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Los desafíos de la prensa


"Si yo tuviera que decidir entre tener un gobierno sin una prensa libre y una prensa libre sin gobierno, preferiría esto último", escribió Thomas Jefferson. De ahí que la democracia no pueda entenderse sin la existencia de la libertad de expresión. Los medios de comunicación se hacen imprescindibles como instrumentos de control de los poderes públicos. La prensa se convierte en un cauce entre lo público y los ciudadanos.
Sin embargo, corren malos tiempos para la profesión. Son muchos los factores que han afectado a que la tarea de informar se haya convertido en una de las más peligrosas del mundo.
El último informe del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) así lo pone de manifiesto cuando asegura que 366 periodistas fueron asesinados en la última década cuando estaban realizando labores informativas.
En lo que va de año, son trece los informadores que han perdido la vida, según la ONG Periodistas sin Fronteras.
El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos recoge que "todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye no ser molestado a causa de las opiniones el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
La libertad de prensa también queda recogida en la mayoría de las Constituciones de los países democráticos, pero a la hora de ejercer ese derecho hay muchas limitaciones.
Hoy son más de cien los periodistas que se encuentran encarcelados en todo el planeta.
La libertad de expresión se encuentra coartada y limitada no sólo por gobiernos autoritarios. En Israel, por ejemplo, el Gobierno ejerce una fuerte censura a los periodistas que realizan allí su labor informativa. Tras el 11-S, Estados Unidos también se encuentra en el punto de mira. Condolezza Rice, consejera nacional de la Administración Bush, ha hablado en varias ocasiones de la "prensa incómoda" y los informadores libres y objetivos son tachados de "antipatriotas o enemigos".
Los conflictos armados y las guerras que sacuden hoy el planeta tampoco hacen fácil el ejercicio del periodismo. Países como Colombia, Afganistán, Cisjordania, Bielorrusia, Irán o Burma están entre los países más peligrosos para ejercer la profesión. Aquí la prensa independiente es reprimida por las autoridades y, en muchos, casos ni siquiera existe.
Los medios de comunicación han dejado de ser ese elemento romántico de la sociedad que denuncia las injusticias y se pone del lado de "los buenos".
Hoy, la mayoría de los media pertenecen a gigantes grupos multimedia que se rigen, no ya por los beneficios sociales, sino por los meramente económicos y financieros. Así, la ecuación "información=libertad=democracia" ha dejado de existir, como defiende Ignacio Ramonet en La tiranía de la comunicación.
Los medios de comunicación luchan por ser los más rápidos en dar una información, por conseguir las mejores imágenes, por estar los primeros... y todo para tener más audiencia, más publicidad y más beneficios.
La búsqueda de la verdad está ya en un segundo plano, como bien han dejado patentes situaciones como la Guerra del Golfo, donde se emitieron por las televisiones de todo el planeta imágenes falsas para crear una opinión pública favorable a una guerra "conveniente" para la economía de los países del Norte que veían que el precio del petróleo creía sin mesura.
No obstante, lo peor, quizás, esté aún por llegar. Las posibilidades de acceso a la información son hoy enormes. Vivimos en la Aldea global que teorizaba McLuhan.
Los satélites, la tecnología del cable, internet... permiten que la información sea cada día más rápida y más numerosa. Lo que no significa que haya una mejor información y que se esté más informado. Los poderes políticos y económicos ya han aprendido la lección. Hay que dar la información antes de que se levante el escándalo y si ya no hay remedio, entonces, desviar la atención con más información o una información confusa.
Hay que poner el freno en el camino. Pararse y reflexionar.
Volver a retomar las riendas de nuestra profesión para que sea el periodista quien dicte las normas de su trabajo. Acabar con la "tiranía de los mercados", con las presiones políticas y retomar iniciativas para la seguridad de los periodistas en espacios violentos.
3:45 p.m. Al entrar al Instituto América fue ovacionado por los votantes.
3:50 p.m. A su paso, simpatizantes del PRD le aplaudían y le aseguraban que en el año 2009 votarán por él.
4:05 p.m. Se retiró en el busito a la sede de su partido y luego al hotel Plaza Paitilla, donde esperaría los resultados finales.
8:15 a.m.
Se abrió el portón de su residencia y salió a saludar a los periodistas.
8:25 a.m. Sale de su casa y visita a la doctora Gloria Moreno de López para entregarle varias camisetas y gorras.
8:37 a.m. Se trasladó junto con su esposa y su hijo, a Punta Pacífica. Lo esperaban sus compañeros de nómina Roxana Méndez y Roberto Henríquez.
8:45 a.m. Acude al Santuario Nacional del Sagrado Corazón de Jesús, donde visitó la cripta de su padre, el doctor Ricardo Martinelli Pardini, fallecido hace dos años.
9:20 a.m.
Partió en caravana hacia la Escuela Belisario Porras, en el corregimiento de San Francisco. A su llegada, coincidió con el candidato oficialista, José Miguel Alemán. Ni se miraron. Martinelli siguió por otra ruta para emitir su voto.
9:25 a.m. Formó su fila para votar en la mesa 3059 y emitió su voto en un tiempo estimado de un minuto.
9:45 a.m. Supervisó la votación de su esposa Marta de Martinelli en la mesa 3063.
9:50 a.m. Daba a través de su celular, instrucciones a sus copartidarios.
10:15 a.m.
Acompañó a Roxana Méndez a la Escuela Isabel Herrera Obaldía a emitir su voto.
10:40 a.m. -Retornó a sus oficinas de campaña en Punta Pacífica.
11:10 a.m. -Mandó a comprar a su propio supermercado con su dinero, más boquitas, sodas y jugos.
11:25 a.m. -Tuvo tiempo en las afueras del Super 99 de Punta Pacífica, para ir a saludar a los guardias de su local y se encontró con el legislador José Luis Fábrega.
11:30 a.m. -Decidió ir a San Miguelito en el busito de Cambio Democrático.
12:30 p.m.
Llegó a la escuela pública de Santa Marta en San Miguelito, donde fue recibido con aplausos y acompañado por el alcalde Rubén Darío Campos.
1:00 p.m. Participó en un programa en vivo en el Canal 21, RCM.
2:00 p.m. Estuvo en una entrevista en Canal 2.
2:30 p.m. Asistió a la corporación Medcom para hablar sobre el día de votación.
3:00 p.m. Visitó el Colegio La Salle en el circuito 8-8.

101 años de Panamá América

 
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