Los peajes del Canal de Panamá
Panamá, al hacerse cargo de la vía interoceánica, cambió la política que seguía el gobierno de Estados Unidos con respecto a los proyectos económicos, para dar paso a una política que vinculara el Canal al desarrollo del país, tomando en cuenta, muy primordialmente, este interés con el de los usuarios en una línea de firme promoción al comercio internacional y de ninguna manera pensando en una explotación negativa del mismo.
Las cifras numéricas que se han dado para justificar estas alzas de los peajes, corresponden a realidades y posibilidades de acuerdo con lo anteriormente mencionado; el primer aumento establecido desde este mes será de 8% y el resto de 4.5 % se dará a partir del 1° de julio del año 2003.
Estos aumentos se calculan que darían a Panamá alrededor de 70 millones de balboas al año. Lo nuevo de esta política es que crea una aplicación por tamaño y tipo de barcos y separa algunos costos menores, de acuerdo a necesidades.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP), en manos de Alberto Alemán Zubieta, ha sabido continuar con las operaciones y el trabajo de la gran vía de una manera seria, responsable y cubriendo todas las necesidades que se proyectan para mantener este recurso nuestro actualizado y con gran visión de futuro.
La tradición de una economía estatista como la que garantizaba la administración norteamericana a una economía eminentemente comercial en un “Pro - Mundi Beneficio”, pero con nosotros prioritariamente incluidos, se ha hecho de una forma sensible e inteligente.
111 El Canal de Panamá es un instrumento del gran comercio, es una tarea nuestra, pero con la concurrencia de todos los países que navegan la vía, alcanzaremos el balance necesario.
Me imagino que no ha sido fácil, de ninguna manera, el reajuste de tantas actividades internas y propias al Canal de Panamá. Ha tenido que ser un trabajo de panameños inmersos en una gran labor de capacidad, en donde no ha podido faltar una tarea de filigrana en el desbrozamiento y soluciones a esta transición que viene llevándose a cabo con gran tino y aceptación nacional e internacional.
Es lógico y natural que países cuyos comercios dependen mucho del Canal, porque tanto sus exportaciones e importaciones deban hacerse por esta vía, clamen por tarifas más bajas que no encarezcan su producción; no obstante, también hay que tomar en cuenta la contra parte con sus gastos de mantenimiento y de contribuciones al país.
Tenemos entendido que para efectuar esta alza de peaje se han tomado en cuenta todos los factores.
Es indudable que es un tema complicado, donde las mejores cabezas nacionales tienen que justificar las alzas frente a inconvenientes que se causan a otros países.
El Canal de Panamá es un instrumento del gran comercio, es una tarea nuestra, pero con la concurrencia de todos los países que navegan la vía, alcanzaremos el balance necesario.
Para los que hoy tienen a su cargo la responsabilidad de estas operaciones, queremos hacerle un reconocimiento porque con gran modestia, discreción y sabiduría ponen lo mejor de sus esfuerzos en cumplir con estas delicadas funciones.
Las cifras numéricas que se han dado para justificar estas alzas de los peajes, corresponden a realidades y posibilidades de acuerdo con lo anteriormente mencionado; el primer aumento establecido desde este mes será de 8% y el resto de 4.5 % se dará a partir del 1° de julio del año 2003.
Estos aumentos se calculan que darían a Panamá alrededor de 70 millones de balboas al año. Lo nuevo de esta política es que crea una aplicación por tamaño y tipo de barcos y separa algunos costos menores, de acuerdo a necesidades.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP), en manos de Alberto Alemán Zubieta, ha sabido continuar con las operaciones y el trabajo de la gran vía de una manera seria, responsable y cubriendo todas las necesidades que se proyectan para mantener este recurso nuestro actualizado y con gran visión de futuro.
La tradición de una economía estatista como la que garantizaba la administración norteamericana a una economía eminentemente comercial en un “Pro - Mundi Beneficio”, pero con nosotros prioritariamente incluidos, se ha hecho de una forma sensible e inteligente.
111 El Canal de Panamá es un instrumento del gran comercio, es una tarea nuestra, pero con la concurrencia de todos los países que navegan la vía, alcanzaremos el balance necesario.
Me imagino que no ha sido fácil, de ninguna manera, el reajuste de tantas actividades internas y propias al Canal de Panamá. Ha tenido que ser un trabajo de panameños inmersos en una gran labor de capacidad, en donde no ha podido faltar una tarea de filigrana en el desbrozamiento y soluciones a esta transición que viene llevándose a cabo con gran tino y aceptación nacional e internacional.
Es lógico y natural que países cuyos comercios dependen mucho del Canal, porque tanto sus exportaciones e importaciones deban hacerse por esta vía, clamen por tarifas más bajas que no encarezcan su producción; no obstante, también hay que tomar en cuenta la contra parte con sus gastos de mantenimiento y de contribuciones al país.
Tenemos entendido que para efectuar esta alza de peaje se han tomado en cuenta todos los factores.
Es indudable que es un tema complicado, donde las mejores cabezas nacionales tienen que justificar las alzas frente a inconvenientes que se causan a otros países.
El Canal de Panamá es un instrumento del gran comercio, es una tarea nuestra, pero con la concurrencia de todos los países que navegan la vía, alcanzaremos el balance necesario.
Para los que hoy tienen a su cargo la responsabilidad de estas operaciones, queremos hacerle un reconocimiento porque con gran modestia, discreción y sabiduría ponen lo mejor de sus esfuerzos en cumplir con estas delicadas funciones.