo; ser un ciudadano con formado en valores, honesto, respetuoso, y, sobre todo, sacrificar su voluntad: dar su vida al servicio de los demás.
En la entidad hay muchos héroes que de modo anónimo trabajan incansablemente por dar lo mejor de sí, para proteger la vida de los ciudadanos. Los Camisas Rojas, hoy día, atraviesan por momentos difíciles debido al abandono gubernamental y a la intromisión de intereses políticos en la entidad, lo que ocasiona un desgano entre la tropa y pérdida de unidad y cohesión, contrarios a los principios de un bombero. Ello necesitan dotarse de mejores equipos y tener una mejor instrucción y capacitación, acordes con los tiempos actuales para un mejor servicio.
Por ello apelo, este 28 de noviembre, a la conciencia de los hombres y mujeres que forman parte del Cuerpo de Bomberos de Panamá y los insto a que depongan sus intereses individuales y partidarios para rescatar a esta gran entidad de la desidia para que brille con prestigio en beneficio de todos. Felicidades a los bomberos.