Los hechos hablan por sí solos y por sus frutos los conoceréis
¡Los hechos hablan por sí solos! De esta manera se presenta el título de un artículo publicado el domingo 25 de junio en El Panamá América, por el académico, intelectual y político panameño Dr. Ricardo Arias Calderón. El autor analiza, desde su óptica, el desarrollo de los eventos relacionados a partir de que el gobierno, a través del MEF, presentara una propuesta, cuyo propósito era usar el capital del Fondo Fiduciario para incrementar el gasto público con el interés de invertir a favor del pago de la deuda social. Esto implicaría, según el gobierno, concentrar esfuerzos financieros en áreas como educación, salud, vivienda, apoyo a los sectores marginados del campo dedicados a la agricultura de subsistencia, etc. Debemos coincidir con el político que, pese a esto, no había un plan coherente y articulado con la realidad económica y social que orientará la ejecución de su propuesta.
Es cierto que ante la improvisación del gobierno y, desde luego, ante la falta de una garantía de uso transparente de esos fondos, aunados éstos a la preocupación que genera la proposición de vender las acciones que le corresponden al estado en la empresa telefónica, lo cual significaba entregarle el control total de las telecomunicaciones a la transnacional, la opinión pública nacional rechaza enérgicamente la propuesta gubernamental.
Ante estos hechos, se da una movilización de sectores empresariales, obreros, políticos y profesionales, a quienes se les dio oportunidad para que aportaran propuestas. Según el doctor Arias Calderón "quien más impactó fue el ingeniero Alberto Vallarino". No sé necesita ser un experto en política para saber el por qué de sus simpatías, como bien lo señala el autor se "autorizó a tres legisladores oficialistas, Salas, Blandón y Rosas" para que negociarán con la bancada de la Democracia Cristiana (hoy disfrazada de Bancada Popular).
La Democracia Cristiana ha pretendido venderle a la opinión pública la idea que ellos estaban interesados en incorporar al PRD a las conversaciones sobre el Fondo Fiduciario, pero esto no es más que una "pirueta", por cuanto que la verdad de Fondo son otras: Jamás estuvieron convencidos de la real conveniencia de esta incorporación del PRD a las negociaciones. Lo que no ha dicho el doctor Arias Calderón, es que el gobierno ha sido secuestrado por medio del pacto de la Pintada y la propuesta que defiende iba encaminada a convertir al gobierno en prisionero de la Democracia Cristiana.
El hecho es que la propuesta que se negoció inicialmente entre los legisladores de la bancada demócrata cristiana (hoy disfrazada de Bancada Popular) no mantuvo su sostenibilidad, es consecuencia de la anemia que sufre el pacto de La Pintada, y, a la división profunda que se da entre las fuerzas del oficialismo (entiéndase Democracia Cristiana, Molirena, CD, Liberal, Solidaridad y Arnulfista). Esta situación asfixiaba aún más al gobierno de la Señora Moscoso y profundizaba más la crisis social y económica que vive el país.
Al agudizarse esta situación, el PRD, como la principal fuerza política de oposición del país, decide iniciar conversaciones con una comisión de legisladores del partido Arnulfista, autorizada por la Presidenta de la República y orientadas por el Ministro del MEF, el oficialismo se suma a la propuesta y se logra un acuerdo que le permite al gobierno resolver su crisis y al mismo tiempo, se logra garantizar la gobernabilidad del país. El PRD se situó con este acto, por encima de las diferencias políticas y decide concertar por Panamá y los panameños.
La actitud sectaria del articulista, no le permite aceptar con honestidad y de manera vertical, este mérito de la principal fuerza de oposición. Está claro que la situación de la democracia cristiana era forzar al gobierno a aceptarla para ellos fortalecerse electoralmente y mercadear la candidatura presidencial del Ing. Alberto Vallarino Clemente. De esto confiesa el honorable legislador suplente, Aníbal Culiolis, cuando dice en el parlamento "El rechazo a la propuesta del Ing. Alberto Vallarino es la preocupación que causa su potencial candidatura para el 2004" Flaco favor le hacen al ingeniero.
