Los contribuyentes cumplen ¿y la alcaldía?
Aunque sucedió lo que se temía, que el municipio extendiera la moratoria en el cobro de la tasa de aseo, el intento ha sido positivo. Primero porque un número responsable de panameños acudió a las instituciones correspondientes para saldar sus cuentas; segundo porque el municipio cuenta ahora con un recurso del que no dispuso en mucho tiempo, y tercero porque se da un nuevo impulso a la responsabilidad colectiva que muchos respaldan pero que poco se estimula. Esto último es importante y delicado por cuanto que el esfuerzo del municipio capitalino por normalizar el cobro de la tasa de aseo, compromete a la propia institución en el cumplimiento de la recolección de la basura. Resulta innegable que detrás de la mora ha habido una gran irresponsabilidad de ciertos ciudadanos, pero igualmente desencanto y frustración de muchos otros que tras pagar cumplidamente la tasa, han enfrentado la desidia municipal que permitía la acumulación de basura y con ello los riesgos de una epidemia y esa cara desaseada de la ciudad. Así que no se trata sólo de que los contribuyentes se pongan al día, sino de la manera como la propia Alcaldía supere la mora que tiene con la comunidad. El recurso que puede recibir de esta gestión sólo crecerá en la medida en que la Alcaldía cumpla; de lo contrario la mora de los contribuyentes retornará. Y es así porque son muy pocos los que están dispuestos a pagar por un servicio que no le brinden de manera eficiente.