Los ríos vitales para el Canal de Panamá y la mitología antiminera
Los ríos vitales para el Canal de Panamá y la mitología antiminera
Los principales ríos, fundamentalmente necesarios para el funcionamiento del Canal de Panamá son el río Chagres, Boquerón, Pequení, Piedras y río Chico. El Chagres es el corazón que le ha dado vida a la gran obra de ingeniería, construida por los norteamericanos a principios del siglo XX y ampliado por los panameños a inicios del siglo XXI. Nace en la cordillera de San Blas y alimenta al lago Gatún. Los otros ríos se ubican todos al Este del Canal de Panamá.
Un Antropólogo panameño predijo hace más de 20 años, que si seguía ampliándose el número de los asentamientos humanos alrededor de la cuenca del Canal, el lago Gatún terminaría contaminado con heces fecales, provenientes de esos asentamientos.
En el sector oeste encontramos los ríos Cirí Grande y Trinidad, ambos tributarios a la operación del canal. Todos estos ríos son vitales para su operación y para abastecer de agua potable a la capital panameña y a la ciudad de Colón, además de la llamada área metropolitana, al alimentar a los lagos Gatún, Alajuela y Miraflores. Por lo cual aquella advertencia que me tocó leer y analizar en el Cañonero de Domplín, allá por 1999-2000, sigue pendiendo cual espada de Damocles, si no es que hace tiempo está ocurriendo. Esto es algo que MIAMBIENTE podrá comprobar científicamente como lo hizo en los ríos La Villa y Estivaná de la región de Azuero.
Los vanos intentos por involucrar la operación del Canal, saboteada por la propia secta cuando se oponen a la construcción del embalse de Río Indio sin importarle el futuro de 2 millones de panameños y su derecho a recibir agua potable y la necesaria para la operación de la vía interoceánica, se concentran en dispersar innecesariamente el terror y la preocupación de los panameños, como lo han venido haciendo por décadas, cuando afirman que tenemos que escoger entre canal o mina.
Nada más falso, porque, así como la industria minera es compatible con el turismo y las actividades agropecuarias, también es perfectamente compatible con la majestuosa obra del Canal panameño.
Es importante recalcar, aunque algunos se resistan a aprender, ilustrarse, o simplemente entender, que:
1. La operación minera emplea principalmente agua de lluvia recolectada y recirculada dentro del proyecto. El manejo y la calidad del recurso hídrico se someten a monitoreo permanente y a controles técnicos, aspectos examinados y verificados en la auditoría integral.
2. Para tranquilidad de los panameños y el mundo, en ninguno de los procesos de beneficio de minerales del proyecto se utilizan cianuro y/o mercurio.
3. De acuerdo con declaraciones de la designada Administradora del Canal, la actividad minera de la empresa Quantum Minerals no guarda relación alguna con sus operaciones actuales ni futuras. Esta separación también se sustenta en la distancia geográfica entre ambas instalaciones, superior a 70 kilómetros.
El verdadero peligro y potencial daño está en la contaminación de los ríos mencionados, como consecuencia del intenso crecimiento demográfico a su alrededor, que alimentan al lago Gatún y en consecuencia, al propio lago.
Hagamos equipo para que Panamá crezca, se desarrolle, tenga la capacidad de explotar todos sus recursos y mejorar la infraestructura de transporte, energía, educación y todas las necesidades primarias de toda la nación.
ACTA NON VERBA.