El PRD con este evento, ha demostrado ser una fuerza política madura, consecuente con su discurso, que tiene una estrategia coherente y debidamente articulada con la nueva situación nacional y creativa que lideriza nuevos tiempos en la oposición. El sectarismo y la arrogancia política del articulista son frutos propios de la democracia cristiana y por ello los conocemos. Concluyo como el articulista: "Los hechos no sólo hablan. A veces gritan".
Es cierto que ante la improvisación del gobierno y, desde luego, ante la falta de una garantía de uso transparente de esos fondos, aunados éstos a la preocupación que genera la proposición de vender las acciones que le corresponden al estado en la empresa telefónica, lo cual significaba entregarle el control total de las telecomunicaciones a la transnacional, la opinión pública nacional rechaza enérgicamente la propuesta gubernamental.
Ante estos hechos, se da una movilización de sectores empresariales, obreros, políticos y profesionales, a quienes se les dio oportunidad para que aportaran propuestas. Según el doctor Arias Calderón "quien más impactó fue el ingeniero Alberto Vallarino". No sé necesita ser un experto en política para saber el por qué de sus simpatías, como bien lo señala el autor se "autorizó a tres legisladores oficialistas, Salas, Blandón y Rosas" para que negociarán con la bancada de la Democracia Cristiana (hoy disfrazada de Bancada Popular).
La Democracia Cristiana ha pretendido venderle a la opinión pública la idea que ellos estaban interesados en incorporar al PRD a las conversaciones sobre el Fondo Fiduciario, pero esto no es más que una "pirueta", por cuanto que la verdad de Fondo son otras: Jamás estuvieron convencidos de la real conveniencia de esta incorporación del PRD a las negociaciones. Lo que no ha dicho el doctor Arias Calderón, es que el gobierno ha sido secuestrado por medio del pacto de la Pintada y la propuesta que defiende iba encaminada a convertir al gobierno en prisionero de la Democracia Cristiana.
El hecho es que la propuesta que se negoció inicialmente entre los legisladores de la bancada demócrata cristiana (hoy disfrazada de Bancada Popular) no mantuvo su sostenibilidad, es consecuencia de la anemia que sufre el pacto de La Pintada, y, a la división profunda que se da entre las fuerzas del oficialismo (entiéndase Democracia Cristiana, Molirena, CD, Liberal, Solidaridad y Arnulfista). Esta situación asfixiaba aún más al gobierno de la Señora Moscoso y profundizaba más la crisis social y económica que vive el país.
Al agudizarse esta situación, el PRD, como la principal fuerza política de oposición del país, decide iniciar conversaciones con una comisión de legisladores del partido Arnulfista, autorizada por la Presidenta de la República y orientadas por el Ministro del MEF, el oficialismo se suma a la propuesta y se logra un acuerdo que le permite al gobierno resolver su crisis y al mismo tiempo, se logra garantizar la gobernabilidad del país. El PRD se situó con este acto, por encima de las diferencias políticas y decide concertar por Panamá y los panameños.
La actitud sectaria del articulista, no le permite aceptar con honestidad y de manera vertical, este mérito de la principal fuerza de oposición. Está claro que la situación de la democracia cristiana era forzar al gobierno a aceptarla para ellos fortalecerse electoralmente y mercadear la candidatura presidencial del Ing. Alberto Vallarino Clemente. De esto confiesa el honorable legislador suplente, Aníbal Culiolis, cuando dice en el parlamento "El rechazo a la propuesta del Ing. Alberto Vallarino es la preocupación que causa su potencial candidatura para el 2004" Flaco favor le hacen al ingeniero.
El PRD con este evento, ha demostrado ser una fuerza política madura, consecuente con su discurso, que tiene una estrategia coherente y debidamente articulada con la nueva situación nacional y creativa que lideriza nuevos tiempos en la oposición. El sectarismo y la arrogancia política del articulista son frutos propios de la democracia cristiana y por ello los conocemos. Concluyo como el articulista: "Los hechos no sólo hablan. A veces gritan".