Los porqué de las encuestas
El pensamiento humano es variable y se ajusta a las condiciones ambientales y de las circunstancias históricas que vivimos en el momento. No es posible conocer el sentir político de toda una sociedad con muestras no representativas de esa población que dejan dudas sobre la verdadera opinión, sobre todo cuando se trata de una sociedad compleja y cosmopolita. Podríamos decir que esa muestra estadística no refleja el pensamiento político de tantos panameños.
Con una muestra de 1,200 personas se pretende predecir un pensamiento complejo de 2 millones de panameños de distintas razas, culturas, sexos, edades, convicciones, experiencias, vivencias del pasado y aspiraciones hacia el futuro. Sería interesante saber si dentro de esa muestra está incluida la clase opulenta, la clase media y los sectores necesitados que forman los estratos de la sociedad. Parece mentira pero, en temas políticos existen opiniones diversas y beligerantes; existen personas que se abstienen de responder sinceramente por su dependencia laboral, económica y política, entre otras y que por decir la verdad al ser encuestados, podría afectarlos en una u otra forma desfavorablemente.
Panamá es un país pequeño y "todos nos conocemos" en la población completa. En la complejidad cultural, geográfica, étnica y política, la opinión es mucho más variable y se hace más difícil pronosticar su pensamiento en cuanto a las elecciones y los candidatos que aspiran a la Presidencia de la República. No podemos ni debemos enfrascarnos en números fríos que han dejado de ser la realidad de los resultados de las elecciones. Desde el referéndum para modificar la Constitución, cuando las cifras no salieron para el SI como ellos pensaron, se ha dado en Panamá un fenómeno sociológico en el que domina un grupo que son los independientes y, ahora, los 300 mil jóvenes que votarán por primera vez. ¿Con quién están esos dos grupos? No sabemos; no es cuestión de sumar y restar sino de lograr los votos necesarios para el triunfo; no es cuestión de engañarnos con 2 + 2 son 4; esto es simple matemática y esta vez los panameños no votarán en contra de alguien sino a favor del mejor candidato y esto es impredecible para una simple encuesta, sobre todo de una muestra que no es representativa de los votantes acreditados en el país y que no asegura el resultado electoral del 2 de mayo.
Es hora que los panameños comencemos a analizar situaciones y no aceptarlas tal como nos las presentan sin pensar en los errores que puedan existir; debemos usar la lógica en diferentes resultados y diría yo, que por esa lógica, no es posible que, de cada dos panameños uno votará por el candidato del PRD, cuando sabemos que tienen cantidad de opositores. Siendo así, pensemos que, hasta el momento, es difícil predecir nada y que ese gran número de indecisos tiene aún dos semanas para tomar una definición de su voto. Inclusive, hasta el día anterior a las elecciones, pudieran suceder acontecimientos que hagan cambiar de parecer a muchas personas y echar por tierra las predicciones de encuestas anteriores. Lamentablemente no se pueden realizar encuestas después del 22 de abril; pero nos sorprenderíamos de los cambios producidos el 1 de mayo.
Esta vez la conciencia de los panameños busca algo más profundo que el simple partidismo político. La situación moral y económica en que vivimos es tan seria, que la mayoría de las personas están meditando su voto para depositarlo sesudamente. No te dejes llevar por las encuestas que, muchas veces, no reflejan la realidad ya que, además, influyen cantidades de factores agregados capaces de modificarlas por más seriedad que se les dé.
Panameño, vota el 2 de mayo; ejerce tu derecho al voto que es sagrado. No importa a quién consideres el mejor: sólo vota; deposítalo temprano y más tarde cuídalo para que sea contado a cabalidad respetando el tuyo y el de todos los panameños....que por esa lógica, no es posible que, de cada dos panameños uno votará por el candidato del PRD, cuando sabemos que tienen cantidad de opositores.
Con una muestra de 1,200 personas se pretende predecir un pensamiento complejo de 2 millones de panameños de distintas razas, culturas, sexos, edades, convicciones, experiencias, vivencias del pasado y aspiraciones hacia el futuro. Sería interesante saber si dentro de esa muestra está incluida la clase opulenta, la clase media y los sectores necesitados que forman los estratos de la sociedad. Parece mentira pero, en temas políticos existen opiniones diversas y beligerantes; existen personas que se abstienen de responder sinceramente por su dependencia laboral, económica y política, entre otras y que por decir la verdad al ser encuestados, podría afectarlos en una u otra forma desfavorablemente.
Panamá es un país pequeño y "todos nos conocemos" en la población completa. En la complejidad cultural, geográfica, étnica y política, la opinión es mucho más variable y se hace más difícil pronosticar su pensamiento en cuanto a las elecciones y los candidatos que aspiran a la Presidencia de la República. No podemos ni debemos enfrascarnos en números fríos que han dejado de ser la realidad de los resultados de las elecciones. Desde el referéndum para modificar la Constitución, cuando las cifras no salieron para el SI como ellos pensaron, se ha dado en Panamá un fenómeno sociológico en el que domina un grupo que son los independientes y, ahora, los 300 mil jóvenes que votarán por primera vez. ¿Con quién están esos dos grupos? No sabemos; no es cuestión de sumar y restar sino de lograr los votos necesarios para el triunfo; no es cuestión de engañarnos con 2 + 2 son 4; esto es simple matemática y esta vez los panameños no votarán en contra de alguien sino a favor del mejor candidato y esto es impredecible para una simple encuesta, sobre todo de una muestra que no es representativa de los votantes acreditados en el país y que no asegura el resultado electoral del 2 de mayo.
Es hora que los panameños comencemos a analizar situaciones y no aceptarlas tal como nos las presentan sin pensar en los errores que puedan existir; debemos usar la lógica en diferentes resultados y diría yo, que por esa lógica, no es posible que, de cada dos panameños uno votará por el candidato del PRD, cuando sabemos que tienen cantidad de opositores. Siendo así, pensemos que, hasta el momento, es difícil predecir nada y que ese gran número de indecisos tiene aún dos semanas para tomar una definición de su voto. Inclusive, hasta el día anterior a las elecciones, pudieran suceder acontecimientos que hagan cambiar de parecer a muchas personas y echar por tierra las predicciones de encuestas anteriores. Lamentablemente no se pueden realizar encuestas después del 22 de abril; pero nos sorprenderíamos de los cambios producidos el 1 de mayo.
Esta vez la conciencia de los panameños busca algo más profundo que el simple partidismo político. La situación moral y económica en que vivimos es tan seria, que la mayoría de las personas están meditando su voto para depositarlo sesudamente. No te dejes llevar por las encuestas que, muchas veces, no reflejan la realidad ya que, además, influyen cantidades de factores agregados capaces de modificarlas por más seriedad que se les dé.
Panameño, vota el 2 de mayo; ejerce tu derecho al voto que es sagrado. No importa a quién consideres el mejor: sólo vota; deposítalo temprano y más tarde cuídalo para que sea contado a cabalidad respetando el tuyo y el de todos los panameños....que por esa lógica, no es posible que, de cada dos panameños uno votará por el candidato del PRD, cuando sabemos que tienen cantidad de opositores.